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Confirman el procesamiento de cinco alumnos del Colegio Nacional Buenos Aires por destrozar la Iglesia San Ignacio

Lo dispuso la Cámara Federal de la Capital Federal; son los que en 2013 destruyeron parte de las instalaciones y hasta orinaron en el altar

Martes 26 de agosto de 2014 • 12:04
La iglesia San Ignacio de Loyola tiene más de 300 años; es Monumento Histórico Nacional desde 1942
La iglesia San Ignacio de Loyola tiene más de 300 años; es Monumento Histórico Nacional desde 1942. Foto: LA NACION / Guadalupe Aizaga
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La Cámara Criminal y Correcional Federal confirmó los procesamientos de cinco alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires por "daño agravado" por los destrozos y las pintadas en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, vecina a la escuela, durante la toma del establecimiento educativo en septiembre del año pasado.

Qué pasó. En la madrugada del 25 de septiembre de 2013, un grupo de estudiantes del colegio ingresó al templo por medio de un túnel que conecta la escuela con la iglesia y prendieron fuego a distintos muebles, orinaron en los altares, rompieron distintos elementos y dejaron pintadas en el piso de la iglesia con consignas como: "La única iglesia que ilumina es la que arde" e "Hipócritas: ni Dios ni amo". También fue dañada una parte del altar secundario, conocido como "altar de San José", una obra de madera tallada en el siglo XVIII.

La resolución de la Cámara. Según pudo saber LA NACION, se imputó a los alumnos "haber causado daños a la Iglesia San Ignacio de Loyola (declarada Monumento Histórico Nacional) el día 25 de septiembre de 2013 a horas de la madrugada".

El fallo enumera que "la destrucción alcanzó" a 15 puertas, ventanas del edificio, matafuegos vaciados, elementos guardados en el taller de carpintería que fueron sustraídos; que el servicio eléctrico del laboratorio fue interrumpido (y se afectó el contenido de las heladeras) y que también había orina sobre el altar.

"Habrían intentado realizar un foco ígneo, prender fuego al sillón parroquial y pintado la iglesia con la leyenda «Hipócritas», «Ni D10S ni amo», «La única iglesia que ilumina es la que arde»", recordó la sala I de la Cámara al confirmar los procesamientos dictados por el juez federal Norberto Oyarbide en mayo de este año.

"Se encuentran agregados al expediente algunos testimonios que resultan fundamentales y concluyentes para acreditar, con el grado de probabilidad requerido para esta etapa procesal, que habrían sido los nombrados los que ingresaron a la Iglesia y ocasionaron los daños", consideraron los camaristas Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero.

Foto: LA NACION / San Ignacio de Loyola

El fallo

La iglesia

La parroquia de San Ignacio de Loyola se remonta a la llegada de los primeros jesuitas a Buenos Aires, en época del gobierno de Hernandarias. La primera construcción estuvo emplazada en donde hoy es la Plaza de Mayo y bajo la advocación de Nuestra Señora de Loreto. En 1610, cuando fue beatificado el fundador de la Compañía de Jesús, fue rebautizada como San Ignacio de Loyola.

En 1661, por razones de seguridad y defensa del fuerte de la ciudad, los jesuitas abandonaron la construcción de Plaza de Mayo y se trasladaron al solar delimitado por las actuales calles Perú, Bolívar, Alsina y Moreno, propiedad de una hacendada mujer que había enviudado sin hijos.

El templo actual data de 1675: tiene más de 300 años. En 1942 fue declarado Monumento Histórico Nacional. El 16 de junio de 1955, el edificio fue atacado por simpatizantes del presidente Juan Domingo Perón, quienes también incendiaron la Curia Eclesiástica y otras nueve iglesias de Buenos Aires.

Los destrozos

Foto: LA NACION / San Ignacio de Loyola
Foto: LA NACION / San Ignacio de Loyola
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