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Una vacuna para la plaga de la ignorancia

Sábado 02 de agosto de 2014
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LA NACION
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Hay pocas cosas que tengo por 100% ciertas. No es escepticismo hueco. Es que creo que en casi cualquier debate todas las partes tienen una porción de la verdad. Así que son pocos los principios que defiendo como absolutos. Uno de esos principios es que el conocimiento es mejor que la ignorancia. O, como dicen que dijo Sócrates: "Hay una sola cosa buena, el conocimiento; y una sola mala, la ignorancia".

Por supuesto, podemos ponernos a discutir de hoy hasta pasado mañana qué es conocimiento, qué es verdad y qué es ignorancia. Pero tenemos problemas más urgentes. La ignorancia mata, ha matado y seguirá matando gente en todo el planeta. Origina prejuicios y prácticas absurdas. Fijate.

Hace 350 años los médicos europeos trataban la peste bubónica recetándoles a los pacientes que miraran objetos de oro y plata, y, por supuesto, sometiéndolos a sangrías, la extracción de una cierta cantidad de sangre. En algunos casos, por medio de catéteres (sin mayor asepsia). En otros, usando sanguijuelas (http://es.wikipedia.org/wiki/Sanguijuela ). En serio.

Los médicos, por su parte, se protegían con unos trajes que los cubrían por entero (aunque no eran estancos, como hoy) rematados con una máscara con forma de pico de pájaro en la que se colocaban hierbas aromáticas; menta, por ejemplo. La teoría, no probada, sin sustento científico alguno, analógicamente deducida, era que la peste bubónica era causada por los miasmas malolientes.

El antídoto contra la ignorancia no es, como pretende el principista serial, alguna clase de verdad revelada. El antídoto es el acceso a la información.

Seguimos siendo ignorantes en muchos aspectos, pero la liberación del acceso a la información que se puso en marcha a mediados del siglo XV nos llevó de las sanguijuelas a los antibióticos, de la brujería a la tomografía computada. Sí, la historia de la ciencia es un relato de refutaciones, pero desde Roger Bacon para acá el método científico nos ha proporcionado un mundo menos peor. Mucho menos peor.

Las sangrías se siguieron practicando hasta finales del siglo XVIII, lo que muestra la lentitud con que el acceso a la información se abrió paso en la civilización. Se le oponían prejuicios e intereses económicos.

El inglés Edward Jenner, por ejemplo, inventó las vacunas en 1796, pero debió enfrentar décadas de lobby en su contra por parte de la próspera industria de la variolización, un método muy riesgoso de inmunización contra la viruela. La variolización solía ir precedida de una sangría, "para purificar la sangre". Imaginate que tu médico te salga con algo así.

La variolización tardó 44 años en ser reemplazada por las vacunas como las que conocemos hoy. La noticia se había difundido bastante rápido, considerando la época, gracias a la prensa escrita, los libros y los registros médicos. Pero en algunas regiones remotas, donde esta información no llegaba, donde el analfabetismo era la norma y no la excepción, la variolización continuó hasta casi el siglo XX.

Con el tiempo –creo que vale la pena anotarlo– la idea de Jenner desterró por completo esta horrenda enfermedad. Le llevó casi 180 años: el último caso se registró en 1975.

Wikipedia Zero

Miembros de la enciclopedia libre durante la conferencia WikiCon 2013 que se realizó en Karlsruhe, Alemania
Miembros de la enciclopedia libre durante la conferencia WikiCon 2013 que se realizó en Karlsruhe, Alemania. Foto: EFE

El acceso a la información es la clave. Éste es el motivo por el que algunos defendemos la neutralidad de la Red, más allá de las complejidades técnicas que plantea. Es un principio rector. Tanto como lo es la libertad de expresión.

Pero mientras que en las naciones más desarrolladas el debate por la neutralidad de la Red tiene sentido, millones de personas en África y Asia acceden a Internet por medio de sus teléfonos inteligentes, y las redes de datos móviles son lo menos neutral que existe. A partir de cierta cantidad de bits transferidos (en nuestro país, en general, ese límite está entre 500 MB y 2 GB, según el plan que se contrate) empiezan a correr cargos adicionales o se reduce drásticamente el ancho de banda. "Las redes de datos móviles –me dijeron desde Claro durante la semana– son un negocio que requiere inversión intensiva y constante. Además, el medio por el que se transmiten los datos (el espectro radioeléctrico) es asignado en porciones limitadas a cada operador, y por ende la capacidad no puede crecer indefinidamente. Limitar y tarifar las conexiones de datos permite asegurar que todos los clientes obtengan una parte de ese ancho de banda y que no quede concentrado en pocos usuarios que consumen mucho".

