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La Plata contracultural

Con el eje puesto en la música, la ciudad vibra a través de innovadores proyectos y se transforma en cuna de talento joven: un escenario en ebullición

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LA NACION
Sábado 23 de agosto de 2014
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LA PLATA.- Era la misma casa. Lo supo desde que le avisaron que esa noche tocaría en 55 entre 17 y 18, en la presentación de la revista cultural Ludema. Y lo comprobó ahí mismo: en el cuarto de adelante, ahora una cocina de donde salían las pizzas, había estado la sala de ensayo. Más atrás, la gente miraba la exposición de fotos sobre las paredes de lo que había representado alguna vez la intimidad de su cuarto. Y donde hubo un patio y un árbol se levantaba el escenario techado en el cual se representaron monólogos, y donde él acababa de tocar unos temas con dos amigos. Sí, la casa que Luciano Mutinelli, baterista de Mostruo!, había compartido un par de décadas atrás con Los Peregrinos -banda que derivó luego en Estelares- alberga hoy el nuevo espacio de la casona cultural C'est la vie.

Casos como éste parecen multiplicarse actualmente en La Plata, semillero de proyectos, cuna de talento joven, escenario de una movida cultural en ebullición. Es que existe, dice Luciano, una continuidad entre generaciones: las nuevas motorizan cosas que los anteriores habían comenzado y todos los años se suman camadas de diferentes partes del país con una carrera en la Facultad por delante. Se trata, asegura, de una "ciudad ecléctica, que mantiene su impronta arty, de intelectualidad universitaria", que se sostiene en hitos como Virus o Los Redondos, y que encuentra en el grupo El Mató a un Policía Motorizado a su indiscutido referente de época.

Todo eso que venía cocinándose desde hace una década explotó en los últimos tres o cuatro años -tanto que demandó la creación de su propio festival, Ciudad Alterna- y obliga, cada fin de semana, a elegir: tres turnos de bandas en Pura Vida, una obra del Teatro Íntimo en una casa o un hostel, una muestra en La Estación Provincial, el novelista que escribe en vivo en Malisia, la fiesta de apertura en la nueva Casa Flotante... Mutinelli lo definió así en un artículo que escribió para Ludema: "Hoy nadie que recorra la ciudad y esté al tanto de lo que sucede, puede ser indiferente a la gran calidad de bandas, cantores, músicos, actores, pintores, dibujantes y otros artistas, que se agrupan por placer, sin más pretensiones que ser parte de algo que muchas veces excede la suma de las partes".

Viernes a la noche en la casona cultural C''est la vie, durante la presentación de la revista Ludema
Viernes a la noche en la casona cultural C''est la vie, durante la presentación de la revista Ludema. Foto: LA NACION / Santiago Hafford

Es una escena la que componen esas partes, un caldo de cultivo que se da en una ciudad a escala humana, con un casco urbano que permite moverse en bici, donde hay tiempo para cranear ideas y muchas ganas de hacer. Y en cada proyecto hay siempre una editorial fundacional, un decálogo o una forma de experimentación.

Entre los cuartos y pasillos de C'est la vie, las guirnaldas, las botellas de cerveza artesanal y los servilleteros hechos con cassettes, deambulan unos, se van otros y llegan nuevos. Todos esos que transforman las casas particulares que se abren los fines de semana en un espacio propio. De hecho, cuando se supo que se cerraba la casona anterior, fueron los mismos visitantes quienes se acercaron a dar una mano para reconstruir el lugar que la sucedió.

Esa lógica platense de casa abierta se respira también en La Bicicletería desde hace siete años, un lugar donde el arte tiene la función de nutrir a todos. O en Pen Jaus, un experimento de Penélope Sánchez, que se dedica a la arquitectura y abre el hábitat doméstico con la idea de compartir la intimidad. "Traemos bandas de Buenos Aires, mostramos lo que pasa acá, sumamos exposiciones y redefinimos el espacio que se habita", asegura.

La música, infaltable

El generador común siempre es la música. Quizá un poco al estilo de lo que ocurrió en Inglaterra con la ciudad de Manchester -incluso es una analogía muy escuchada- a fines de los ochenta. El indiscutido templo del rock platense es Pura Vida, que con sólo siete años supo construir una mística propia de fines de los 60. Si La Plata tiene un sonido propio, como se dice, debe ser la suma de lo que sale de sus parlantes en los tres turnos de bandas, viernes y sábado. Con la lógica del porteño Salón Pueyrredón, espacio reducido y estudio de radio incorporado, Pura Vida puso una piedra fundamental para la subsistencia y proliferación de las bandas: no cobrarles y darles la puerta. Después, sí, están las facilidades de difusión de Facebook o de plataformas como Bandcamp -adoptada casi como herramienta obligatoria-.

"El potencial cultural de creación de la última década me recuerda a esos pioneros de los 70 o al under de los 80. Y si ese ambiente se simboliza en un lugar es Pura Vida", dijo Pablo Refi, apenas terminado el Cubo Mágico, programa que conduce en Radio Universidad. Radio que, dicho sea de paso, siempre hizo de caja de resonancia de la escena independiente. "Lo más parecido a una radio college estadounidense que hay", según la define el manager de El Mató, Alejandro Almada.

