Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

En plena campaña

Divide al kirchnerismo el proyecto de bajar la edad de imputabilidad

Política

La iniciativa de Insaurralde de bajarla a 14 años fue rechazada por referentes de peso como Aníbal Fernández y Kunkel; el Congreso no la trataría

Por   | LA NACION

 
 

Un sector del kirchnerismo se opuso ayer a la propuesta de Martín Insaurralde de bajar la edad de imputabilidad de los menores que delinquen. Quedaron así al descubierto las profundas diferencias que causó el tema dentro del bloque de legisladores oficialistas e incluso, en plena campaña, entre los integrantes de la misma lista de candidatos por la provincia de Buenos Aires.

Sin una posición pública aún de la presidenta Cristina Kirchner, el operativo de rechazo lo encabezaron el senador Aníbal Fernández y el diputado Carlos Kunkel, dos pesos pesados dentro de los bloques del Frente para la Victoria en ambos cuerpos legislativos. En la misma línea se mostró la diputada Diana Conti, que pidió un debate más amplio sobre la delincuencia juvenil, mientras que el presidente de la Cámara baja, Julián Domínguez, y la jefa del bloque en ese cuerpo, Juliana Di Tullio, mantuvieron un significativo silencio.

La ebullición ganó las conversaciones entre los referentes más cercanos a Cristina Kirchner dentro del oficialismo parlamentario, que con cuidado se fueron corriendo de la propuesta del elegido de la Presidenta para pelearle a Sergio Massa, el favorito en las encuestas, la provincia de Buenos Aires.

"Yo tengo una posición muy clara al respecto: no votaría bajar la edad de imputabilidad", asestó Aníbal Fernández por la mañana. Lo siguió Kunkel, con una frase que, en reserva, buena parte del kirchnerismo en la Cámara baja hacía propia. "Es una propuesta del candidato", sostuvo, al dejar en claro que el bloque no tiene en su agenda tratar el proyecto este año.

En voz baja, la mayoría de los diputados que integran la mesa chica del kirchnerismo consultados por LA NACION destacó las palabras de Kunkel como una "síntesis del pensamiento" generalizado del bloque.

Insaurralde había planteado el jueves pasado, durante una entrevista televisiva con el canal C5N, que impulsaría bajar la edad a partir de la cual un menor es considerado penalmente responsable de un delito. Actualmente, la ley dictada en la dictadura la fija en los 16 años. Aníbal Fernández fue categórico en su columna semanal en Telefé, y sostuvo que no votaría un proyecto que baje la edad a los 14. El senador y ex jefe de Gabinete consideró necesario un debate sobre un nuevo régimen penal juvenil, que "regule o ponga en forma la ley para interpretar cuando un joven participa de un hecho delictivo", pero enseguida aclaró: "No hablo de 14 [años], sino de los 16".

Kunkel, con su estilo, abundó sobre Insaurralde: "Tiene todo el derecho de plantear un posicionamiento personal", remató, para dar cuenta de que se trata de una propuesta que no comparte.

Los diputados oficialistas gastaron ayer los teléfonos para unificar una postura que rechace el planteo del intendente de Lomas de Zamora sin herirlo demasiado. Tampoco habían recibido ninguna orden de la Casa Rosada. Según explicó un integrante del bloque, el silencio de Di Tullio, la segunda candidata detrás de Insaurralde, y de Domínguez, apunta a no agravar las ya evidentes diferencias internas.

El kirchnerismo en el Senado había avalado bajar la edad a los 14 años en 2009, en acuerdo con la oposición, después de la anterior derrota en la provincia de Buenos Aires. Ese proyecto que establecía un nuevo régimen penal de la minoridad se trabó en Diputados.

La situación de Di Tullio es, de hecho, por demás incómoda. Como presidenta de la Comisión de Familia, firmó entonces el dictamen junto con Conti y otros legisladores del kirchnerismo, que volvió para atrás lo aprobado en la Cámara alta y mantuvo la edad de imputabilidad en los 16 años hasta que finalmente la iniciativa, con los cambios, perdió estado parlamentario.

"Nadie quiere pelear con Insaurralde, pero los diputados somos nosotros hasta el 10 de diciembre", cuestionó un integrante con poder de decisión parlamentaria.

Mal clima

El clima al interior de los bloques oficialistas quedó convulsionado desde que el intendente de Lomas de Zamora planteó el tema. Algunos interpretaban que se equivocó o que lo traicionó la falta de experiencia en el manejo mediático. Pero el candidato nunca se desdijo e incluso sostuvo que estaba trabajando en un proyecto con Domínguez y Di Tullio, algo que ambos negaron. El enojo, además de contradecir la habitual postura oficial sobre el tema, se generó por la falta de consulta de Insaurralde con sus futuros colegas de bancas.

Con cautela, Diana Conti insistió en abrir el debate, pero ampliado. "Esa baja de edad de imputabilidad abarcaba a delitos muy leves; por lo tanto, abría el debate para la criminalización. Hay que ser muy finos con los delitos que se consideran para prisión y con los que no", planteó ayer en FM Cielo.

Según confiaron fuentes oficiales a LA NACION, este año no está previsto ningún tipo de debate sobre la edad de imputabilidad de los menores y opinaron que la propuesta de Insaurralde debía ser entendida como un intento de mostrarse con una agenda de gestión propia en plena campaña electoral.

Al desmarque de los legisladores propios se sumó ayer un durísimo comunicado de la Defensoría General de la Nación, a cargo de Stella Maris Martínez, vinculada al colectivo Justicia Legítima, afín a la Casa Rosada, que reaccionó con "profunda preocupación" por el proyecto impulsado por el candidato. "La reducción de la edad de la imputabilidad de las personas menores de edad contradice el principio de no regresividad, que impide al Estado restringir los progresos alcanzados en la protección de los derechos humanos de la niñez", alertó.

Rossi defendió la movilización de gendarmes

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, reiteró ayer que no se apartará "un centímetro de la ley" con el nuevo plan de seguridad, que contempla el envío de gendarmes al conurbano bonaerense, y remarcó que los 4500 miembros de las Fuerzas Armadas enviados a la frontera "actuarán en coordinación con las fuerzas de seguridad". Rossi respondió así a las críticas de la oposición sobre los supuestos impedimentos legales para que el Ejército, que enviará tropas para reforzar la presencia en las fronteras, y la Gendarmería realicen tareas de seguridad interior prohibidas por ley.Desde la oposición, el ex ministro de Defensa Horacio Jaunarena cuestionó la acción del Ejército en la frontera y el senador Ernesto Sanz objetó "el alto nivel de improvisación y el uso electoral" que le da el Gobierno al tema de la lucha contra la inseguridad con la presencia de gendarmes en el conurbano "en forma descoordinada", dijo el legislador de la UCR. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que está alineado con Sergio Massa, también cuestionó los planes de la Casa Rosada para combatir la inseguridad y alertó de que no hubo una tarea de coordinación de los intendentes con los gendarmes..

Del editor: qué significa.
La necesidad, la urgencia o la falta de experiencia política quizás expliquen el paso en falso del candidato del Gobierno; sus aliados le marcaron el error.

TEMAS DE HOYInflación y preciosFrancisco en Semana SantaElecciones 2015La tragedia del ferry Sewol