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Compartir el espacio de trabajo ayuda a crecer

El alquiler de escritorios es una buena opción para quienes inician una actividad profesional

Domingo 09 de marzo de 2014
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PARA LA NACION
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Las ganas de emprender son muchas, así como las trabas y los costos que implican apostar a un nuevo proyecto. Para no dejar de soñar y tener miras a crecer con diferentes emprendimientos se creó a fines de 2009 en la ciudad de San Francisco una innovadora forma de trabajo: el coworking.

Es una modalidad de empleo que permite a profesionales o pequeñas empresas utilizar el mismo espacio para desarrollarse en el ámbito laboral. La Maquinita, Urban Station y Céspedes son los tres propuestas en Buenos Aires, que en este último tiempo decidieron apostar a este tipo de servicios sin gastos fijos.

Cubren todas las necesidades indispensables que todo empleado necesitaría para desempeñarse correctamente en sus tareas: Wi-Fi, fotocopiadoras, escáneres, lockers, cargadores de celulares, laptops, servicio de mensajería y remisería, sala de reuniones, proyector, seguridad privada y cafetería, entre otras. Este servicio puede rentarse por tan sólo horas, días o meses, y hay paquetes especiales para trabajadores o incipientes firmas que planean una actividad a largo plazo.

Según dicen los expertos, por todos los amenities que se brindan este sistema es mucho más cómodo, seguro y práctico que trabajar desde un café o cibercafé.

"Nuestro espacio lo contratan desde profesionales independientes que lo usan tan sólo 2 horas hasta oficinas que tienen sede fija en el lugar. Otros aprovechan nuestros planes de tarjetas prepagas de 10, 20 y 40 horas, que se manejan con flexibilidad absoluta", comenta Florencia Faivich, socia directora de Urban Station.

En tanto, desde Céspedes acotan: "En promedio, el plazo de permanencia es de unos 8 meses, con extremos de un mes por un lado y de casi 2 años por el otro. La gran mayoría son profesionales independientes que trabajan por su cuenta, y en algunos pocos casos son empleados de empresas que pueden trabajar a distancia".

"Es perfecto para compañías o freelancers que no quieren estar al tanto de la burocracia que implica el pago de servicios, reparaciones o arreglos de mantenimiento", acota Martín Orlando, CEO de La Maquinita.

Nuevos contactos

Diseñadores gráficos, traductores, programadores, investigadores, expertos en comunicación audiovisual y hasta escritores y docentes son –en su mayoría– las profesiones que apuestan al coworking. "Justamente la variedad interdisciplinaria es lo más interesante de un espacio compartido", sentencia Orlando.

El networking, la posibilidad de trabajar en contacto con otros profesionales o firmas de rubros disímiles, también juega a favor. Se generan vínculos laborales inesperados y ventajosos. "Muchos clientes realizaron proyectos en conjunto y hasta algunos pasaron a ser proveedores de la compañía", comenta Faivich."

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