Cinco días en Kirguistán, entre yurts y escritores

PEN Centre International. La asociación que reúne poetas, ensayistas y novelistas de todo el mundo para promover la literatura y defender la libertad de expresión realizó su 80° encuentro anual. El autor de esta crónica, miembro de dicha institución, narra la experiencia, sin renunciar al humor y la ironía que le suscita el hecho de sentirse como en casa en un país tan distante

Carlos Gamerro
PARA LA NACION
Viernes 24 de octubre de 2014

Lunes 29 de setiembre, 5:25 A.M.

Llego al aeropuerto Manas de Biskek tras treinta horas de viaje desde Buenos Aires. Una bella oficial de migraciones toma mi pasaporte con gesto rutinario y al punto, con entonación incrédula y sonrisa encantadora, me pregunta "¿Arguentina?" (reproduzco pronunciación kirguís). Poco durará el encanto: una última mirada a la cinta detenida me confirma que mi equipaje ha quedado en Estambul o ha seguido viaje hacia alguna zona aún más remota del mundo (lo cual no es poco decir). Me subo al último taxi con un delegado polaco que no para de hablarme de Gombrowicz en todo el viaje. Con eso y las horas que llevo sin dormir, el viaje por la ruta bordeada de rectos álamos de troncos pintados a la cal y el panorama de pampa con vacas y la ocasional parrilla al paso con su infaltable cartel de Coca-Cola me llevan a sospechar que todo se trata de una gigantesca broma, que tras pasearme por medio mundo de aeropuerto en aeropuerto me han devuelto a Las Flores o Chivilcoy. El hecho de que todos los carteles estén escritos en alfabeto cirílico, en lugar de disipar mi fantasía, no hace más que intensificar el extraño efecto onírico. El ingreso a Biskek no aporta mayor realidad: tengo la sensación de que he regresado al San Nicolás de mi infancia pero con toda su población originaria reemplazada por tártaros. Me pregunto qué ha llevado al PEN a realizar su Congreso anual en un lugar como éste.

Para contestar la pregunta debería primero decir qué cosa es el PEN. Muchos lo recordarán como PEN Club, la prestigiosa organización fundada en 1921 que nucleaba a escritores de todo el mundo (PEN: Poetas + Ensayistas + Novelistas), y que tuvo un temprano comienzo en nuestro país con la fundación en 1930 del PEN argentino, el cual alcanzaría quizás su punto más alto en el Congreso mundial celebrado en Buenos Aires en 1936, motorizado por Victoria Ocampo y que contó con la presencia de, entre otros, Zweig, Michaux y Marinetti. En los últimos años los diferentes centros nacionales o regionales han ido cambiando su nombre al de PEN Centre, para dejar atrás las connotaciones elitistas de la denominación original y de paso, demostrar la apertura a periodistas, editores, traductores, historiadores, guionistas y blogueros. La tarea fundamental del PEN actual es la promoción de la literatura, la defensa de la libertad de expresión en todas sus formas y la defensa de los derechos lingüísticos de las minorías. Las repúblicas de Asia Central (a saber, Kirguistán, Kazajistán, Uzbekistán, Tajikistán y Turkmenistán) tienen un pobre desempeño en el área, que ciertamente no mejora en las vecinas repúblicas de Afganistán, China y Rusia, y éste, entre otros motivos, llevó al PEN a realizar su primer congreso en la región.

Uno de los principales órganos de PEN es el Comité de escritores en prisión, que se ocupa de aconsejar a periodistas y escritores perseguidos, darles asistencia legal y enviar observadores a los juicios (cuando hay juicios) o, en el peor de los casos, reclamar por el esclarecimiento de sus asesinatos. El actual presidente de PEN International, John Ralston Saul, contaba durante su visita a Buenos Aires en mayo último que una de las estrategias más efectivas es actuar en las primeras horas posteriores a la detención, antes de que la maquinaria judicial se ponga en marcha, y así convencer a las autoridades de la conveniencia de liberar al arrestado y evitarse mayores complicaciones. Durante nuestra última dictadura, PEN Argentina realizo gestiones por las detenciones ilegales de Antonio Di Benedetto, cuya liberación colaboró a lograr, y Daniel Moyano entre otros, mientras que PEN América presentó ante el Congreso de Río (1979) los casos de Jacobo Timerman y Rodolfo Walsh.

PEN también se ocupa de protestar por la inacción estatal ante ataques a periodistas por parte de particulares, un tema especialmente sensible en países latinoamericanos como México y Honduras (que ostenta el poco honroso récord de cuarenta y dos asesinatos de periodistas, con sólo cuatro de ellos esclarecidos, desde 2003), y a través de su acuerdo con Icorn (International Cities Of Refuge Network), asesora una red de más de cuarenta ciudades que ofrecen asilo político a escritores -en el sentido más amplio- perseguidos en sus países. ICORN recibe más de setenta pedidos al año, de los cuales no puede satisfacer más de veinte; por el momento, la única ciudad latinoamericana que se les ha unido es la de México. La representante de la organización me expresaría luego su esperanza de que Buenos Aires se sume a la red.