Al revés que el cableado de la telefonía tradicional, que las telefónicas pudieron explotar también para las conexiones por dial-up y, más tarde, para el ADSL, los datos celulares no tienen una expectativa de tarifa plana a la vista. Alguna vez ocurrirá, y las tecnologías van mejorando en ese sentido (es caso de LTE), pero por ahora la situación es la siguiente: el acceso a la información es más caro allí donde es más urgente. Donde no hay buena infraestructura de Internet por cable, las antenas de celular abren una salida a la Red. El 85% de la población humana vive en zonas con cobertura celular. Donde la PC es inaccesible o impracticable, el más ubicuo y económico smartphone toma su lugar. Pero es un sueño trunco: los datos móviles son caros y llegan con cuentagotas.

Por eso, la Fundación Wikimedia lanzó en 2012 una campaña llamada Wikipedia Zero, con el objetivo de convencer a los operadores de telefonía celular de que no cobren por el acceso a la enciclopedia libre (http://wikimediafoundation.org/wiki/Wikipedia_Zero ). La idea fue de Kul Wadha, ex empleado de Wikimedia que se ocupaba de las relaciones de la fundación con las empresas. Otras organizaciones, como Google y Facebook, tienen iniciativas semejantes (más sobre esto luego).

Como muchas otras iniciativas de esta clase, fue recibida con una mezcla de incomprensión y escepticismo. En Chile, en una extravagante vuelta de tuerca, se la declaró ilegal, porque viola la ley de neutralidad de la Red. Está muy bien que la neutralidad esté garantizada por ley en Chile, pero, de nuevo, los datos móviles no son neutrales por definición. Hasta que eso cambie (y no parece que tal cosa vaya a ocurrir pronto), esta clase de acuerdos ayuda a compensar esa inequidad entre los que más necesitan acceder a Internet.

Los resultados de la idea de Wadha fueron extraordinarios. Hoy, 350 millones de personas en 29 países pueden leer la Wikipedia móvil sin cargos adicionales. La primera nación que se sumó al proyecto fue Uganda, el 4 de abril de 2012, mediante la telefónica Orange. Los idiomas oficiales de ese país son el inglés (4,7 millones de artículos en la enciclopedia) y el suajili (más de 10.000 artículos). Pero el segundo lenguaje más hablado de Uganda, el Luganda, cuenta con sólo 166 artículos en la Wikipedia. Esto podría empezar a cambiar, gracias al Luganda Wikipedia Project, de Caroline Gunnarsson y Paulina Backstrom, que están enseñándoles a los hablantes de este idioma a escribir y subir artículos (https://blog.wikimedia.org/2014/05/28/luganda-wikipedia-project/ ). De nuevo, el acceso es lo que cierra la brecha.

Wikipedia Zero cuenta hoy con 34 operadores de telefonía celular asociados. La lista completa, aquí: http://wikimediafoundation.org/wiki/Mobile_partnerships

Hablé el miércoles con Patricio Lorente, miembro de la Junta Directiva de la Fundación Wikimedia, sobre el proyecto Wikipedia Zero, para preguntarle por qué la Argentina no está en la lista de las naciones cuyos operadores se han sumado al proyecto. "Todavía no hemos podido hacer ningún acuerdo con operadores de América latina, pero se está trabajando en eso", me respondió. Un acuerdo de esta clase sería bienvenido, porque también en nuestro país la brecha digital es pasmosa y los smartphones y los planes de datos sin cargo para sitios de divulgación pueden contribuir a cerrarla. Además, en comparación con otros contenidos, como Facebook, la cantidad de bytes que requiere la enciclopedia, que es mayormente texto estático, es ínfima. Y el beneficio, enorme.

–¿Cómo funciona el mecanismo desde el lado de las telefónicas? ¿Miran el IP y, si es el de Wikipedia, no facturan ese tráfico?

