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Por el cepo cambiario, Brasil redujo fuerte sus inversiones en la Argentina

En 2011 las empresas brasileñas invertían U$S 1159 millones en el país y este año no superará los 200 millones; Perú aparece como el nuevo destino favorito

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LA NACION
Lunes 08 de septiembre de 2014 • 17:35
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Brasil continúa siendo el mayor socio comercial de la Argentina, pero la relación perdió fuerza. Las empresas del país vecino han recortado sus inversiones locales y, al mismo tiempo, Perú y Chile emergieron como destinos más atractivos.

El flujo de inversión extranjera directa (IED) de Brasil hacia la Argentina cae sin pausa desde 2011, cuando alcanzó un pico de U$S 1159,3 millones luego de la crisis financiera internacional. En 2012 fue de 617,6 millones (-46,7%) y en 2013 de 446,1 millones (-27,7%).

En los primeros 7 meses del 2014 llegaron unos 71,9 millones. Los datos surgen del reporte de mensual de Salidas de Inversiones Brasileñas Directas que elabora el Banco Central do Brasil (BCB) . La proyección para este año rondaría los 123 millones, pero las estimaciones locales son 200 millones.

Dilma afronta una nueva elección en octubre y la relación comercial con Argentina ha sido tema de debate en la campaña
Dilma afronta una nueva elección en octubre y la relación comercial con Argentina ha sido tema de debate en la campaña. Foto: Archivo

Argentina también ha perdido peso en términos relativos. En 2011 la economía local absorbía el 4,9% de toda la IED brasileña. Luego pasó al 4,5% en 2012; 2,4% en 2013 y 0,4% en el acumulado de enero a julio de este año.

Las explicaciones en torno a la caída radican en el deterioro del mercado de consumo argentino, el nivel de precios y las restricciones cambiarias que rigen desde el 31 de octubre de 2011, según recogió LA NACION al consultar a analistas brasileños y argentinos.

Julia Wrobel Folescu, economista del banco Itaú Unibanco en San Pablo, considera que la caída en el flujo de inversiones se explica en gran medida por la "inflación y variaciones cambiarias que elevan los costos con resultados menos predecibles".

"El mercado cambiario está reprimido por controles, lo cual dificulta el ingreso de capitales y el giro de dividendos de la empresas, sobre todo en aquellas industrias que dependen en las gran medida de las importaciones", explica Wrobel Folescu.

"Durante los años que la Argentina crecía al 7% anual los problemas de política económica estuvieron en segundo plano "
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En el mismo sentido se expresa Mauricio Claveri, economista especializado en mercado brasileño de la consultora

Abeceb

. "Sobre todo en los últimos dos años creció mucho la intervención del Gobierno en la economía con más control de costo, precio y rentabilidad a las empresas, lo cual generó incertidumbre en los inversores", agrega.

Para Claveri, cuando los costos estuvieron bajos y la economía crecía al 7% anual, los problemas de política económica quedaban en segundo plano. En esos años, llegaron compañías autopartistas, alimenticias, frigoríficos, siderúrgicas y de otras ramas industriales.

"Las restricciones cambiarias han generado incertidumbre en los brasileños respecto a cómo ingresar inversiones y sobre cómo girar utilidades", afirma. No obstante, "también Brasil está poniendo el ojo en las oportunidades que ofrecen mercados como Perú, Chile y hasta Colombia".

Movimientos y salida de capitales

En particular, la economía chilena y la peruana ha resultado seductoras para los capitales de Brasil. En los últimos diez años, Perú pasó de ser uno de los últimos al segundo destino regional para la inversión brasileña.

Las estadísticas del BCB contabilizan en la economía peruana un stock de U$S 3298 millones en inversiones brasileñas (70% en el sector industrial). Chile se ubica en tercer lugar con U$S 1575 millones. Ambos destinos han crecido 73% y 159% respectivamente desde 2011.

Argentina mantiene el primer puesto con un stock de U$S 4574 millones. Las principales colocaciones son en manufacturas industriales (60%) e intermediación financiera (20%).

La minera Vale interrumpió su actividad en la Argentina en marzo de 2013
La minera Vale interrumpió su actividad en la Argentina en marzo de 2013. Foto: Archivo

En 2013 tres sectores de la economía local mostraron salida real de capitales brasileños. Ocurrió en actividad inmobiliaria y construcción, donde el cepo cambiario desaceleró notablemente las operaciones. También en industrias extractivas, donde se registró la caída más significativa a partir de la salida de la minera Vale y el plan de desinversión de Petrobras.

En marzo de 2013, se produjo la salida de Vale, que interrumpió su proyecto de minería de potasio ubicado al sur de Mendoza. El principal reclamo que la empresa realizó al Estado fue la suba de costos: mientras ingresaba dólares al país al tipo de cambio oficial, sus proveedores subían los precios siguiendo la trayectoria del dólar blue.

Esta fue la salida más dura, dado que en consecuencia la constructora brasileña Odebrecht perdió a su principal cliente en el país. En la misma lista de empresas que redujeron su presencia, aunque debido a otras razones, también se anotaron Duratex (productos de madera) y el frigorífico JBS, entre otras.

Internacionalización en la década

En los inicios de la década pasada, Brasil tomó nota del crecimiento del mercado mundial y su Estado comenzó una estrategia de fomento para que algunas de sus firmas se convirtieran en multinacionales. El Banco Nacional de Desarrollo fue el brazo financiero de esta política.

Camargo Correa compró Alpargatas en 2007 y es una de las mayores inversiones textiles en el país
Camargo Correa compró Alpargatas en 2007 y es una de las mayores inversiones textiles en el país. Foto: Archivo / LA NACION

Uno de los primeros pasos se dio en el mercado argentino, que luego de la crisis económica de 2001 fue de gran atractivo para los inversiones debido al precio bajo de los activos en dólares y el tipo de cambio alto. Al mismo tiempo, el consumo se había comenzado a expandir al 8% anual.

La Cancillería brasileña facilitó que el sector privado teja alianzas y vínculos comerciales con distintas regiones del mundo. La llegada de Lula Da Silva al poder fortaleció el precio cuando logró ampliación fuerte del mercado de consumo vía reducción de la pobreza.

Así se comenzó a gestar el desembarco fuerte de capitales brasileños en la Argentina. Las inversiones más icónicas fueron la compra la cementera Loma Negra (2005) y Alpargatas (2007) a manos de Camargo Correa. En 2006 la belga-brasileña InBev adquirió Quilmes y, en 2001, Brasil Food pasó a controlar Grupo Dánica y Quickfood (fabricante de las hamburguesas Paty).

Desde ya, el sector industrial, principalmente el vinculado al autopartismo, ha sido el foco más tradicional de recepción de fondos. ¿Cómo continuará la tendencia? Aún no hay una respuesta concreta. Los analistas coinciden que mientras algunas firmas están en retiradas, otras todavía siguen viendo mejores perspectivas de largo plazo en la Argentina.


Si desea descargar los datos reflejados en el artículo puede consultar los reportes en la página del Banco Central do Brasil (en portugués): Saídas de investimentos brasileiros diretos – Participação no capital y Capitais brasileiros no exterior
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