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La Argentina quiere recuperar al hombre de la esquina rosada

Rescate: la Secretaría de Cultura de la Nación saldrá a comprar el manuscrito de ese cuento de Borges, que será rematado en París; también hubo gestiones del Archivo General de la Nación.

Carolina Arenes

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LA NACION
Viernes 04 de octubre de 1996

En manos del Gobierno está en este momento la posibilidad de devolverle al patrimonio cultural del país importantes documentos de la vida de su máximo poeta, Jorge Luis Borges. Con el objetivo de anticiparse al remate de cartas y manuscritos del autor de "Historia universal de la infamia", que el 14 de este mes realizará en París la galería Christian de Quay-Francis Lombrail, dos gestiones paralelas se pusieron en marcha.

La primera, en la Secretaría de Cultura, parece ya haber dado sus frutos: el titular de ese despacho, Mario O`Donnell, confimró a La Nacion que ya dio instrucciones para intervenir en la subasta y puso al frente de las negociaciones al especialista Mario Gilardone.

Aunque, por razones obvias, no adelantó cuál será el techo de su pulseada, el funcionario aseguró que se hará todo lo posible para recuperar, al menos, el manuscrito de "Hombre de la esquina rosada", uno de los tesoros en juego.

Por otra parte, la gestión de la gente de la cultura por recuperar el patrimonio literario no se quedó en esa única jugada. Intelectuales argentinos solicitaron al Archivo General de la Nación que el Gobierno intente repatriar esa parte de la historia literaria hoy desperdigada por el mundo.

El pedido se formalizó ayer cuando Miguel Unamuno, director del archivo, se reunió especialmente con su jefe inmediato, el ministro Carlos Corach, para trasladarle la inquietud de escritores, cineastas e historiadores entre quienes se cuentan Horacio Salas, René Mujica, Antonio Requeni, Enrique Mayochi, Horacio Porcel, entre otros.

Ni O`Donnell ni Unamuno estaban al tanto de las gestiones impulsadas por el otro. Enterado a través del diálogo con La Nacion, el titular de Cultura dijo que hoy se pondría en contacto con Corach para "ver si podemos aunar esfuerzos".

Se comprende su necesidad de sumar. Pese a que él mismo considera los documentos como "una presa importantísima del patrimonio cultural argentino", admite que la ansiada repatriación no está asegurada: sus limitaciones económicas serán también protagonistas a la hora de jugar en París la pulseada de las ofertas.

Memoria borgiana

La casa francesa subastará dos lotes de memoria borgiana. El primero contiene los manuscritos del cuento "Hombre de la esquina rosada", un ensayo inédito de Borges sobre escritores clásicos y 4 ilustraciones del dibujante Juan Carlos Benítez. El segundo lote tentará a los coleccionistas con la correspondencia entre el poeta argentino y su amigo Maurice Abramovich, a quien conoció durante sus años de juventud en Ginebra. Se trata de 23 cartas, todas en francés, fechadas entre 1919 y 1921 (el lector de La Nacion encontrará en el suplemento Cultura de este domingo fragmentos de esa correspondencia).

El precio de base con que saldrá a la venta cada lote es de 100 mil francos (20 mil dólares) y se estima que al calor del contrapunto de ofertas el valor de cada uno pueda trepar hasta los 50 mil dólares.

Historia de un legado

Según el investigador Alejandro Vaccaro, biógrafo de Borges y uno de los coleccionistas argentinos que viajará a París para intentar quedarse con esa porción de historia borgiana -Jorge Helft, sería otro de los interesados-, las cartas de juventud pertenecían al cineasta francés Pascal Thomás. Las había comprado en Sotheby, en 1988 por 22 mil dólares y ahora, apremios económicos mediante, decidió deshacerse de ellas. En tanto, el manuscrito del primer texto de ficción del joven Borges "Hombre de la esquina rosada", publicado en 1935 en Historia universal de la infamia, perteneció a un pintor argentino que más tarde también lo vendió en Sotheby.

Hasta ahora, después de varios remates, muchas cartas, fotos y manuscritos quedaron en manos particulares. Aun peor: más de una vez, se vendieron por la base e inclusive, por debajo de ella. Los manuscritos de "El Aleph", por ejemplo, prestigian la Biblioteca Nacional de Madrid. Sus autoridades, seguramente, consideraron que 25 mil dólares era un precio justo por el puño y letra del más grande escritor de la lengua castellana en este siglo.

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