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Anacrusa, a toda orquesta

El grupo y la Sinfónica Nacional actuarán juntos en el Colón.

Miércoles 15 de diciembre de 1999

Hoy, a las 21, el folklore latinoamericano y la música sinfónica se encontrarán, una vez más, en el Teatro Colón.

Solo que, esta vez, no será la parte académica la que convoque a la popular -como ya lo hicieron Ginastera o Villa-Lobos-, sino al revés.

Anacrusa, el grupo de proyección folklórica que marcó nuevos rumbos para la música popular en los 70, llegará al Colón con su colección de ritmos de América, para compartirlos con la Orquesta Sinfónica Nacional.

Con la inconfundible voz de Susana Lago como principal solista, interpretarán con la Sinfónica tres obras escritas por el otro de los fundadores del grupo, José Luis Castiñeira de Dios que, al estilo de las experiencias de Chick Corea con el jazz o de Astor Piazzolla con el tango, intenta cruzar estos dos mundos bajo el punto de vista de la música popular.

Clásico y popular

El concierto, organizado en ocasión del encuentro del Parlamento Cultural del Mercosur (que reúne las comisiones de ese área de cada país) que se realizará esta semana en Buenos Aires, tendrá entrada libre y gratuita.

El propio Castiñeira de Dios dirigirá sus piezas, "Florilegio Americano", "Imágenes Criollas" y "Memento", y luego dejará el podio para que suba el titular de la Sinfónica, Pedro Ignacio Calderón, para cerrar el concierto con el "Tangazo" de Astor Piazzolla.

"Sólo soy director de mis obras, respeto mucho a los directores para imaginar que podría ponerme a conducir otras músicas", comenta sonriendo Castiñeira, en diálogo con La Nación .

En verdad, no se trata de una experiencia nueva para Anacrusa. Según recuerda Castiñeira, "llevamos 20 haciéndolo. El primer concierto de este tipo lo hicimos antes de irnos de la Argentina, con el Ensamble musical que creó Calderón. Algunas de estas obras las grabé luego en Francia".

La unión folklórica-sinfónica no es más que el producto del entusiasmo que este tipo de encuentros provoca en Castiñeira: "Me gusta mucho la orquesta sinfónica como medio de expresión y trabajar con ella la música latinoamericana, que sea tradicional pero con un lenguaje contemporáneo proveniente de otros géneros como el jazz y el rock; entre otras cosas, la improvisación".

Por las provincias

Cuando en 1996 Castiñeira dejó la Dirección Nacional de Música, decidió rearmar Anacrusa y fue precisamente con esta experiencia que recorrieron todo el país, "pero ésta es la primera vez que la hacemos en Buenos Aires y nada menos que con la Sinfónica, una de las orquestas más importantes de la Argentina", explica.

Susana Lago en canto y piano, Alejandro Santos en flautas y saxo, Oscar Kreimer en saxos, Ricardo Lew con su guitarra eléctrica, Alan Ballán en bajo eléctrico y Enrique "Zurdo" Roizner en la batería, tendrán a su cargo la doble responsabilidad de ponerles sonido a los espacios para la improvisación, y, lo más importante, para conservar el swing de vidalas, candombes y otros ritmos latinoamericanos. "Lo que quería era mantener la frescura de la música folklórica, algo que a veces lo sinfónico ahoga. Por eso, la presencia del grupo permite sostener desde el punto de vista rítmico el espíritu de la música popular", argumenta.

De todas formas, la orquesta no se limitará a "acompañar" a los integrantes de Anacrusa. "Por ejemplo, en el Nordestino los violines tienen que tocar al estilo en que lo hacen los músicos de esa región de Brasil", ejemplifica Castiñeira.

Sikus, quenas, saxos y percusión junto con violines, cornos y arpas. Los músicos del grupo de proyección folklórica Anacrusa se encontrarán esta noche con sus colegas clásicos de la Orquesta Sinfónica Nacional, en el Teatro Colón, con la intención de demostrar que las barreras que separan a las músicas, cuando se quiere, pueden ser levantadas.

Martín Liut

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