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Moderó Menem sus críticas a la oposición

Precisiones: ante la reacción que provocaron sus expresiones, el Presidente aclaró el alcance del término enemigo.

Sábado 07 de septiembre de 1996

El presidente Carlos Menem aclaró ayer que no dijo que la oposición sea enemiga, sino que cuando hace referencia al enemigo habla, "por ejemplo, de aquellos que colocaron las bombas en la embajada de Israel y en la AMIA, de los que provocan permanentemente el desorden o que atacan a las instituciones" .

Menem intentó de esa forma calmar la agitación que sus expresiones causaron entre los principales dirigentes de la oposición, e, incluso, en distintos sectores de la sociedad.

Ayer, el día después de la cumbre justicialista de Olivos, el discurso presidencial seguía siendo objeto de posiciones encontradas, aun dentro del mismo partido oficialista.

En una conversación exclusiva con La Nación, el jefe del bloque de diputados del PJ, Jorge Matzkin, justificó el discurso por entender que fue dirigido sólo a los justicialistas y señaló que tuvo un amplio contenido proselitista.

Menem, además, admitió que su discurso tuvo un "hondo contenido emocional", y su preocupación fue distinguir a enemigos de adversarios políticos.

Insistió en que los enemigos son aquellos que quieren que a la Argentina le vaya mal, "y de ahí el terrorismo, el tráfico de drogas y todo lo que ya conocemos".

"Esos son los enemigos, y los adversarios son los políticos que integran los movimientos de oposición aquí, en el espectro político del país", precisó el Presidente en declaraciones al programa Primera Mano, que se emite por Radio Continental.

Menem, ya sea por iniciativa propia o por algunos consejos de sus más allegados colaboradores, relativizó lo dicho en Olivos, tal vez porque advirtió una reacción negativa de la opinión pública.

Matzkin: comenzó la campaña para 1997

Reunión política: el jefe del bloque de diputados oficialistas consideró que el Presidente buscó recomponer la polea de transmisión entre el partido y la gente y movilizar al justicialismo para las elecciones.

Jorge Matzkin encontró en el mensaje presidencial los argumentos unitivos que, en las últimas dos semanas, parecieron faltarle en el bloque de diputados justicialistas, del que es su titular.

La bancada oficialista en la Cámara baja fue la primera en cuestionar las medidas anunciadas por Roque Fernández para paliar el déficit fiscal, porque las consideraron, en términos generales, "antipolíticas".

Las iniciativas abrieron en la clase media una enorme cantidad de conflictos, según una radiografía realizada por un legislador del PJ, y cuando se entra ya en el terreno político con vistas a los comicios legislativos del año próximo, considerados decisivos para la suerte del Gobierno.

Pero el controvertido discurso de Carlos Menem llenó nuevamente de mística al jefe del bloque que, en una conversación exclusiva con La Nación, anunció el contenido del paquete impositivo , luego del cedazo -de lo que se informa por separado-. la disposición de Economía a entregar el presupuesto para 1997 en término, los diversos chirridos que provocó la discusión sobre asignaciones familiares con el ministro Armando Caro Figueroa y una llamada de atención a los empresarios.

"Vamos a conversar más con ellos -los empresarios-, pero también vamos a ser más duros: tienen que pagar los impuestos", explicó Matzkin.

El mensaje presidencial, criticado desde muchos sectores de la sociedad, provocó, sin embargo, un efecto positivo para la mayoría de los dos bloques legislativos: les dio aire para continuar una tarea difícil. En efecto, a nadie le gusta votar aumentos de impuestos, pero esta vez, fue el propio Presidente el que reclamó públicamente el respaldo legislativo.

Por otra parte, las palabras de Menem, lo admitan o no, les genera política, un campo en el que se sienten más cómodos que cuando tienen que defenderse de las denuncias por presuntas ganancias mal habidas o pensiones graciables a los familiares.

Matzkin respira fuerte otra vez. Hay razones para pelear.

Lanzamiento político

Los que siguen son los tramos centrales de la conversación.

- Muchas cosas pueden inferirse de la reunión cumbre de Olivos, pero, ante todo, quiero preguntarle cómo juzga usted la respuesta a esa convocatoria.

-Muy buena. La concurrencia fue masiva. Mire, para hablar de lo que me corresponde, asistieron 113 diputados, todos los gobernadores menos uno (Kirchner) y casi todos los senadores. La reunión fue exclusivamente política y creo que es el comienzo de la movilización.

- ¿La movilización para intentar ganar las elecciones de 1997?

- (Duda un minuto) Se puede considerar que sí. Sí, pero se lo voy a decir con una metáfora:la reunión en Olivos es como volver a encender los 1000 micrófonos apagados del justicialismo. Es recomponer la polea de transmisión entre el partido y la gente...