La cena tuvo lugar en un gigantesco yurt (vivienda tradicional de los pueblos nómades, que todavía conforman una buena parte de la población del país) donde se repite el efecto de familiaridad extrañada por las "pequeñas diferencias" de las que hablaba Travolta en Pulp Fiction : el asadito de costillitas de cordero se hace en el clásico quincho, pero sobre lajas en lugar de parrilla. El punto más alto de la noche (después de las costillitas, claro) es el diálogo entre Masha Gessen, autora de una biografía de Putin y otros libros sobre la Rusia actual y militante LGBT (lésbico-gay-bisexual-transexual), y Andrei Kurkov, el más famoso autor ucraniano, autor entre otras de la novela Muerte con pingüino , en la cual un autor de notas necrológicas ?anticipadas' (esas que los diarios mantienen ?en parrilla' hasta que efectivamente se produce la muerte del sujeto en cuestión) que ha adoptado, en el colapso postsoviético, un pingüino del desmantelado zoo de Kiev, descubre horrorizado que sus notas están causando la muerte de sus biografiados. El tema excluyente de este encuentro fue la actual guerra entre Rusia y Ucrania, comentada por Kurkov con su característico humor: "Hay que recordar que uno de nuestros legados a la humanidad ha sido el masoquismo: Leopold von Sacher-Masoch nació en Lemberg, hoy Ucrania" y por Masha Gessen con su frontalidad despiadada: "Preguntar cómo restablecer relaciones cordiales entre Rusia y Ucrania es como preguntar cómo restablecerlas entre un violador y la mujer violada".

Martes 30 de setiembre, 08.30 hs.

Las sesiones de cada día se inician con el ritual de la silla vacía, que presenta el caso de algún escritor o periodista injustamente arrestado. El de hoy es un caso local: en 2010 se desencadenó en el sur del país un pogromo de la mayoría kirguisa contra la minoría uzbeka, con su monótona dinámica de casas marcadas para el ataque, cientos de muertos y acusaciones contra las víctimas, como el periodista de origen uzbeko Azim Askarov, para encarcelar al cual se resucitó un caballito de batalla de la era soviética: el cargo de "incitar a la violencia étnica y promover el separatismo". También se vio afectada otra de las áreas de interés del PEN, la de los derechos lingüísticos: fueron suprimidos escuelas, diarios, canales de televisión en idioma uzbeko. El miércoles, el presidente del PEN y algunos miembros de su equipo se entrevistarían con el presidente de Kirguistán por ésta y otras cuestiones relacionadas, como la proyectada ley que penaliza "la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales".

Muchos Centros PEN, como Cuba, Eritrea, Tibet y Corea del Norte, son centros en el exilio. Especialmente interesante es el caso de China, que tiene uno oficial y otro independiente. En el curso del Congreso, cada vez que PEN presentaba el caso de algún escritor chino arrestado (y los casos se sucedían sin pausa), el delegado del PEN chino oficial se levantaba para protestar, repitiendo su propio caballito de batalla ("el escritor en cuestión no fue arrestado por expresar sus opiniones sino por revelar secretos de Estado al exterior"). No se privó de decirlo del escritor disidente y Premio Nobel de la Paz 2010 Liu Xiaobo, a lo cual el poeta Yang Lian comentó que el funcionario encargado de perseguirlo estaba ahora encarcelado por corrupción, proponiendo luego una variante del "quien roba a un ladrón?": "Quien es arrestado por un criminal ¿no será inocente?".

Por la tarde recupero mi equipaje y, con él, la forma humana.

Miércoles 1 de octubre, 10.30 hs.

Durante el coffee break me sirvo una masita que se parece sospechosamente a un cuernito de dulce de leche y resulta ser ¡un cuernito de dulce de leche!' (y casi que podría precisar la marca).

En la sesión de media mañana el poeta Dessale Abraham agradece la aceptación formal del nuevo centro de Eritrea en el exilio, mostrando foto tras foto las de todos sus colegas arrestados o desaparecidos por el actual gobierno, sin poder controlar las lágrimas. En la mesa sobre derecho de expresión LGBT se destacan la escritora trans Juliet Jacques, la activista kirguís Syinat Sultanalieva y nuevamente Masha Gessen, quien informa sobre los alcances de la ley Putin que, bajo el paraguas de la protección de los niños, condena no sólo la propaganda de "las relaciones no tradicionales" sino también toda crítica de las "relaciones tradicionales", o sea, el noventa por ciento de la literatura actual. A Masha, Putin no parece caerle muy bien que digamos, y con razón: entre otras cosas, tuvo que irse del país ante la posibilidad de que le quitaran la custodia de sus hijos y los de su pareja. Más tarde Juliet me contará de su reunión secreta con miembros de la comunidad LGBT local (hacerla en el marco del Congreso permitiría identificarlos a las autoridades). Más que pedirle consejos para la resistencia o la lucha, la primera pregunta que le hacen es ¿Puedo pedir asilo en Inglaterra? Y la segunda, ¿cubrirá el sistema estatal de salud los gastos de mi cirugía de reasignación de sexo?

