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Para vivir en un mundo cinco estrellas, hay que ser buen mozo

Empresas de EE.UU. entrevistaron a argentinos para empleos de servicios turísticos

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PARA LA NACION
Domingo 20 de julio de 2014
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Terminado el Mundial de fútbol, ejecutivos de Recursos Humanos del Polo Club Boca Raton, un resort de tenis y golf del sur de Florida, en Estados Unidos, aterrizaron en Ezeiza y durante cuatro días, prácticamente encerrados en un hotel top de Buenos Aires, se dedicaron a entrevistar a unas cien personas. Tomaron cerca de la mitad y les ofrecieron pasaje pago a Estados Unidos, trabajo por tres años y un sueldo que, según el puesto, irá de los 10 a 18 dólares la hora.

"Este es un caso poco común, porque en general sólo llega una oferta laboral que no incluye el ticket de avión", explica Verónica Ferreyra, managing director de Interlatina, empresa que se ocupa de conectar empleadores extranjeros con candidatos locales. En febrero último vinieron ejecutivos del Nemacolin Woodland Resort, cerca de Washington, que sólo ofrecían el trabajo. "La gente no se animaba a arriesgar el costo del pasaje, aun sabiendo que lo recuperaría", acota.

En general piden mozos, barmen y cocineros, pero lo distintivo es que esta vez también buscaron supervisores, una posición de más responsabilidad y, obviamente, salario. El salario más alto es el de supervisor (US$ 18,59 la hora), seguido por el de cocinero (12,95); barman (11,95), y luego las recepcionistas y los asistentes de mozos (los que retiran los platos de las mesas), que rondan los 10 dólares.

Sin embargo, contrariamente a lo que uno supondría, considerando que el valor hora para el trabajo más sencillo puede sumar, como mínimo, los 2500 dólares mensuales, no fue tan fácil alcanzar el número de candidatos buscado.

"Costó llegar a los 100 entrevistados, porque el argentino es desconfiado frente a estas ofertas y además no está acostumbrado a ir a trabajar al exterior; teme lo desconocido", dice. En Buenos Aires, el sueldo de un mozo categoría 2, la más baja, en un restaurante 4 estrellas o especial (5 estrellas) puede rondar los 8000 pesos, incluyendo comida en el turno de trabajo y propinas. "El adicional por antigüedad va del 1% al 14% sobre el sueldo básico. Sin embargo, el sueldo neto o de bolsillo es de aproximadamente el 79,5% de ese importe, aunque en la actualidad se está negociando un aumento del 30 por ciento", precisó Jorge Vega, experto en temas salariales.

Los elegidos, que deben tener 21 años como mínimo, obtuvieron una visa de trabajo del tipo H-2b, que habilita a trabajadores extranjeros a realizar tareas en el área de servicios. Si bien el trabajo es de octubre a abril (y en otros casos de abril a octubre), los trabajadores que ingresan a Estados Unidos mediante ese visado pueden trabajar hasta 3 años en ese país, cambiando de empleador.

Es muy común que cuando está por terminar un período, otro empleador viene a buscarlos al trabajo y les ofrece ir a otro resort. "Las cadenas y los hoteles que contratan extranjeros saben dónde encontrarlos y les proponen ir a otro lugar", comenta Ferreyra.

El candidato debe tener experiencia –puede ser alguien que ya haya viajado y regresado a la Argentina–, pero esencialmente buscan una personalidad amigable, una sonrisa franca y, por supuesto, hablar y entender inglés, indica el aviso que redactó el resort.

El club contratante paga, además del vuelo, el seguro médico y el costo de la visa; se ocupa del viaje de ida y vuelta cotidiano al trabajo, y se encargará de buscar a los seleccionados al aeropuerto el día que lleguen a Estados Unidos.

Las entrevistas, que se extendieron durante tres días a cargo de los gerentes de RR.HH., alimentos y bebidas, y el chef, no fueron sencillas, especialmente por lo analíticos y fríos que son los seleccionadores. "Si no trajiste tu CV impreso, no leíste lo que te tenías que saber o preguntás cosas obvias, vas muerto. Peor si hablás mal de tu anterior empleador. En cambio les encanta que uno muestre entusiasmo, ganas y pasión", cuenta Maia Goijman, que fue seleccionada para trabajar en Montage Deer Valley, un resort exclusivo en Utah.

¿Por qué vienen a entrevistar argentinos? Porque los consideran un lujo, dice Ferreyra. Piensan que se adaptan fácilmente, que se mimetizan con el lugar.

Las visas tipo H2 fueron creadas en 1943 con la importación de trabajadores para cubrir la falta de mano de obra en la industria de la caña de azúcar. El programa cambió significativamente en los años 80 con la división de las visas H2 en dos categorías: H2A, para trabajadores agrícolas (siembra y cosecha de plantíos), y H2B, para trabajadores no agrícolas (jardinería, construcción, bosques, sembrar o cortar, personal para servicio de limpieza de hotel, etcétera).

"La experiencia es genial. La gente es superagradable y servicial, y lo que es mejor, cumplen con todo lo que prometen", asegura Juan Galvarini, que trabaja de 13 a 23 todos los días en el resort Nemacolin Woodland. "Tal como dijeron, te dan el uniforme; sólo te tenés que comprar los zapatos. A los que estén por viajar les recomiendo que no traigan nada. Todo es muy barato y los sueldos son bastante buenos", dice el mozo argentino.

Si bien hace diez años que este programa existe, con la crisis de 2008 se redujeron los permisos y hubo muchos cambios en las regulaciones que hicieron más difícil las contrataciones en el exterior. "Antes de esa fecha viajaban aproximadamente 800 personas por año sólo de nuestro país. Hoy, menos de 100", precisó Ferreyra.

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