- Entonces estaban muy mal.

- Hay que recomponer la confianza, defender con más ahínco al Gobierno y reconocer humildemente los errores.

- Llamó la atención una declaración de Alberto Kohan antes de que comenzara el encuentro en el sentido de que, si fuera posible, se debía aplicar una sanción disciplinaria a los que no concurrieron.

- Eso no va a ocurrir. Fue una invitación. Hay libertad para ir o no, como también hay libertad para criticar.

Cómo queda el paquete

- Parece que además hubo una exhortación presidencial para aprobar rápidamente el paquete que envió Roque Fernández.

- Sí. Lo que le adelanto es que el paquete va a quedar bastante disminuido.

- ¿Qué es lo que va a quedar?

- El aumento de los combustibles, el incremento al impuesto a las ganancias.

- ¿No quedará el incremento del 50 por ciento a los bienes personales?

- No, pero hay una modificación: antes el 0,5% se destinaba sólo a la Nación. Ahora será coparticipable. Como se recordará, Matzkin, uno de los autores de ese impuesto, propuso aumentar la alícuota del impuesto al uno por ciento. Menem lo rechazó luego de que los empresarios manifestaran su desagrado.

- ¿Cómo se distribuirá?

- Tal como se distribuye la coparticipación.

- ¿Qué se proyecta suprimir del paquete?

- No habrá IVA para la educación. Los remiseros y los taxistas no pagarán ese impuesto y, posiblemente, tampoco habrá IVA para el transporte.

- ¿Está ya acordado que no habrá IVA para la educación privada para los taxis?

- Juéguese.

- ¿Cuándo se aprobará el paquete?

- Intentaremos hacerlo el miércoles próximo en Diputados. Después, el Senado deberá prorrogar el Pacto Fiscal e instrumentar las asignaciones específicas de la modificación de ganancias.

Las primas

- Para volver al encuentro de Olivos, ¿no le pareció que el Presidente exageró con la evocación de la Unión Democrática?

- No exageró mucho. Fíjese lo que ocurre en el recinto de Diputados. Cuando está el radicalismo, está el Frepaso. A veces se van juntos y llegan juntos. Yo los llamo "las primas" (se ríe). Fíjese que son parecidos a la Unión Democrática, pero no porque los una el amor, sino el espanto.

- Además del tema tributario, ¿qué otras iniciativas vinculadas con ésa tratará Diputados?

- La ley penal tributaria, que aumenta las penas y que ya tiene estado parlamentario. También creemos que se presentará el presupuesto 1997 en tiempo y en forma.

- La fecha para esa presentación es el próximo 15.

- Sí. Economía anunció que cumplirá con esa norma constitucional.

Asignaciones familiares

- Se tuvo la impresión de que hubo una seria disputa entre el bloque de diputados que usted preside, y el Ministro de Trabajo por el recorte de las asignaciones familiares.

- Fue así. El titular de la cartera laboral, Armando Caro Figueroa, parte de un razonamiento equivocado, es decir, que hay que mantener el 4,6 por ciento como aporte al sistema. Habla del 4,6 como si fuera un axioma, y lo transmite como si él fuera Dios. Nuestro razonamiento, el de los diputados, es que el porcentaje de aportes surge de la definición de las asignaciones.

- ¿Es cierto que el Ministerio de Trabajo quería suprimir la asignación por cónyuge a los jubilados?

- Sí, pero se trata sólo de 15 pesos cada asignación. Por lo tanto, concluimos que no tiene sentido. Además de ser realmente una medida impopular, la recaudación no representa una suma trascendente.

Sergio Levit

Menem relativizó las críticas a la oposición

Confuso: el jefe del Estado dijo que se dirigió a sus compañeros peronistas, pero luego lo amplió a todos los argentinos.

El presidente Carlos Menem trató de poner ayer paños fríos y relativizó las fuertes críticas dirigidas a la oposición anteayer, en la cumbre justicialista de Olivos.

Menem insistió en que no cree "que haya un solo argentino que piense o desee que nos vaya mal" y, reiteradamente, hizo la diferenciación entre enemigo y adversario.

En declaraciones al programa "Primera Mano", que se emite por Radio Continental, el jefe del Estado precisó: "Cuando yo hago referencia al enemigo, en definitiva, si nos retrotraemos en el tiempo, estoy haciendo referencia a aquellos que tiraron bombas en la Plaza de Mayo o a aquellos que el 9 de junio fusilaron a muchos militantes del justicialismo".

Negó en forma tajante que su discurso ante la militancia justicialista reunida anteayer en la residencia de Olivos fuera un ataque directo contra la oposición.

