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Las superestrellas deportivas que llegaron con los videogames

Los integrantes del equipo Cloud9 ganan millones por participar en campeonatos deportivos en el espacio virtual; entrenan 12 horas por día

Sábado 27 de diciembre de 2014
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PARA LA NACION
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Atrás quedaron los tiempos en los que los videojuegos eran sólo un pasatiempo. Hoy son furor los e-sports (deportes electrónicos), que son campeonatos entre jugadores profesionales de videojuegos. Los más habilidosos, llamados e-sports pro-gamers, compiten de manera virtual por premios millonarios.

Los deportes tradicionales y los electrónicos tienen mucho en común: mueven millones de dólares, se organizan grandes torneos, hay ligas internacionales, cuentan con relatores experimentados, y los jugadores son tratados como celebrities por los fans que los ovacionan en cada partido. Además, las finales se disputan en estadios. Como hito reciente, la cadena de deportes ESPN fue la primera en transmitir la final de un campeonato de e-sports, en julio.

Cloud9 es uno de los equipos de e-sports más grandes de los Estados Unidos y está en el top ten mundial del League of Legends, que es el juego online más popular del mundo, con más de 27 millones de usuarios diarios y más de 70 millones al mes, en el que dos equipos compiten en distintos campos de batalla cumpliendo diferentes roles. Además, Cloud9 fue el primero de este calibre en visitar América latina, y lo hizo esta semana en el marco del primer torneo de gaming de la Argentina Logitech G Challenge 2014.

En una entrevista exclusiva con LA NACION, estos seis norteamericanos de entre 20 y 25 años hablaron acerca de su vida personal y profesional. De la relación con sus fans y las perspectivas de cara al futuro. Ellos son Charlie Lipsie, coach del equipo, y los jugadores Hai Lam; Meteos Will Hartman; Balls An Le; Sneaky Zachary Scuderi, y LemonNation Daerek Hart,

-¿Cómo es un día de la vida de ustedes?

Daerek Hart: -En la temporada alta, que dura 6 meses, entrenamos 12 horas al día de lunes a viernes, 8 horas con otros equipos y luego dedicamos 4 horas más en el sistema individual para practicar nuestras habilidades. Los fines de semana jugamos entre 4 y 8 partidos. Fuera de temporada tomamos vacaciones, y entonces aprovechamos a visitar a nuestras familias y amigos que están en distintos puntos de Estados Unidos. Por ejemplo, yo soy de Minnesota.

-¿Qué dicen sus familiares y amigos acerca de este trabajo?

Hai Lam: -Mis amigos están celosos de mi vida porque somos famosos (se ríe). Mi familia está orgullosa porque soy feliz con lo que hago y encima gano mucho dinero.

-¿Cuánto dinero ganan al mes?

H.L.: -No podemos decir el salario, pero cobramos un sueldo por parte de Riot Games, que es la empresa que desarrolló el juego League of Legends. Además, tenemos muchos patrocinadores como HiperX y Logitech, entre otros, que nos pagan tal como sucede con los deportistas tradicionales. También cobramos por los campeonatos ganados. Por ejemplo, en un torneo mundial ganamos en promedio 15.000 dólares cada uno, y esa cifra no es gran cosa para nosotros.

-¿Por qué eligieron League of Legends?

H.L.: -En realidad no fue una elección porque no se puede optar por el e-sport del que se quiere ser profesional. Es algo que llega naturalmente. Si yo intentase ser campeón de otro juego, no podría, porque mi habilidad está en este título. Como el juego es gratis y está disponible en Internet, uno se hace profesional casi sin darse cuenta porque los jugadores ven permanentemente el ranking mundial, y las ansias de superación personal hacen que uno juegue hasta escalar posiciones.

¿Cómo se imaginan el futuro? ¿Seguirán siendo jugadores de videojuegos profesionales?

An Le: -Si es que los e-sports aún existen, me imagino trabajando de lo mismo. Caso contrario, regresaría a Texas para retomar mis estudios universitarios. Yo soy de allá y estudiaba enfermería hasta que me convocaron para ser parte de Cloud9.

-¿Se puede tener esta profesión por siempre, o hay una vida útil?

Zachary Scuderi: -Es más importante la dedicación que la edad. Por eso se puede decir que los años que uno tenga no son un límite. El problema es que hay que entrenar duro. De hecho, nosotros lo hacemos 12 horas por día, y si uno es padre de familia quizá no dispone de ese tiempo. Nosotros somos solteros y vivimos juntos en una casa en California.

-¿Quiénes son sus fans?

Will Hartman: -En líneas generales, son 90% hombres y 10% mujeres de todo el mundo, de entre 13 y 20 años. Nos relacionamos con ellos a través de las redes sociales, y también cuando transmitimos partidos en vivo por Internet. Para eso utilizamos una plataforma que se llama Twitch, que nos permite chatear con los fans mientras nos ven jugar, y ahí tenemos unas 10.000 personas que nos miran por sesión, que duran 4 horas, y las realizamos 4 veces por semana. En estos momentos hablamos con los fans de cualquier tema: nos consultan cómo mejorar el nivel de juego y también sobre nuestra vida personal.

-¿Qué debería hacer una persona que quiere ser e-sports pro-gamer?

Z.S.: -No hay que decir quiero ser jugador profesional, porque hay muchos que lo dejan todo para dedicarse a entrenar, y luego se dan cuenta de que no son habilidosos. Lo ideal es jugar para disfrutar, y si el resto de la gente te dice que sos bueno, ahí empezar a considerarlo como un trabajo.

-¿Qué opinan acerca de los jugadores argentinos?

D.H.: -Es muy difícil comparar a los equipos por países. De todos modos, se puede decir que son mejores en la estrategia que en la habilidad mecánica.

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