Ahí, sobre la mesa que hace de antesala a la FM, Refi habla de contracultura, de lugares donde ocurren cosas, del espíritu de la Cofradía de la Flor Solar, de la que Pepe Fenton, que se suma a la mesa y se despacha con un "nosotros inventamos a los Redondos en este estudio", fue parte.

El tríptico de la noche en Pura Vida es: El Producto, El Resplandor de las Luciérnagas y Camión. Y atrás de la barra, la expectativa está puesta en la nueva antena que los llevará de Internet a la FM. ¿Qué bandas convocan más? El sonidista arranca con Crema del Cielo, sigue con Pérez, La Patrulla Espacial, Norma, The Falcons, Mostruo!, y más. Un caudal artístico que, por ejemplo, permite que una revista de rock semanal como De Garage no necesite repetir artista de tapa. "En La Plata cada vez se editan más discos. El terreno reducido de la ciudad también hace que el contacto entre los músicos sea constante y ese intercambio va generando proyectos paralelos que quizá se arman sólo para grabar o para alguna fecha esporádica", explica Juan Barberis, su director. Él cree que el rock platense está en etapa de transición, pero ve en bandas como Un Planeta, cabeza del sello DICE y parte de un colectivo cultural gestado en Villa Elisa, uno de los proyectos más interesantes y de mayor proyección.

DICE -por Desarrollo Interactivo de Cuestiones Experimentales, o Dominó Iniciador de Cambios Esenciales, entre muchos más conceptos reactores- armó su espacio en una vieja fábrica de azulejos que les brindó un mecenas que siempre creyó en ellos. Sacaron tierra y movieron árboles para crear su propio vergel cultural bien indie: detrás de un portón, un jardín con sillones, una rampa de skate, un mural exterior y, adentro, el calor de las bandas, una exposición de pintura, las empanadas caseras, la cerveza artesanal que hace Gastón Porro, cantante de Un Planeta, con su padre, y un piso de azulejos hipnotizante. "La idea fue siempre darles un espacio a quienes no tienen espacio", dice Juan Pablo Gaimaro, otro de sus gestores.

Cuchi Calderón y Juan Pablo Morales no quisieron que un momento así, de tanta creación cultural, pasara sin registro. Había que celebrarlo y compartir ese espíritu de época al menos una vez al año. Y qué mejor que un festival como Ciudad Alterna, que tiene como lenguaje la música, pero que la trasciende para acercarse a todas las facetas del arte. La gráfica, ideada por Flavio Marianetti, habla por sí sola: ciudadanos con cabeza de cassette, que surcan la ciudad por un camino alternativo, por fuera del mainstream.

Ciudad con vida propia

El almuerzo con los que hacen Ciudad Alterna, en sintonía con el espíritu de la movida, transcurre en el garaje de una casa: una mesa larga y multidisciplinaria, con periodistas, un actor y presentador, una productora, una diseñadora de indumentaria, un fotógrafo, un músico e ilustrador... Son sólo una parte de la veintena que lo organiza. Este año, la cuarta edición será en La Estación Provincial, referente cultural clave en la escena platense, cabeza del circuito cultural Meridiano V.

Los mojones que identifican esta construcción de contracultura platense surgen espontáneamente durante la sobremesa: que el dinero que entra se usa para pagarle a los músicos y se reinvierte, que en La Plata los VIP no funcionan, que a los lugares masivos les cuesta sostenerse, que la gente se inclina por el espacio íntimo, por verse las caras, que el nuevo es siempre bienvenido. Un próximo paso será encontrar la lógica económica que haga a los proyectos sustentables. Y unificar agendas, como sucedió con Malisia: tres editoriales que, para no pisarse y sumar público a sus presentaciones, armaron un triciclo que llevó la gente de uno y de otro, y que derivó en un proyecto al que se sumaron una agenda cultural y una imprenta. La vidriera al público es hoy una atractiva librería en la diagonal 78.

La clave es esa: crear espacios sin esperar a que las cosas las hagan otros, como La Casa Flotante, de cuatro estudiantes de Bellas Artes. Su propia casa, donde ya se celebró la inauguración: sólo 20 pesos de entrada para cubrir el alquiler a fin de mes. Una noche a la que muchos llegaron en bici para escuchar a las chicas de Joyaz, para ver las visuales del VJ, para transitar un pasillo que estrenaba mural y que llevaba al fondo de la casa donde la cocina sacaba constantemente pizzas y cerveza artesanal. Donde el músico Lautaro Barceló, de 25 años, contaba su experiencia con el sello Uf Caruf! y su paso por el festival catalán Primavera Sound para hablar del rock platense, mientras unos llegaban, otros se iban y algún nuevo proyecto se cocinaba.

Seis lugares clave de la escena

La mayoría de ellos se concentra en el casco urbano de La Plata

Pura vida

Bar de Arte, en Diagonal 78, entre 8 y 61

Estación provincial

Centro Cultural en 17 y 71, parte del circuito cultural Meridiano V

Malisia

Distribuidora y estantería de libros y revistas en Diagonal 78, entre 6 y 59

C'est la vie

Casona Cultural en la calle 55, entre 17 y 18

Dice

Centro Cultural en la calle 426, entre 3 y 4, en Villa Elisa

Ciudad alterna

El festival se hará este año el 22 y el 23 de noviembre en el Centro Cultural Estación Provincial

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