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Un estilo de conducción imposible de heredar

Deja, a la vez, un fútbol caótico y en declive, con pasivos estremecedores

Miércoles 30 de julio de 2014 • 18:15
Junto a Bilardo en 30 de junio de 1986. Foto: Archivo
Integrantes del seleccionado Argentino de fútbol, agasajados por el presidente de la Nación en la casa rosada, luego de obtener el subcampeonato mundial de fútbol en Italia. 09 de Julio de 1990. Foto: Archivo
Grondona abraza a Burruchaga tras el partido de Argentina frente a Uruguay  el 16 de junio de 1986. Foto: Archivo
Junto al Papa Juan Pablo Segundo el 20 de octubre de 2010. Foto: Archivo
Durante la inauguración del Banco Municipal de La Plata el 16 de mayo de 1996. Foto: Archivo
Julio junto a Maradona durante los juegos olímpicos de Pekín en agosto de 2008. Foto: Archivo
Junto a Néstor Kirchner cuando firmó el convenio deporte sin tabaco en junio de 2003. Foto: Archivo
Durante una entrevista en la AFA el 23 de mayo de 2011. Foto: Archivo
El 18 de octubre de 2011 al llegar a la sede de la AFA por las elecciones a presidente de la entidad. Foto: Archivo / Maxie Amena / LA NACION
27 de junio de 2001 junto a Blatter. Foto: Archivo
El 13 de noviembre de 2009 en un homenaje a  Alfredo di Stefano. Foto: Archivo
Copa del mundo Alemania 2006, saludando a  a Máxima Zorreguieta en el palco del estadio. Foto: Archivo
16 de julio de 2008 saliendo de la sede de la AFA en capital. Foto: Archivo
Junto a Bilardo en Escocio para ver el primer partido de Maradona como técnico de la selección en diciembre de 2008. Foto: Archivo
Grondona sale de Casa Rosada luego de una reunión  con Aníbal Fernández por la ruptura del contrato con Torneos y Competencias en agosto de 2009. Foto: Archivo
Junto a Maradona y la Presidenta cuando anunciaron el acuerdo entre la AFA y el Gobierno para la transmisión de los partidos de Primera en agosto de 2009. Foto: Archivo
Grondona, con su colega uruguayo Eugenio Figueredo, el 30 de enero de 2002. Foto: Archivo
La última foto junto a Messi, durante un entrenamiento  en el Mundial de Brasil 2014. Foto: Archivo / Fabián Marelli
El 17 de febrero de 2010, en la firma de un sponsor para los torneos, junto a Aníbal Fernández. Foto: Archivo
Durante una reunión con la Presidenta en su despacho el 13 de agosto de 2009. Foto: Archivo / Fabián Marelli / LA NACION
Con Martín Palermo durante la presentación de un sponsor para la selección  el 18 de mayo de 2011. Foto: Archivo / Guadalupe Aizaga / LA NACION
Con Angel Toma luego de una reunión por la violencia en el fútbol el 9 de diciembre de 1998. Foto: Archivo
Luego de una conferencia en la AFA en octubre de 1987. Foto: Archivo
Luego de una reunión con Perrota por la violencia en el fútbol en diciembre del 98. Foto: Archivo
Luego de recorrer la muestrta Tecnópolis junto a Scioli e Insaurralde. Foto: Archivo
El 8 de junio de 2009 fue recibido en Olivos por la Presidenta. Foto: Archivo
El dia que la AFA le entregó  el premio a la trayectoria a Gabriela Sabattini el 15 de diciembre de 1996. Foto: Archivo
El 6 de julio de 1997 le entregó el premio al mejor jugador del torneo al uruguayo Nicolás Olivera durante el Mundial sub 20. Foto: Archivo
El 13 de agosto de 2013 fue recibido por el papa Francisco. Foto: Archivo
Junto a Sabella y Capitanich, cuando se anunció la lista de jugadores para el Mundial, en mayo pasado. Foto: Archivo

La muerte de Julio Grondona sorprendió al mundo del fútbol en uno de sus tantos días. Se debatía la sucesión de Alejandro Sabella en la conducción del seleccionado y una lectura fresca y pícara de los frágiles reglamentos del fútbol, quitaban a Velez Sarsfield de la Copa Libertadores para acercar a Boca. Un día de tantos en el fútbol argentino: trascendidos, "roscas", debates encendidos y la certeza de que la letra escrita puede ser modificada con la sola voluntad de quienes la escribieron.

En el fondo, al final, todo lo decidía Julio. Con su muerte, se termina un estilo de llevar los asuntos internos y externos. Son modos que no tienen herencia. Son conducciones que, eternizadas en el tiempo, no dan margen para la construcción de escenarios futuros ni abanderados que los lleven adelante. "Vamos a verlo cuando Julio vuelva de Zurich...", fue uno de los latiguillos repetidos durante años por los dirigentes de la AFA ante cada incendio que se encendía en el patio trasero del fútbol argentino.

Muchos personajes del fútbol y de su periferia (hasta los políticos fueron periféricos al lado suyo) se sentaron a conversar y a negociar con él. "Grondona no le decía a nadie que no, le decía a todos que si...Después dejaba que se "maten" entre ellos y con el que salía indemne, ahí negociaba...", cuenta uno de los compartió momentos con él. Quienes creyeron entender que eran de su confianza y tomaron vuelo propio, terminaron estrellados contra las propias obras de sus clubes. Al tiempo, Joseph Blatter ha perdido a uno de sus ideólogos y ejecutores más hábiles. Deberá ahora revisar los cajones del escritorio de un viejo ferretero para ver que encuentra.

Grondona deja sus obras. Ahí está "el predio que la AFA posee en Ezeiza" y la exitosa era Pekerman del fútbol juvenil. Deja los dos títulos mundiales en su gestión. Deja, a la vez, un fútbol caótico y en declive, con pasivos estremecedores, con canchas sin visitantes y el desorden como carta de presentación del fútbol argentino.

Ahora nadie sabe a quién hay que preguntarle. Una nueva etapa empieza y nadie tiene la menor idea de qué se trata.

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