"Yo no estoy haciendo referencia al adversario político, porque además sería muy torpe de mi parte. Yo he tratado en buenos términos y hasta con un cierto humor a la oposición cuando hablé del apagón. No sé de dónde sacan estas conclusiones mis adversarios", agregó.

Menem también sostuvo que el dirigente frepasista Carlos "Chacho" Alvarez "está totalmente equivocado", al salir al cruce de las declaraciones del legislador frepasista, que no ocultó su preocupación por el tono belicista del discurso del mandatario, "por su inexplicable dramatismo y su tono agresivo y esquizofrénico" .

Menem recordó que su mensaje estuvo dirigido a sus compañeros, a la conducción del PJ, a los gobernadores y a los bloques justicialistas, "y, a través de ellos, senadores y diputados, intendentes, a todo el pueblo argentino, no tan sólo a quienes representan a los hombres y mujeres del partido, sino a todos los argentinos".

El Presidente no quiso abrir juicio sobre los cambios en la cúpula cegetista ni sobre la modalidad de la segunda huelga general programada en menos de dos meses. "Yo entiendo que los compañeros de la CGT están en su pleno derecho de proponer una medida de fuerza", señaló Menem.

Sin entrar en detalles sobre las diferencias entre la concepción del general Juan Domingo Perón, para quien el "movimiento obrero era la columna vertebral" del justicialismo, y la distancia que en la actualidad ha tomado la central obrera del Gobierno, Menem atinó sólo a recordar que en Olivos "faltaron muy pocos y habrán tenido su razón para hacerlo; no es el momento de fustigarlos ni de tomar algún tipo de actitud frente a esta ausencia".

El discurso presidencial despertó encendidas críticas y adhesiones

Opiniones: la oposición criticó las palabras de Menem, quien la calificó de "enemigo al acecho"; respaldo del oficialismo.

El duro discurso que pronunció el presidente Carlos Menem el jueves último, durante la cumbre justicialista en Olivos, continuó generando repercusiones varias. La oposición política permaneció abroquelada en sus críticas, mientras que para el oficialismo el mensaje del jefe del Estado fue categórico para aunar esfuerzos en pos de la unidad del partido.

El gobernador bonaerense, Eduardo Duhalde, calificó el discurso presidencial como "oportuno y realizado en un momento en el que debe hacerse un enorme esfuerzo para profundizar la transformación del país". Por su parte, el ministro del Interior, Carlos Corach, intentó relativizar los dichos del Presidente al indicar que "los únicos enemigos que tiene, no el Gobierno sino la sociedad, son aquellos que atentan contra la democracia. Son quienes sostienen que la violencia es el camino para llegar al poder y no a las urnas".

En el mismo tono se pronunció el diputado justicialista Miguel Angel Toma, quien opinó que las palabras de Menem fueron necesarias para "ratificar la identidad partidaria". A su turno, la ministra de Educación, Susana Decibe, luego de aclarar que la oposición no debe ser tomada como "enemigo", sostuvo que el mensaje presidencial debe ser entendido "en el clima de la reunión".

Desde la oposición, las críticas fueron unánimes, fundamentalmente cuando el Presidente la calificó en su discurso de "enemigo al acecho".

El líder del Frepaso, Carlos "Chacho" Alvarez consideró el discurso "agraviante y combativo" e insistió en que el Presidente "se confunde de enemigos. Como gobernante debería considerar enemigos a la desocupación, la pobreza y a la falta de futuro, no a los adversarios políticos".

En sintonía con el jefe de su partido, la senadora Graciela Fernández Meijide sostuvo que al mensaje presidencial le faltó "racionalidad". Por su parte, Norberto La Porta, ex candidato a intendente del Frepaso, opinó que en su mensaje "Menem alarma y amenaza, lo que no le hace bien a la democracia". Quien también fue severo en sus críticas fue el senador nacional José Antonio Romero Feris (Autonomista). "Menem no debe buscar las acechanzas a su gobierno en los fantasmas del pasado, sino en sus errores del presente", afirmó.

Desde el radicalismo, el titular del partido, Rodolfo Terragno, estimó que analizar el discurso presidencial "es tarea de psicólogos" y advirtió que "existe un vacío de poder que la oposición debe llenar en el Congreso".

El diputado radical Jesús Rodríguez calificó al discurso de "agresivo y provocativo". "Somos opositores al Gobierno pero no al país", enfatizó.

La crítica más original provino del senador Raúl Galván (UCR), quien comparó a Menem con el entrenador del seleccionado nacional de fútbol, Daniel Passarella: "Ambos tienen para con el pueblo una deuda en común: aprender a escuchar, a reflexionar y a admitir que pueden estar equivocados".

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