Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El Club de París quiere un pago inicial mayor

Rechazó los US$ 250 millones que ofreció el país y pidió un plan de menos cuotas

Viernes 21 de marzo de 2014
SEGUIR
LA NACION
0

El Club de París le pedirá a la Argentina que eleve tanto el monto del pago inicial como el de las cuotas anuales con las que pretende cancelar su deuda de US$ 10.000 millones acumulados desde el default de 2001. Sólo así garantizaría el desembolso inmediato de las inversiones tan deseadas por el Gobierno.

Así se desprende de la respuesta que los 11 acreedores reunidos en el foro elaboraron al invitar al país a negociar en una reunión que se hará a fines de mayo en Francia.

Pese a las diferencias que existen entre la propuesta argentina, informada ayer por LA NACION, y las aspiraciones del Club, los acreedores tienen claro que éste es el momento para negociar.

"Hay una ventana abierta por la voluntad expresada por el gobierno argentino que no se puede desaprovechar", dijo ayer una fuente diplomática al tanto de las frustraciones de los últimos años.

Pero mientras la Argentina propuso realizar un pago mínimo inicial de US$ 250 millones una vez que tenga acceso a los recursos para pagarlos, y luego cancelar el resto de la deuda en cuotas de 1000 a 1650 millones de dólares en cinco años, los acreedores quieren subir el piso de ambos conceptos.

Por una parte, pretenden que el pago inicial sea mayor e inmediato a la firma del acuerdo, es decir, sin esperar a que el país pueda hacerse de los fondos, sino al revés: primero que pague y luego que piense en cómo financiar el resto. En particular, quieren que ese pago se haga en un plazo no mayor a los tres meses de la rúbrica del acuerdo, en lugar del año que propuso la Argentina, a cambio de estirar el pago inicial de US$ 250 millones hasta US$ 2000 millones, según las fuentes consultadas por LA NACION.

Por el otro, exigen que las cuotas restantes tengan un piso superior al cronograma sugerido por el país (1500 millones, 1000 millones, 1600 millones y 1650 millones de dólares, sucesivamente). Así, según los países centrales, la suma del pago mínimo debería estar más cercana a la deuda no caída, y la que corresponde a los pagos máximos debería ser superior también, tomando en cuenta los intereses caídos.

En cuanto a la cifra total, que hasta ahora no fue difundida oficialmente, aseguran que la deuda asciende a casi US$ 9500 millones y que, con el total de intereses, llegaría a US$ 10.000 millones. Del total, Japón tiene el 30,6%, le sigue Alemania, con el 27,7%, y detrás de ellos Holanda, con 8,7%; Estados Unidos e Italia, 7,6 y 7,5%, respectivamente; España, 5,2%; Suiza, 4,1%; Canadá, 3%; Francia, 2,5%; Gran Bretaña, 1,3%, y Austria, con 0,9%. Con porcentajes aun menores siguen Suecia, Dinamarca, Bélgica, Finlandia e Israel, según las cifras actualizadas por la consultora ACM.

Más allá de la discusión que se espera en cuanto a las cifras -el país hará un acuerdo marco con el Club, pero luego debe alcanzar convenios puntuales con cada miembro-, también habrá una importante contienda en cuanto a la reciprocidad que pide la Argentina para recibir inversiones una vez que pague.

La mayoría de los miembros del Club creen que sólo puede haber desembolsos rápidos a la Argentina si los pagos se acortan (el Gobierno propuso terminar de cancelar todo en 2019) y si se consideran no sólo los flujos de los acreedores oficiales, sino el total de inversiones extranjeras directas que recibe el país.

En cambio, el Gobierno pretende pagos cash de los países miembros, de sus bancos de desarrollo del comercio exterior y de cualquier otra entidad financiera oficial que puedan habilitar a tal fin.

Del mismo modo, la secretaría general y los miembros quedaron en discutir los mecanismos de captación de recursos para la Argentina -el Gobierno planteó que se le facilite el regreso al mercado de capitales, trabado por la causa judicial pendiente en Estados Unidos y por la alta tasa de interés que debe pagar comparado con otros países emergentes-; el nivel de intereses que deben aplicarse (entre atrasos y penalidades, además de las tasas que serán consideradas para calcularlos), el formato del acuerdo y, como se mencionó antes, el monto del pago inicial.

Dado que el Club a priori no tiene previsto reunirse el mes próximo, quedaron en realizar otra teleconferencia para avanzar en estas cuestiones pendientes, similar a la que se desarrolló la semana pasada y que derivó en la decisión de convocar a la Argentina a la mesa de negociación para fines de mayo. Y si bien los asuntos por discutir son varios y de un tenor relevante, los acreedores creen que éste es el momento para llegar a un final feliz. No se descarta que el ministro Axel Kicillof viaje en las próximas semanas para desenredar esta madeja.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas