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Por la devaluación del peso y la inflación, los alquileres subieron 10% en tres meses

Los más afectados son barrios de clase media como Devoto o Villa Urquiza; los propietarios quieren actualizaciones semestrales

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LA NACION
Lunes 24 de marzo de 2014
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Los inquilinos se convirtieron en la víctima perfecta de la desaparición del crédito inmobiliario y la aceleración de la devaluación del peso. Las barreras cada vez mayores para acceder a la vivienda propia impulsaron la suba de los precios de los alquileres en la ciudad de Buenos Aires, que sólo en los últimos tres meses sufrieron un incremento promedio superior al 10 por ciento.

Los datos se desprenden del relevamiento del mercado de los alquileres que realiza la consultora Reporte Inmobiliario, que precisó que en algunos barrios porteños típicos de clase media, como Villa Urquiza, Villa Devoto, Saavedra o Parque Chacabuco, los incrementos acumulados en los últimos doce meses ya superan el 35%, mientras que los valores promedio para los departamentos de dos ambientes -que son los más buscados en la ciudad- sin cochera ni amenities ya superaron la barrera de los $ 2500 mensuales y se acercan peligrosamente a los 3000 pesos.

"El mercado de los alquileres está muy activo porque, al no haber crédito, y con la última suba del dólar, mucha gente decidió posponer la compra de una propiedad y volcarse al alquiler", reconoce Diego Migliorisi, socio de la inmobiliaria homónima, con presencia en Almagro, Villa Crespo y Palermo.

Por zonas -y sin incluir en el relevamiento a Puerto Madero, que cuenta con una oferta mucho más exclusiva-, el barrio más caro para alquilar en la Capital Federal sigue siendo Barrio Norte, donde el valor promedio para un departamento de dos ambientes en febrero de este año llegó a $ 3262 mensuales, seguido por Belgrano ($ 3080) y Recoleta (3069 pesos). En los tres casos, igualmente, las subas acumuladas en los últimos doce meses estuvieron por debajo del promedio de la ciudad, que se ubicó en 27,9%.

En la otra punta de la escala se encuentran los barrios del sur de la ciudad, como Nueva Pompeya (donde el promedio de alquiler para un dos ambientes está en $ 2420), La Boca ($ 2442) y Liniers (2449 pesos).

Actualización más rápido

Para agravar el panorama para los inquilinos, la suba de los precios todavía no se tradujo en una mayor oferta de viviendas en alquiler. De hecho, un estudio que realiza el portal especializado zonaprop.com precisa que en febrero de este año las propiedades en alquiler representaban el 19% de la oferta total en su sitio, contra el 25% de participación que tenían un año atrás.

La suba del trimestre noviembre 2013-febrero 2014 es la mayor desde que Reporte Inmobiliario inició su medición de precios, en febrero de 2009, y es acompañada con una aceleración del proceso de actualización de los contratos de alquiler.

"El cambio más notorio en el mercado de los alquileres que se vivió a partir de enero es que los propietarios están empezando a pedir una actualización semestral de los nuevos contratos. Hasta el año pasado, la mayoría de los alquileres se pactaban con actualizaciones anuales, que en promedio se ubicaban en 25%, y ahora están pidiendo que los contratos se actualicen cada seis meses a tasas que rondan entre 12 y 15%", señaló José Rozados, director de Reporte Inmobiliario.

El impacto de la inflación en los contratos es reconocido por los empresarios del rubro. "Desde hace tiempo que los contratos de alquiler se vienen actualizando a través de este tipo de mecanismos. La novedad es que a partir de la última devaluación muchos convenios ya no se pactan con una actualización de 20 o 25 por ciento para el segundo año y se pasó a trabajar con un incremento en torno a 25 por ciento, y que en algunos casos puede llegar a 30 por ciento", destacó Roberto Arévalo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

La indexación de los alquileres está prohibida por ley, pero el atajo que encontraron las inmobiliarias para sortear este obstáculo es redactar los contratos sin mencionar la palabra vedada sino trabajando con valores diferenciales para los distintos períodos de vigencia del alquiler. "Con este tipo de acciones lo que buscan los propietarios no es ganar más, sino básicamente mantener los márgenes de rentabilidad en un contexto de alta inflación. Está claro que no es un gran negocio invertir un millón de pesos, que es lo que puede costar un departamento sin demasiados lujos, para obtener una renta de 3500 pesos mensuales", precisa Rozados.


Del Editor: qué significa. La inflación pega de lleno en el bolsillo de la clase media también en el tema de la vivienda. Para los propietarios tampoco es sencillo
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