Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

En las Fiestas, los manteros desbordan la avenida Avellaneda

En vísperas de Navidad, los puestos de venta ilegal colapsan las veredas y avanzan sobre las calles en las que, incluso, colocan sombrillas para protegerse del sol; temen que la situación siga empeorando

Sábado 20 de diciembre de 2014
0

Desbordada, sucia y sin control. Así está la zona del cruce de las avenidas Avellaneda y Nazca en las horas previas a las fiestas navideñas, con las veredas tomadas por los manteros, clientes que caminan frenéticos entre cajas de mercadería y bolsas de basura, y puestos de venta improvisados sobre el asfalto, principalmente, en las esquinas donde se montaron zapaterías, tiendas al aire libre y hasta un bazar con elementos para el hogar.

A la tensa convivencia cotidiana entre los comerciantes y los vendedores ambulantes, ayer se le sumó el caos por algunos cortes de luz, el tránsito por momentos colapsado y el hormigueo constante de personas comprando en forma compulsiva para aprovechar las ofertas.

"En la previa de Navidad ellos venden más que nosotros. A los locales no entra la gente", le dijo, resignada, Teresa a LA NACION, la propietaria de un comercio de venta de remeras para mujer. Allí cada unidad cuesta $ 40 al por mayor, casi el mismo precio que se consigue en la vereda. "Hace unos años podíamos convivir; ahora ya no porque cada vez ofrecen más rubros y la competencia es muy despareja", agregó.

La zona más problemática está sobre Avellaneda y las esquinas de Argerich, Helguera y Cuenca. En esos puntos se montaron zapaterías con cientos de cajas apiladas en la calle, venta de remeras, pantalones de fútbol, toallas y sábanas. "¡Hay manteles! ¡Hay manteles! Cada uno $ 50", grita el vendedor. "A nosotros nos echan a cada rato, pero a los que pagan por el espacio los dejan tranquilos", reconoce.

La oferta de precios es variada. Los zapatos de mujer, colocados en exhibidores sobre la calle, a dos metros del cordón, cuestan unos $ 300. Al lado se venden chombas para hombre, imitación de la marca del cocodrilo. Se pueden comprar tres unidades por $ 100. Se encuentran también, en los huecos entre los autos estacionados sobre Avellaneda, puestos de lencería: $ 60 los corpiños, $ 30 los boxers y $ 20 los slips. Con sólo caminar una cuadra se puede comprar todo lo necesario para vestir a una persona. Hasta se consigue perfume, con un valor de $ 150 para arriba.

En algunos sectores la confusión es tan grande que los percheros de los comercios se confunden entre los puestos de venta ilegal. Sobre todo porque en muchos casos no existe una diferencia tan grande en los precios.

"¿Vos vendrías a un centro comercial que está lleno de basura, donde no podés caminar por la vereda o te roban los pungas?", responde, sin dar el nombre, el dueño de un local de venta de ropa para niños ante la pregunta. Y continúa: "¿Cómo pensás que estamos nosotros, pagando todo, impuestos, ante ellos [los manteros] que vienen, se instalan y nadie los controla?"

Hoy, mañana y el lunes se espera que aumenten la cantidad de puestos de venta ambulante por la proximidad a la Navidad. Ante la situación que se avecina, los comerciantes consultados ya muestran cierta resignación y tratan de sobrellevar la convivencia de la mejor forma posible. Ayer, en una jornada agobiante, compartían agua entre ellos. Pero el malestar existe. "Si no hay una decisión política, nunca vamos a volver a trabajar con normalidad", razonó un comerciante.

Avellaneda y Once, puntos sin control

El eje comprendido por Avellaneda, Bogotá, Nazca y Cuenca se convirtió en el nudo capitalino con la mayor concentración de vendedores ambulantes ilegales, según el relevamiento mensual de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El estudio de CAME afirma que en la ciudad de Buenos Aires fueron detectados 4263 puestos de venta ambulante. Más del 30% de ellos -1282, para ser precisos- están localizados en el polo comercial de Flores. El segundo puesto en ese ranking de la ilegalidad lo ocupa la zona de Once, con 910 puestos relevados, lo que significa algo más del 21% del total. La zona de Retiro y la calle Florida, donde el gobierno porteño decidió combatir la venta callejera, se mantienen libres de manteros.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas