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El encuentro de Gardel y Maradona

El hombre: Rodolfo Pagliere, el director de "El día que Maradona conoció a Gardel", piensa que su película llegará al corazón porque no toma el mito del Zorzal criollo sino su aspecto más humano.

Martes 15 de octubre de 1996

Carlos Gardel y Diego Maradona son, sin duda, dos claros exponentes ante el mundo de nuestras pasiones más populares: el tango y el fútbol. Por la magia del cine, ahora ambos se unen mediante una historia ideada por Eliseo Alvarez que, con el título de "El día que Maradona conoció a Gardel", se estrena el jueves en el Trocadero y simultáneos.

El film fue dirigido por Rodolfo Pagliere, un marplatense de 38 años que, luego de trabajar como diseñador gráfico se convirtió en director de cortos publicitarios, dos de los cuales obtuvieron premios en festivales internacionales.

"El día que Maradona conoció a Gardel" es, pues, su ópera prima. "Con este trabajo -apunta el cineasta en un diálogo con La Nación - accedo a una de mis más caras ilusiones. No es fácil poder filmar en nuestro país, pero la suerte estuvo de mi lado y pude concretar este sueño.

-¿Cómo nació la idea de realizar este film?

-El año pasado, Multimedios América encaró un ambicioso proyecto titulado "Tributo a Gardel", que abarcaba un documental para televisión, un recital de homenaje al cantor, un disco compacto y una biografía sobre Gardel escrita por Eliseo Alvarez, impulsor de este tributo que incluía, además, este largometraje. Fui convocado para realizarlo, y tras una larga preproducción y nueve meses de rodaje, nació "El día que Maradona conoció a Gardel".

-¿Cuál es la temática de la película?

-Es una película distinta a lo brindado hasta ahora por el cine argentino. Yo la denominaría un documental de ficción que tiene un hilo narrativo en el que aparece el Zorzal Criollo cantando más de una veintena de los temas de su repertorio. La narración comienza en Buenos Aires, en 1995. Un extraño relojero devela la historia de un joven editor de televisión, y juntos buscarán liberar el alma de Gardel y emprenderán la odisea de encontrar a la contrafigura del mito y con él destruir el sortilegio de la fábula.

Fervor gardeliano

Carlos Gardel aparece en numerosas escenas del film, pero Angel Rico, hijo de Guillermo Rico, uno de los integrantes del entrañable conjunto Los Cinco Grandes del Buen Humor, es quien se encarga de personificar al cantor en varias secuencias de la historia. Su parecido físico con Gardel es notable. "Recuerdo -dice- que cuando era pibe acompañaba en reuniones caseras a mi padre, que cantaba tangos. Estudié piano, pero fundamentalmente nació en mí un fervor gardeliano inextinguible. Me fui a España y al volver a Buenos Aires formamos, con Osvaldo del Pino y Javier Caruso, el trío El Gardel de Medellín. De pronto, Pagliere me convocó para encarnar a Gardel. No podía creer en este milagro".

"Hay casi tres generaciones -apunta el cineasta- que desconocen al auténtico Gardel. En nuestro film está mucho más el hombre que el mito. La película, cuyo costo ascendió a casi dos millones de dólares, se interna por la magia, el amor y el humor. La idea original demandó un tratamiento diferente, más cercano a la imagen del cine publicitario".

-¿Cómo fue trabajar con Maradona?

-Actuó con absoluta naturalidad. Se prestó mansamente a mis indicaciones, aunque fue muy difícil coincidir en los horarios, hubo por su parte una gran voluntad por hacer las cosas bien.

Pagliere no puede ocultar su ansiedad frente al inminente estreno de su película. "Esperamos que el público se emocione y apele a la nostalgia. Por nuestra parte, pusimos todo el talento y el entusiasmo para que la película llegue al corazón de los jóvenes y de los mayores".

El elenco de "El día que Maradona conoció a Gardel" se completa, en los papeles centrales, con Alejandro Dolina, Esther Goris, Jean Pierre Reguerraz y Juan Carlos Puppo. El guión pertenece a Eliseo Alvarez y el propio Pagliere, con el asesoramiento de Juan Carlos Cernadas Lamadrid, la fotografía es de Daniel Sotelo y la música original la compuso Rodolfo Mederos.

Adolfo C. Martínez

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