A la tarde exponen los expertos en vigilancia digital, otra clara instancia de ataque contra la libertad de expresión, tema central, a partir de las revelaciones de Edward Snowden, de los centros de Estados Unidos y el Reino Unido. Durante la cena converso con Lobsang Chokta y su compañero Lokdum, del Centro tibetano en el exilio: intento derivar la conversación hacia el proceso de destrucción de la cultura tibetana por parte del Estado chino, pero mis colegas se muestran mucho más interesados en hablar de Messi y el Mundial. Se ve que necesitan un respiro.

Jueves 2 de octubre. 11.30 hs.

Palabras de John Ralston Saul: la defensa a ultranza de la libertad de expresión se enfrenta siempre a una paradoja: ¿qué hacer cuando se invoca la libertad de expresión para atentar contra la libertad de expresión y contra otras libertades o derechos fundamentales?; ¿qué hacer ante un libro que niega el Holocausto, ante un blog neonazi? Por otra parte, la censura y los ataques a la libertad de expresión no provienen de los gobiernos únicamente. PEN se opone a los diversos proyectos de ley de difamación que bajo la excusa de proteger a los individuos ejercen la censura, pero a la vez propone en su carta constitutiva, aprobada en 1948:

Puesto que la libertad supone la moderación voluntaria, los miembros se comprometen a oponerse a los males inherentes a una prensa libre, tales como las publicaciones mendaces, la falsedad intencional y la distorsión de los hechos para fines políticos o personales.

17.00 hs.

Mi mesa, junto al Sr. Presidente, Sadyk Sher-Niyaz, director del reciente film épico kirguís La reina de las montañas, la infatigable Masha Gessen y la Dra. Ma Thida, médica y escritora de Myanmar encarcelada entre 1993 y 1999 (a pesar de mis muchos viajes todavía no he conseguido conocer a ningún escritor de Myanmar que no haya sido encarcelado. Se entiende: ya llevan sesenta años de dictadura). Es la última mesa del Congreso, ya casi no queda nadie, se rajaron todos a los bares y a los bazares. Acordándome de mis colegas tibetanos, trato de sacar otros temas y, para distender, reproduzco mi diálogo con Martín Kohan durante la Feria de Frankfurt 2010, en la ceremonia en la que Argentina le pasó la antorcha de invitado de honor a Islandia: "MK: -¿Hubo dictadura en Islandia en el último tiempo? CG: -No que yo sepa. MK: -¿Y entonces de qué van a hablar en la Feria del año que viene?". Por suerte se ríen.

Viernes 3 de octubre.

Día libre. Decido tomarme un respiro y me sumo a una excursión al parque nacional Ala-Archa: nada mejor que un poco de naturaleza para disipar así sea en parte las pesadillas de la historia. La primera parada es el Memorial Ata-Beyt, levantado en el lugar donde fueron fusilados ciento treinta y siete miembros de la intelectualidad local durante las purgas estalinistas (cuarenta mil, víctimas sólo en Kirguistán) y arrojados a un horno de ladrillos subterráneo. El cuidador del lugar le contó a su hija en su lecho de muerte el secreto, que ésta revelaría a las autoridades tras la independencia en 1991. Entre los muertos está el padre de Chingiz Aitmatov, el más famoso autor de Kirguistán, muerto en 2008 y enterrado en el mismo complejo, que también alberga a algunas de las más de ochenta víctimas del alzamiento popular que derrocó al presidente Bakiyev en 2010 (entre nosotros, en cambio, nada de esta premura asiática en andar haciendo mausoleos de un día para el otro: las víctimas de la represión de 2001 tendrán que esperar; estas cosas hay que pensarlas con calma).

Después, sí, la recompensa: torrentosos ríos de montaña, picos nevados, erguidos pinos y el aroma del enebro, que da su nombre al Parque. Aquí está al fin: el antiguo romance del poeta -novelista en este caso- con la naturaleza virgen (que se parece bastante a Bariloche con "pequeñas diferencias" como la de un yurt ensopado por las recientes lluvias, pero no voy a insistir con el chiste porque ya lo gasté demasiado). ¿No hay más valor y verdad en éste que en la agotadora maratón de sesiones, declaraciones, discusiones y documentos que las más de las veces no logran ningún resultado práctico? Posiblemente. Pero cada tanto se da en el blanco, y algún poeta, periodista o bloguero puede volver a disfrutar de la naturaleza y escribir sobre ella, entre otras cosas, todas las cosas que se le de la gana. Para eso, entre otras cosas, existe PEN.

Más información: http://www.pen-international.org

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