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Un duro punto de partida para la reconstrucción

Desde las 11.30, en Twickenham, los Pumas se enfrentarán con Inglaterra, el tercer equipo del mundo; el nuevo ciclo y las premisas del coach Hourcade

Sábado 09 de noviembre de 2013

LONDRES (De un enviado especial).– No hubo tiempo ni ganas para hacer el duelo. Desde el primer minuto, el foco estuvo puesto en cambiar la pálida imagen que dejaron hace poco más de un mes, cuando cerraron su segunda participación en el Rugby Championship con la goleada sufrida ante los Wallabies. Desde ese golpe deportivo sucedió de todo. La interna en el staff que dirigía Santiago Phelan explotó y terminó con un ciclo irregular de seis años. Apremiados por el escaso tiempo para preparar la ventana de noviembre, los dirigentes de la UAR buscaron a alguien que pudiera timonear la tormenta que se avecinaba. La designación de Daniel Hourcade como máximo responsable era la decisión natural. Sin margen para hacer una preparación exhaustiva, ni siquiera para seleccionar a los convocados, el tucumano y su grupo de colaboradores llegaron con un mensaje de cambio y continuidad. Por si fuera poco, el flamante head-coach sufrió las bajas de jugadores muy importantes, como el capitán Juan Fernández Lobbe, Juan Martín Hernández y Agustín Creevy.

No habrá sorpresas en el juego de los Pumas, pero si hubo modificaciones en la forma de trabajo. A diferencia de lo que sucedía con Phelan, que trabajaba cada aspecto del juego de forma progresiva, en la primera semana junto al plantel Hourcade trabajó todo: line, scrum, destrezas individuales, análisis… Todo.

En ese contexto, los Pumas abren su gira europea ante el rival más complejo. Inglaterra, el tercer equipo del mundo –el único que derrotó a los All Blacks en los últimos dos años–, representa un desafío de altísima intensidad. La urgencia del equipo pasa por mejorar facetas que están íntimamente relacionadas con el ADN del rugby argentino. En primer lugar, la defensa. En el último partido, en la caída en Rosario, mostró falencias en esa materia. Quedó demostrado que cuando se falla en el tackle, el resto se desmorona. Será una de las materias más importantes para frenar a un equipo como el de La Rosa.

El scrum será de suma importancia. Si bien la formación tuvo un alto rendimiento a partir del segundo encuentro del Championship, la ausencia de Juan Figallo (lesionado) es importante. Habrá que ver cómo responde Maxi Bustos, de gran año en el Montpellier, al reto. En el line también hubo signos de mejoría, pero aún no lograron un funcionamiento aceitado. La presencia de Eusebio Guiñazú, como lanzador, y de Patricio Albacete, Mariano Galarza y Julio Farías, como principales receptores, abre la ilusión para que la hilera se convierta, al igual que el scrum, en una fuente segura de pelotas de calidad para atacar.

Justamente es el ataque argentino otra de las grandes deudas del equipo. La falta de madurez en la toma de decisiones provocó en el pasado la pérdida de inmejorables ocasiones para sumar. Como ejemplo, sirve lo que sucedió en la derrota por 54-17 en el Gigante de Arroyito. Cuando aún el encuentro era parejo, los Pumas tuvieron contra las cuerdas a los australianos, pero no lograron rematarlos. El asedio fue de siete minutos, en los que la Argentina tuvo seis scrums a cinco metros del in-goal rival; incluso, los últimos dos con un jugador más por una amonestación. Habrá que ver si se aprendió una lección fundamental en esta clase de partidos: sumar ante cada oportunidad.

Los backs tendrán una tarea titánica. Para eso Hourcade confió en los tres que mejor defensa mostraron últimamente. Nicolás Sánchez, como apertura, y Santiago Fernández y Marcelo Bosch –el mejor back de la temporada– en el centro. De ellos, junto con el dinámico y corajudo medio-scrum Tomás Cubelli, dependerá la generación de juego.

En los tres del fondo no hay sorpresas. Las ausencias de Gonzalo Camacho y Hernández, lesionados, inclinaron al tucumano a elegir a Horacio Agulla, Juan Imhoff y Lucas González Amorosino. Entre todos deberán intentar que el equipo encuentre la dinámica y velocidad que pretende el nuevo entrenador para darle forma a un anhelo: ser más ambiciosos en ataque.

Los aguarda Inglaterra en el templo del rugby; un lugar sagrado donde la Argentina sólo pudo cometer una vez la herejía de vencer a los inventores del deporte ovalado. Twickenham podría ser el punto de partida de una reconstrucción necesaria y urgente.

5Son los jugadores que fueron parte del único triunfo argentino en Twickenham en 2006 y que dirán presente hoy: Marcos Ayerza, Patricio Albacete, Juan Manuel Leguizamón y Horacio Agulla, como titulares, mientras que Gonzalo Tiesi estará en el banco.

19Son los partidos que jugaron los Pumas e Inglaterra. La Argentina venció en cuatro, empataron dos y perdió en 13 oportunidades. El último triunfo nacional fue el 13 de junio de 2009, en Salta: 24-22.

La voz del himno

Josefina Achával, la novia del Puma Gonzalo Camacho -se recupera de una lesión-, será la encargada de cantar las estrofas del Himno Nacional en Twickenham. "Espero representarlo a él [por Gonzalo] de la mejor manera posible", dijo Achával en una entrevista con ESPN.

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