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La educación y el trabajo, claves para la inclusión

Desde hace 25 años, la Asociación Civil El Telar asiste en Don Torcuato a más de 700 familias en situación de vulnerabilidad

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LA NACION
Lunes 01 de septiembre de 2014
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Bárbara Lizondo tenía 25 años cuando decidió que era tiempo de saldar una deuda pendiente: terminar el secundario. Lo había abandonado a los 16, cuando supo que sería mamá. Después, no conseguía congeniar la familia con el estudio. Una vecina del barrio Bancalari, en Don Torcuato, le aconsejó el bachillerato para jóvenes y adultos de la Asociación Civil El Telar. Con su marido, Gustavo, fue a consultar.

"Cuando me explicaron que el bachillerato tenía una escuela infantil como anexo, donde podía dejar a mis hijos mientras estudiaba, no dudé", cuenta Bárbara, que está por cumplir 35 años. Gustavo, que tampoco había terminado el colegio, decidió que era hora de hacerlo.

"Empezamos a ver las potencialidades que teníamos, incluso descubriéndolas el uno en el otro. ¡Yo no sabía que mi marido era bueno en matemáticas!", cuenta Bárbara.

Desde hace 25 años, la Asociación Civil El Telar asiste en Don Torcuato a más de 700 familias en situación de vulnerabilidad
Desde hace 25 años, la Asociación Civil El Telar asiste en Don Torcuato a más de 700 familias en situación de vulnerabilidad. Foto: Soledad Aznarez

Abanderada de su curso, fue la primera de su familia en terminar el secundario. Pero no se conformó. "Decidí empezar un oficio y comencé el curso de asistente de familia con especialización en niños de El Telar", recuerda. Además, daba clases de apoyo escolar en el barrio. "Me gustaba mucho trabajar con chicos y con el apoyo de mis profesores, que me motivaban para seguir estudiando, decidí hacer la carrera de trabajadora social." Desde 2011, integra el equipo profesional de El Telar.

Fundada en 1989, la asociación brinda un programa de formación e inclusión para jóvenes y adolescentes en situación de riesgo socioeducativo de los barrios Bancalari, Baires y San Jorge con dos pilares clave: la educación y el trabajo. Nació inspirada en el padre Ottorino Zanon, fundador de la Congregación Pía Sociedad San Cayetano.

Susana Arnedo vive en Don Torcuato desde hace más de 40 años, preside El Telar y es una de sus fundadoras. "El objetivo es brindar herramientas para que las personas de sectores muy vulnerables puedan descubrir los talentos que todos tenemos. Queremos que sean protagonistas y esbocen su proyecto de vida, sin asistencialismo y con autosuficiencia", explica.

Los primeros beneficiarios fueron los adolescentes y los jóvenes. Hoy, asisten a más de 700 familias en una red de nueve instituciones con servicios gratuitos: dos jardines de infantes, un centro educativo, donde 350 chicos asisten a contraturno de la primaria y desayunan, almuerzan y meriendan; un centro de formación profesional para capacitar en nueve oficios; el bachillerato de jóvenes y adultos; un polideportivo y un centro de desarrollo infantil gestionados con la Municipalidad de Tigre; un centro para la mujer y la familia, y un centro cultural.

El Telar necesita voluntarios para el área de comunicación y donantes para ayudar a la obra. Informes: (011) 4727-2769 o www.asociacioneltelar.org.

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