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Redes 4G: la Argentina, cada vez más atrasada en la región

Es el único país sin planes de mejorar la tecnología para celulares

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LA NACION
Jueves 27 de febrero de 2014
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BARCELONA.- La Argentina es el único país de América latina -y va camino a ser uno de los pocos en el mundo- que todavía no hizo ningún anuncio oficial sobre la adopción de la tecnología sucesora del 3G: 4G LTE , una de las estrellas del Mobile World Congress , cuya edición 2014 termina hoy aquí. La adopción de este estándar es clave para superar los recurrentes apagones que afectan a las comunicaciones móviles y, sobre todo, para conectarse a Internet a alta velocidad desde el celular.

Mientras la Argentina espera , en 18 países de América del Sur y el Caribe ya se lanzaron servicios 4G LTE; en Europa y Estados Unidos se experimenta con 4G Advance (una versión mejorada de hasta un giga de velocidad), y Corea del Sur ya trabaja sobre la generación siguiente, 5G, que para la Argentina (con los peores índices de calidad de Internet en la región) es directamente ciencia ficción. Para poder ver un video en YouTube o una película en Netflix en un viaje en colectivo, acceder a Spotify para escuchar música o "televisar" un recorrido por Skype o –en breve– WhatsApp, el 4G LTE será crucial porque los usuarios empiezan a demandar a su celular las prestaciones que tienen en su notebook o PC conectadas a redes fijas en el hogar o en la oficina.

Este estándar tecnológico no es experimental, sino que está disponible en 97 países, donde suma 200 millones de usuarios. Este año se extenderá a un total de 150 países, y para 2016 tendrá 915 millones de usuarios, según una previsión de DigiWorld Institute.

El congreso mundial de celulares, en Barcelona, mostró la tecnología más avanzada
El congreso mundial de celulares, en Barcelona, mostró la tecnología más avanzada.

Para tener idea de la demanda de mayor conectividad en el móvil (algo vinculado a cambios en los hábitos de consumo de servicios, información y entretenimiento), el operador Vivo-Telefónica sumó en menos de un año un millón de clientes de esta tecnología en Brasil. En cambio, en la Argentina, además de la indefinición política, el despliegue de LTE enfrenta un desafío adicional: hace diez días se confirmó que, en una posición puntual del espectro -la banda de 700 Mhz-, ese servicio móvil puede interferir la televisión digital terrestre, que tiene en la Argentina el país con mayor alcance de América latina (ver aparte). Otras dos cuestiones dificultarían la llegada al país de esta tecnología: la exigencia de ensamblado de los teléfonos en Tierra del Fuego, que termina encareciendo sus precios (ya de por sí más elevados), y el freno aduanero a las importaciones de antenas y equipos (para evitar la salida de dólares).

En espera

Las tres principales operadoras móviles de la Argentina esperan que el secretario de Comunicaciones, Norberto Berner (militante de La Cámpora), haga algún anuncio al respecto este año. Telefónica, Telecom y Claro encuentran crecientes dificultades para evitar las recurrentes caídas de sus redes: la demanda de ancho de banda por medio del móvil -con dispositivos cada vez más potentes- no para de crecer, y exigen mayores ajustes en las redes, con nuevas antenas y radiobases, que -a la vez- encuentran mayores resistencias entre los vecinos, que no quieren tenerlas cerca.

Sin embargo, la escasa presencia de autoridades regulatorias argentinas en el MWC -sólo viajó Anabel Cisneros, gerente de Control de la Comisión Nacional de Comunicaciones- no resulta muy alentadora. De Brasil, por citar un caso cercano, estuvo el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo Silva, que firmó un convenio con GSMA, la cámara global de empresas de movilidad, que organiza la feria, para desarrollar los servicios móviles.

Sin licitaciones

En la Argentina, la última licitación de espectro -un recurso natural limitado por el que se transmiten las señales inalámbricas- se realizó en 1999. Una licitación para reasignar espectro devuelto por Telefónica en 2009 tras la fusión de Unifón y Movicom que dio lugar a Movistar fue dejada "sin efecto" en 2012, y la presidenta Cristina Kirchner instruyó pocos meses después a Berner a asignar esas frecuencias a la estatal Arsat, cosa que hasta ahora no ha ocurrido. La mandataria presentó en diciembre de ese mismo año Libre.Ar, una operadora móvil estatal de la que nunca más se tuvieron noticias. En otras palabras, el Estado argentino tiene espectro disponible tanto para 3G como para 4G LTE y lo tiene en desuso.

Según una estimación a la que accedió la nacion en este MWC, el gobierno argentino podría recaudar al menos US$ 1000 millones si licitara espectro para 4G, y otros US$ 1500 millones serían necesarios para que las tres operadoras comiencen a desplegar redes 4G LTE.

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