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"Yo creo que el padre Grassi es totalmente inocente", dijo un obispo de Río Negro

Marcelo Cuenca, de la dióscesis Cuenca del Alto Valle, defendió al cura condenado por abuso sexual y afirmó que las pruebas "son una cosa armada por el poder económico"

Jueves 19 de septiembre de 2013 • 11:36
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"Yo creo que el padre [Julio César] Grassi es totalmente inocente", aseguró esta mañana el obispo de la diócesis Cuenca del Alto Valle, Marcelo Cuenca, y afirmó además que la causa contra el cura condenado por abuso sexual agravado y corrupción de menores es "una cosa armada por el poder económico".

En diálogo con la radio FM Versión, de General Roca, un día después de que un fallo de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, ratificara la condena contra el sacerdote Julio César Grassi, el obispo de Río Negro dijo: "Honestamente, y sin erigirme en juez, creo que el padre Grassi es totalmente inocente y le han querido colgar, sumar, una acusación que responde a otros motivos y no a esta lamentable situación que reconozco pueden haber vivido algunos sacerdotes, de abuso de niños".

Cuenca mencionó durante los diez minutos de la entrevista dedicados a este caso que fueron repartidos entre los obispos tres libros que demuestran "los elementos de inocencia" del padre acusado por abuso sexual agravado y corrupción de menores.

"A mí me llegó el tercer volumen ayer de cómo este proceso, intentando ensuciar y manchar el padre Grassi ha sido una cosa armada porque el poder económico que Grassi no permitió usar ha querido vengarse de él excluyéndolo de un servicio que el desarrolló claramente", expuso el obispo.

Cuenca cuestiona que se lo haya acusado a Grassi "cuando él en realidad fundo una obra de la caridad a un servicio que mucho antes podría haberse ocupar caminos legales donde no se pagan impuestos, donde tienen este servicio que es atender a los que más necesitan".

Cuenca dijo no tener intención de "juzgar a la justicia". "Sin negar que la justicia civil es necesaria, reconozcamos que tiene restricciones de encausamiento que las mismas leyes significan parcializar", expresó.

El caso

La investigación que involucró a Grassi comenzó en 2002, cuando el programa Telenoche investiga, de Canal 13, difundió un informe con denuncias contra el presidente de la Fundación Felices los Niños por el supuesto abuso deshonesto de menores a los que debía proteger.

Grassi sólo estuvo un mes en prisión y luego esperó su juicio oral en libertad. En 2009 fue condenado sólo por dos de los 17 cargos que pesaban en su contra y recibió una sentencia de 15 años.

Pero esa condena tampoco implicó su detención. A Grassi se le permitió permanecer en libertad, pero se le impusieron restricciones y obligaciones. Entre ellas, no ingresar en la Fundación, no permanecer a solas con niños ni referirse a los menores que lo denunciaron en el expediente judicial. El año pasado, uno de los abogados de la causa denunció que Grassi había violado este último requisito, cuando trató de "mentiroso" al joven cuyos dichos terminaron condenándolo.

El año pasado, el tribunal que lo condenó dispuso la prisión domiciliaria de Grassi por haber violado las condiciones de su libertad, pero la Cámara de Morón anuló esa resolución por cuestiones procesales y, por lo tanto, el cura recuperó la libertad.

Esa decisión fue apelada por la querella y la fiscalía, y ahora la Cámara de Morón hizo lugar al pedido de detención. Hoy, el abogado querellante juan Pablo Gallego presentó un escrito ante el Tribunal Oral Criminal 1 de Morón para pedir la detención del cura.

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