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¿Un gesto genuino o una simple maniobra dilatoria?

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LA NACION
Miércoles 25 de junio de 2014

PARÍS.- ¿Cuánto hay de sincero, cuánto de engaño y cuánto de propaganda? Recibido con beneplácito en Kiev y por las potencias occidentales, el gesto de Vladimir Putin obliga a preguntarse si se trata de una auténtica voluntad de distensión o de una simple maniobra dilatoria del presidente ruso.

El anuncio se produjo en vísperas de la cumbre de mañana y pasado mañana en Bruselas, en la cual los 28 miembros de la Unión Europea (UE) estaban dispuestos a ampliar las sanciones contra Moscú ante la ausencia de acciones concretas para hacer cesar los ataques de fuerzas irregulares prorrusas en el este de Ucrania.

Muchos observadores, en efecto, califican la decisión de Putin como "una ofensiva de seducción", únicamente destinada a evitar nuevas sanciones. "Obviamente, somos cautelosos. Durante toda esta crisis, Putin nos dio motivos suficientes como para perderle la confianza", reconoció un diplomático europeo.

Sin embargo, teniendo en cuenta que el Kremlin buscó desde un primer momento obtener justificaciones legales para cada paso que dio desde que comenzó la crisis ucraniana, el último gesto de Putin puede ser interpretado como el seguro de que no tiene planes de invasión.

"Creer que Rusia sigue teniendo intenciones de intervenir militarmente en Ucrania sería una severa subestimación de las capacidades intelectuales de Putin", afirmó Dimitri Trenin, jefe del Centro Carnegie de Moscú, sucursal del think tank norteamericano. "Contrariamente a las apariencias, hay una fuerte posibilidad de coincidencia entre intereses de Putin y de su homólogo ucraniano, Petro Poroshenko", agrega.

Según fuentes allegadas a la reunión que mantuvieron ambos hombres la semana pasada, Poroshenko rechazó la idea de federalización de Ucrania -como quiere Moscú-, pero sus propuestas a favor de una mayor descentralización, incluyendo la elección directa de los jefes de gobierno de regionales, podría ser aceptable para Putin.

Rusia quiere, sobre todo, instalar en Ucrania una estructura institucional que constituya un bloqueo natural contra un eventual ingreso de ese país a la OTAN. Las elecciones directas regionales responderían a ese objetivo, pues darían mayor influencia a figuras políticas del Este, que rechazan la orientación de Kiev a integrarse definitivamente con Occidente.

Si bien Moscú alentó -y probablemente orquestó- la insurgencia al ayudar a someter bajo una intensa presión a Kiev, Putin nunca se habría sentido demasiado cómodo con los rebeldes. "Esos irregulares cumplen una función para Moscú. Pero no más que eso", opinó Trenin.

El repentino cambio de la campaña de propaganda rusa sobre la crisis parece confirmar esa opinión. Mientras la televisión estatal cargó contra las "fuerzas fascistas" de Kiev al comienzo de la crisis, desde la llegada de Poroshenko al poder los medios controlados por Moscú adoptaron una mayor cautela.

Después de haber desplegado enormes esfuerzos para despertar un fervor patriótico de sus conciudadanos, mal puede ahora Putin cambiar de tono en 24 horas. Su retórica guerrera inicial provocó una intensa expectativa en los sectores más nacionalistas de su país, que terminaron por convencerse de que -después de la anexión de Crimea- Moscú "devolvería" el este de Ucrania al jirón ruso.

El cambio de actitud no escapó a muchos ideólogos, tanto de derecha como de izquierda, que comenzaron a criticarlo abiertamente. "Putin no sólo está traicionando a la República Popular de Donetsk y de Lugansk [en el este de Ucrania], sino también a sí mismo, a Rusia y a todos nosotros", acusó el filósofo nacionalista Alexander Dugin, en su página Facebook.

Al terminar públicamente con el fantasma de una invasión rusa a Ucrania, Putin está obligado a demostrar a sus seguidores que Moscú no está dispuesto a abandonar a los rusohablantes de las regiones del Este.

"El juego está llegando a su fin -dijo Mikhail Kasyanov, ex primer ministro ruso y ahora crítico del gobierno-. Y la principal tarea de Putin es minimizar las pérdidas políticas y salvar las apariencias."

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