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El vicepresidente a cargo / Cierre de una semana agitada

Boudou recuperó protagonismo y acusó a los medios de "mafiosos"

Política

Anteayer, el Gobierno le había bajado el perfil a Amado Boudou, pero ayer el vicepresidente volvió a mostrarse en público en dos lugares fuertemente identificados con la presidenta Cristina Kirchner, internada tras su operación de cráneo: Tecnópolis y El Calafate.

En el primero, denunció "mensajes mafiosos" en las "tapas" de los diarios, a los que comparó con "los ejércitos" que desestabilizaban gobiernos, y en el segundo subrayó su obediencia política al resaltar que "hay un solo liderazgo que se llama Cristina Fernández de Kirchner".

En Tecnópolis, estuvo acompañado por el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella, para celebrar el cuarto aniversario de la ley de medios audiovisuales. Allí, en un entorno fuertemente kirchnerista, elevó el voltaje de su ataque a la prensa para congraciarse con el relato del kirchnerismo.

"Ya estamos acostumbrados a recibir todos los días algún golpe bajo, a recibir mentiras, pero sepamos que esas tapas, esos mensajes mafiosos, buscan maniatar a empresarios, sindicalistas, trabajadores, a todos. Es la herramienta de control de estos tiempos, así como en otras épocas fueron los ejércitos", aseguró Boudou, que es uno de los funcionarios más críticos con los medios que difundieron denuncias de corrupción en su contra.

"Desde este sistema concentrado, se pretende mantener la misma política que en algún momento se hizo con ejércitos, en otro con aprietes ideológicos que ya no van más", agregó el vicepresidente.

Reclamó, además, a la Corte Suprema que dictamine la "vigencia plena" de la ley de medios y consideró "inexplicable" que haya artículos, como el 45 o el 161, que puedan ser considerados inconstitucionales, tal como reclamó el Grupo Clarín ante el máximo tribunal.

El acto de ayer estaba originalmente previsto para que sea encabezado por Cristina Kirchner. Ante su internación, se decidió mantener el acto y reemplazarla por Boudou.

Desde que la Presidenta fue intervenida el martes último por un hematoma craneal en la Fundación Favaloro, la Casa Rosada no pudo definir con precisión el espacio de Boudou como presidente interino durante los días que dure el reposo de Cristina Kirchner.

Se sabe que tendrá un papel protocolar, pero aun así un sector del kirchnerismo pretende disimular su presencia para que su alta imagen negativa por las denuncias de corrupción en su contra no cause un impacto negativo en las elecciones legislativas del próximo 27 del actual.

Existen dos alas enfrentadas en el Gobierno. Boudou tiene buena sintonía con el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y con el titular de la Anses, Diego Bossio.

Pero suele ser hostigado por el frente más radicalizado, compuesto por Carlos Zannini, secretario legal y técnico, hoy virtual jefe político del Gobierno; Axel Kicillof, viceministro de Economía, y Guillermo Moreno, secretario de Comercio. Randazzo tampoco tiene buen trato con Boudou.

En su primer día como presidente en ejercicio, el lunes último, Boudou encabezó dos actos en la Casa Rosada y el martes otro en Córdoba. Pero el miércoles le suspendieron una actividad y el jueves le cancelaron el anuncio del acuerdo con el Ciadi y el Banco Mundial.

La orden fue de Zannini y Kicillof, por indicación de Máximo Kirchner, el hijo de la Presidenta, que se encuentra junto a ella en la Clínica Favaloro, según confiaron a LA NACION fuentes oficiales.

Para revertir las interpretaciones de que se lo pretendía ocultar, ayer la Casa Rosada repuso a Boudou en el centro de la escena.

"Nos habíamos acostumbrado a vivir en una democracia mutilada por los medios", dijo. Luego hizo entrega simbólica de licencias, autorizaciones y habilitaciones adjudicadas en los últimos meses.

Una semana en la mira de todos

Idas y venidas en la agenda del vicepresidente.

  • Lunes 7
    Mientras la Presidenta se internaba en la Fundación Favaloro, había dudas encontradas sobre el traspaso de poder al vicepresidente
  • Martes 8
    Ante las críticas de la oposición, el kirchnerismo respaldó a Boudou, que encabezó un acto en Córdoba. El vicepresidente fue al despacho de Zannini para recibir instrucciones
  • Miércoles 9
    Apartado de la campaña bonaerense por su imagen negativa, Boudou se concentró en su despacho del Banco Nación, donde recibió a funcionarios
  • Jueves 10
    Boudou tuvo una difícil recepción en Catamarca. Se suspendió un anuncio con el ministro Lorenzino
  • Del editor: qué significa.
    El rol de Boudou fue un problema para el Gobierno esta semana. Lo exhibió para mostrar normalidad y lo escondió para no pagar más costos.

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