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Un desayuno y una buena historia

Lunes 28 de julio de 2014
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LA NACION
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Rebelius / Intérpretes: Belén Mendonca, Fede Fedele, Brenda Chichlowski y Lionel Fierro / Dirección: Constanza Urrere / Libro: Belén Mendoca y Constanza Urrere / Dirección musical: Jorge Soldera / Coreografía: Rosario Ascencio / Sala: El Método Kairós, El Salvador 4530 / Funciones: todos los días, a las 11 / Duración: 45 minutos.

Nuestra Opinión: Buena

El método Kairós recibe a los espectadores en un horario especial: la mañana. Frente a la oferta innumerable que traen las vacaciones de invierno, esta sala se juega por un horario distinto. Propone un rico desayuno y luego el pasaporte para un viaje muy particular en compañía de Rebelius.

El espacio nos propone una carpa de mantas de colores sostenidas con broches para colgar la ropa, un enorme cesto con un cartel que invita a tirar la que está sucia, muchos almohadones y un par de practicables. Tres chicos, con personalidades bien distintas, se enfrentan a una noche de estudio para la lección del día siguiente. Claro que la noche los vence y finalmente no han llegado a estudiar nada. Como la lección es de astronomía, lo que va a suceder les viene como anillo al dedo: la aparición de una extraterrestre. Y sí, en lugar de calabazas que se convierten en carrozas, seres de otros planetas vienen a resolver conflictos.

La que llega es Rebelius, una muchachita que parece poder reproducir lo que ve y lo que escucha y que, según dice, viene con una misión a la Tierra. Los tres amigos son pintados con trazos sencillos: uno estudioso y olvidado por su ocupadísimo padre; una chica tímida y sin amigos, y un chiquilín que juega a ser superhéroe sin reconocer sus miedos. Con una historia simple, formulada para niños de entre cuatro y diez años, este musical invita a reflexionar con el lema: "Todos tenemos algo que aprender".

Un buen manejo del espacio, el recurso de transformar con elementos económicos y eficaces el universo de la ficción y el juego coreográfico convierten a Rebelius en una interesante propuesta lúdica. La impronta optimista y la mirada positiva están dadas por el discurso y por unas lindísimas canciones. "El que no sabe que se anime a preguntar", proponen los personajes a los espectadores. A su vez, se proponen empujarlos a obtener confianza o a jugar a ser feliz. El ejemplo está en un bello tema musical donde el niño le dice a su padre ocupado: "Te juego a que un ratito digas sí, te juego a la escondida y a que me descubrís". Un porcentaje importante de lo que se "dice" se "dice" a través de las canciones, que, lejos de ser un ornamento, cuentan cosas de los personajes y de sus historias y lo hacen, además, de una manera muy poética.

Sus hacedores son jóvenes: Belén Mendonca, Fede Fedele -que se destacó este año en Reset, una de las obras ganadoras de la Bienal de Arte Joven-, Brenda Chichlowski y Lionel Ferro, aunque con la dirección musical del experimentado y talentoso Jorge Soldera (La Parka, Alicia en Frikiland, De gira en la Farruka). Rebelius está construida con ternura y con un toque verdaderamente artesanal. Vale la pena levantarse temprano a veces.

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