–Claro, el acceso a todos los sitios de Wikimedia (no sólo Wikipedia) es gratis. Adicionalmente, para operadores con pobre infraestructura de red, montamos un sitio alternativo de Wikipedia sólo texto: zero.wikipedia.org. Una de las premisas fundamentales de toda la aventura de Wikipedia es que cualquier persona en el mundo debe tener acceso al conocimiento, en línea con la concepción moderna de los derechos humanos. Ofrecer acceso gratuito a Wikipedia por el celular es la forma más eficaz hoy de ampliar el acceso al conocimiento, especialmente en regiones muy desfavorecidas y con bajos niveles de conectividad.

–¿Cómo creés que el acceso al conocimiento puede ayudar en esas regiones?

–Hasta ahora, el feedback que tenemos es sobre todo de docentes y estudiantes de zonas muy pobres donde no sólo falta acceso a Internet sino que son muy limitadas las alternativas, como bibliotecas razonablemente provistas, por ejemplo. En ese sentido, poder usar Wikipedia es un mundo de diferencia.

–¿Cómo le comunican a la gente que la Wikipedia puede accederse sin incurrir en cargos adicionales en los países con los que logran acuerdos?

–Más allá de campañas que puede hacer el operador, hay una notificación por el mismo celular. También hay notificaciones cada vez que el usuario sale de Wikipedia hacia otro sitio, para que tenga en cuenta que si continúa la navegación le van a cobrar.

–¿Cuál es el argumento que usan para convencer a un operador de dar acceso móvil sin cargo a Wikipedia?

–Las telefónicas pueden hacer buena publicidad con esto, eso es lo que las atrae. Nuestro planteo es que por un costo marginal pueden hacer publicidad de un convenio con nosotros otorgando acceso gratis a Wikipedia, y ventajas competitivas con los demás operadores (aunque ninguno de nuestros acuerdos implica exclusividad, al contrario, dejamos bien explícito que trataremos de firmar lo mismo con todos los operadores).

Y Facebook también

Por supuesto, existe otro obstáculo, además del costo de los datos móviles: la resistencia de los gobiernos totalitarios a la difusión de cualquier información no fiscalizada por sus organismos de censura. Internet, en suma. "Con China tenemos problemas todo el tiempo –me dice Lorente, cuando le pregunto por la resistencia política con que choca la enciclopedia–, pero no se pelean con nosotros. Directamente bloquean Wikipedia".

En cuanto a los demás, no han encontrado por ahora oposición, "pero ése podría ser un problema en el futuro –me dijeron desde Wikimedia–. La mayoría de los gobiernos de los países en los que trabajamos con Wikipedia Zero no están muy versados en estos temas. Europa está mucho más adelantada, en ese sentido, pero sus líderes todavía están tratando de comprender las tecnologías de la información".

La Fundación Wikimedia ha lanzado en estos días una campaña de recolección de firmas para concientizar sobre las ventajas de contar con acceso a Wikipedia sin cargo desde celulares en nuestra región. Se puede participar desde este link: https://wikimediafoundation.org/wiki/WPZeroPetition

Wikipedia no está sola en esta cruzada. El año último Facebook anunció su proyecto para llevar Internet a los 4000 millones de personas que todavía no tienen conexión (www.internet.org). Esta semana la red social anunció el primer paso de dicho plan: la disponibilidad de la app de Internet.org para los habitantes de Zambia. "Esto es parte de Internet.org –me dijo el jueves Alberto Arébalos, director de comunicaciones de la red social para América latina– . La idea es que sea un primer paso para traer los próximos 1000 millones de personas a Internet. Facebook está trabajando con partners para llevar un servicio básico de Internet a gente que no tiene conectividad (cuando se lanzó eran unos 5000 millones). Hasta ahora habíamos hecho acuerdos con operadores para que la gente tuviera acceso gratis a Facebook. Ahora la idea es que también accedan a servicios básicos de salud, educación, búsqueda de trabajo y comunicaciones sin pagar cargos por el paquete de datos".

Con Internet.org, que está disponible para Android y también se la accede desde la app de Facebook para móviles, los zambianos, por medio del operador celular Airtel, podrán visitar sin cargo los sitios de la telefónica, Facebook, AccuWeather, eZeLibrary (una biblioteca legal de Zambia), Facts of Life (prevención de la mortalidad infantil), Kokoliko y GoZambiaJobs (búsqueda de empleo), Google Search, MAMA (información de salud para madres), el mensajero de Facebook, Wrapp (derechos de la mujer) y el informe de Unicef sobre Zambia. Y Wikipedia también, desde luego.

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