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El placer de comer afuera como si se estuviera en casa

Para los que prefieren comida casera, atención personalizada y un ambiente íntimo, los restaurantes puertas adentro ya son tendencia

Domingo 16 de febrero de 2014
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PARA LA NACION
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En Barrio Norte, Casa SaltShaker es uno de los preferidos por los turistas. El costo, de US$ 70, incluye una degustación de cinco pasos con vinos distintos, un cóctel de bienvenida, agua mineral y café o té. Paladar Secreto, atendido por sus propios dueños, en Ingeniero Maschwitz, ofrece la opción d
En Barrio Norte, Casa SaltShaker es uno de los preferidos por los turistas. El costo, de US$ 70, incluye una degustación de cinco pasos con vinos distintos, un cóctel de bienvenida, agua mineral y café o té. Paladar Secreto, atendido por sus propios dueños, en Ingeniero Maschwitz, ofrece la opción d. Foto: Archivo

A la hora de salir a comer afuera, están los que prefieren estar tranquilos, degustar platos caseros y elaborados con dedicación, sentirse "especialmente" atendidos y disfrutar de un ambiente privado. Para todos ellos, aquí se detallan varias propuestas de restaurantes a puertas cerradas.

En pleno Barrio Norte, Casa SaltShaker ofrece una experiencia gastronómica en la que se comparte la mesa con personas desconocidas. El ambiente es informal y la comida es casera y de sabores eclécticos que varían desde lo andino hasta lo mediterráneo. Con mucha presencia de turistas, la cena se cotiza en dólares y el promedio ronda los US$ 70.

En un clásico PH de Villa Crespo al que para llegar hay que reservar, La Cocina Discreta ofrece un menú de cuatro pasos que varía semanalmente. Con una amplia carta de vinos, la propuesta incluye arte, música y gastronomía. Tiene capacidad para 16 comensales y el costo es de $ 220 por persona sin incluir las bebidas.

Almacén Secreto Club, que está en Colegiales, tiene una propuesta de comida nacional. Con un costo promedio de $ 190, tiene tres tipos de menús: el del Norte, que ofrece tamales, humita o locro; el del centro, con pollo a la criolla o ensalada litoraleña entre sus opciones, y el del Sur, en el que se puede elegir entre cordero patagónico y ensalada con salmón ahumado. Está abierto de miércoles a sábados, y el precio final incluye copa de vino nacional. Se debe reservar con tres días de anticipación.

En Villa Crespo, Lo de Fer y Javi abre sábados por medio y ofrece platos caseros muy elaborados. En un departamento sencillo y con un cachorro de labrador como anfitrión, el menú, que siempre incluye trago de bienvenida, agua mineral, entrada, plato principal y postre, cuesta $ 180. Si bien cuentan con vino blanco y tinto que venden por copa, también el comensal puede llevar su propia botella, cuyo descorche se cobra $ 35.

En el corazón del Barrio Chino hay una propuesta única de comida tradicional judía: Mis Raíces. Atendido por su dueña, Juanita Posternak, es ella misma quien sirve todos los clásicos: gefilte fish con jrein (pescado relleno con salsa de remolachas agrias), varenikes (pastas caseras rellenas con papa y cebolla salteada), knishes de papa, borsht (sopa de remolachas) y farfelej casero. Con capacidad para 80 personas, hay que reservar telefónicamente y el cubierto cuesta $ 180 por persona sin incluir la bebida.

Albamater Cocina con Historia funcionó en Almagro hasta hace muy poco sólo para amigos. Combinando la tradición de la cocina mediterránea con la criolla, el valor del cubierto es de $ 110 e incluye servicio de mesa con panes recién horneados y una bebida sin alcohol. Además de las cenas, cuenta con una boutique que ofrece especialidades gourmet de elaboración casera como dulce de frutillas y arándanos al oporto ($ 45) o chutneys de tres cebollas, manzana verde y curry ($ 45).

En la mayoría de los restaurantes puertas adentro se debe llegar puntual para que todos empiecen a comer al mismo tiempo. En general, las reservas se hacen por mail o por teléfono y se requiere un depósito previo. Otra opción es elegir a través de CookApp , un sitio web donde se publican varias propuestas y a través del cual se puede efectuar una reserva online .

En zona norte también hay propuestas. Donde Uriel. Casa & Restaurant (así, con punto en el medio), en Victoria, tiene terraza y ofrece tres opciones bien "caseritas", entre las que se destaca el ceviche. A veces algún show musical ameniza la cena. Cuesta $ 150 e incluye copa de vino.

En Ingeniero Maschwitz y siempre con un menú distinto, Paladar Secreto propone cenas íntimas en un ámbito relajado y agreste en las afueras de la ciudad. Con una carta de vinos de bodegas boutique, también se pueden degustar tragos y, en ocasiones especiales, cervezas artesanales. El costo por persona oscila entre $ 160 y $ 180.

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