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Economía estima que no sería tan grave un default parcial de la deuda

Cree que el país afrontaría un juicio más costoso si paga menos a los bonistas reestructurados que a los holdouts; analistas disienten y advierten sobre graves consecuencias

Domingo 06 de julio de 2014
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LA NACION

En el Ministerio de Economía creen que, si no se llegara a un acuerdo con los holdouts, un default selectivo no sería tan perjudicial como en el pasado para la macroeconomía argentina, al tiempo que afirman que se cumplirá -pese a todo- con los pagos al Club de París, para lograr financiamiento para obras de infraestructura.

"Se resentiría más la macro con la deuda contingente de los reclamos generados por los bonistas que entraron en los canjes si nos demandaran por pagarles de más a los holdouts", indicó una alta fuente oficial a LA NACION.

Para las autoridades económicas la posibilidad de no llegar a un acuerdo antes de fin de mes no constituye un "escenario terrible", ni de lejos parecido al que predominó en la crisis de 2001-2002.

Por otra parte, prometieron que, aunque no haya una definición positiva para los bonistas que siguen en default,el Gobierno cumplirá con los pagoscomprometidos ante el Club de París, porque "se trata de un acuerdo que busca fondos para obras de infraestructura, no para especular", aunque varios analistas piensan que si no se arregla en Nueva York no tendrá ningún efecto positivo.

En cambio, analistas de diferentes tendencias fueron más contundentes y afirmaron que, si no hubiera un acuerdo, las actuales variables de una recesión leve y una alta inflación se complicarían en forma significativa en este segundo semestre del año. Por esta razón, un grupo que no pertenece a Economía, pero sí al Gobierno trabaja en un plan alternativo para que no se llegue a un default a fines de este mes.

La directora del estudio Bein, Marina Dal Poggetto, sostuvo que "el escenario de no acuerdo y default técnico es consistente con más devaluación, brecha cambiaria, inflación, tasa de interés y caída en el nivel de actividad". Por el contrario, si se llegara a un entendimiento, en 2015 la economía podría recuperarse por la vía de "una mejora del salario real, que no necesita ser compensada con un overshooting de la tasa de interés".

Ricardo Delgado, director de Analytica, dijo que, sin acuerdo, "las expectativas, ya golpeadas, sentirían el golpe y se profundizaría la suave recesión que estamos atravesando; la brecha cambiaria crecería, la inflación se aceleraría y los problemas de empleo se agudizarían".

En esta sintonía, el director de ACM, Maximiliano Castillo, dijo que "se profundizarán las limitaciones para las importaciones y el mercado de cambios en general, impactando directa y negativamente sobre la evolución del nivel de actividad".

El referente de la corriente oficialista La Gran Makro Agustín D'Attellis dijo que "la economía doméstica se encuentra transitando por una etapa más compleja del ciclo económico, con un crecimiento que se desacelera, habiendo encontrado técnicamente una situación de recesión y una inflación alta, aunque controlada y en proceso de desaceleración. Frente a esta situación la Argentina debe evitar el escenario de default, aunque defendiendo los intereses nacionales". Con acuerdo, dijo que el dólar llegaría a $ 9,20, el PBI crecería 1% y la inflación aumentaría 25%, mientras que, con default, los valores serían de $ 10, -2% y 40%, respectivamente.

Así, los analistas concluyeron que el escenario más probable es el de un acuerdo, porque de lo contrario se abriría un panorama de incertidumbre demasiado complejo para un gobierno que ya encara el tramo final de su gestión. Dal Poggetto sostuvo que "más allá de la diatriba, los incentivos de las tres partes están a favor de un arreglo: el Gobierno, por el impacto directo sobre el escenario macro; los litigantes, dada la perspectiva de un default técnico; y el juez Griesa, dado que, por un lado, un default convertiría en abstracta su sentencia y, por el otro, debería encarar las consecuencias de comprometer derechos de terceras partes y generar conflictos de jurisdicción". Sin embargo, Castillo opinó que "considerando el propio track record del Gobierno, tampoco se puede descartar de plano una resolución no cooperativa".

Sobre el efecto que tendría un default con los bonistas en el reciente acuerdo con el Club de París, Repsol y el Ciadi, los analistas opinaron que neutralizaría el ingreso de divisas que se espera de los países acreedores.

Delgado afirmó que "no se lograría suavizar el financiamiento de la transición a 2015, y debería ajustar todavía más la actividad económica. A mayor financiamiento, menos ajuste, parece ser la lógica oficial".

D'Attellis sostuvo que "si no hay acuerdo, el ingreso de divisas se va a ver perjudicado en el corto plazo, aunque de todas formas los arreglos anteriores fueron parte de un largo y exitoso proceso de reestructuración de la deuda pública, del cual estamos frente al último paso, que es mucho más complejo que los anteriores. Es decir, más allá del impacto en el corto plazo, estos acuerdos fueron necesarios y muy positivos para nuestra economía".

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