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El juez Griesa prohibió cualquier intento de cambio de jurisdicción

Sostuvo que el anuncio que había hecho Kicillof viola sus fallos y disposiciones anteriores

Sábado 21 de junio de 2014
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LA NACION
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No habían pasado más de dos horas desde la pública admisión de la Presidenta de su disposición a negociar con los fondos buitre, que el juez Thomas Griesa dio un nuevo paso para asegurarse que su fallo se cumpla.

Con su firma y en sólo dos párrafos, "prohibió" a la Argentina llevar adelante el plan que deslizó el ministro de Economía, Axel Kicillof, para hacer un cambio de jurisdicción -de Nueva York a la Argentina- para pagarles bajo ley nacional a los tenedores de papeles que sí aceptaron canjearlos, burlando de ese modo a los llamados "buitres".

"En un discurso del pasado martes 17, el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, propuso que el Gobierno inicie los pasos para pagar a los bonistas de papeles reestructurados en la Argentina y bajo legislación de su jurisdicción", señaló el magistrado. "Este juzgado dispone que el anuncio del ministro es una violación de los fallos y disposiciones ahora en vigor de este tribunal, por lo que se le prohíbe a la República Argentina llevarlo adelante", según la orden del juez.

La directiva tiene la fecha de ayer y la firma del magistrado. No señala la hora en que se produjo, pero se conoció poco tiempo después del discurso en el que, con tono encendido pero conciliador, la Presidenta acepó negociar con los fondos buitre. "Pedimos al juez de Nueva York que genere las condiciones para llegar a un acuerdo igualitario que sea beneficioso para el ciento por ciento de los acreedores", dijo.

Sin noticias oficiales

La otra novedad vino desde los fondos demandantes. Al cierre de esta edición revelaron que, pese al discurso de la Presidenta y las promesas del ministro, cerraban la semana sin haber recibido noticia formal de negociación.

"Sí, hemos recibido una orden del juez Griesa en la que sostiene que la propuesta de cambio de jurisdicción de Kicillof sería una violación" de los fallos de la Corte, dijo a LA NACION un vocero de uno de los fondos. "Pero todavía no hemos escuchado palabra de los argentinos en sí mismos. Pese a que el discurso de la Presidenta parece un saludable cambio de tono respecto de lo que dijo al principio de la semana, aún no hemos recibido ninguna comunicación oficial", añadió. "Tendremos que esperar para ver si, esta vez, la Argentina es seria acerca de negociar en privado y de buena fe", fue el mensaje de los ganadores del juicio.

La definición de la Presidenta fue largamente esperada. Cristina Kirchner eligió un tono opuesto al que usó apenas 48 horas antes, cuando habló de "extorsión" judicial. Inmediatamente después, Kicillof se había sumado a esa línea y anunció un canje de deuda con jurisdicción local.

En medio de consignas como "no pasarán", el ministro defendió el cambio de jurisdicción como un modo de evitar el pago a los holdouts. La noticia enojó a Griesa que, en una audiencia de urgencia, el miércoles, anunció que tomaría medidas para impedir que la Argentina volviera a "burlarse" de la justicia. "Los dichos de la Presidenta son un problema que hace difícil tener confianza en la posición del país", disparó.

Tras 48 horas de enorme tensión, el Gobierno dio marcha atrás y ayer mostró su disposición a negociar con los acreedores. Griesa, en tanto, siguió adelante con el plan que había anunciado y generó la orden que califica como "violatorio" de su fallo cualquier cambio de jurisdicción.

Si bien estaba anunciada, llamó la atención que la orden del juez se conociera apenas horas después del discurso de la Presidenta en Rosario.

Para muchos, el gesto refleja la enorme desconfianza que las marchas y contramarchas del Gobierno generaron en el tribunal.

"Es un daño tan grande que no se arregla con un discursito, por bien que suene", advirtió una de las fuentes consultadas ayer.

Con tono más mesurado, otro de los abogados que siguen activamente el expediente, el argentino Eugenio Bruno, se sumó a la línea de la incredulidad. "Existe falta de confianza", coincidió.

"Eso es algo que se vio tanto en la audiencia del miércoles como en la orden que se emitió ayer. Pero, desde mi perspectiva, eso puede empezar a revertirse ahora", añadió.

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