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Las ventas de autos cayeron el año pasado al nivel más bajo desde 2010

Por la crisis y la falta de dólares, se derrumbaron 28% respecto de 2013

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LA NACION
Miércoles 07 de enero de 2015
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En sintonía con un contexto complejo, motivado por la escasez de divisas y la caída del consumo, las ventas de autos cayeron el año pasado a su nivel más bajo desde 2010, año en el que la industria había comenzado a ver la luz tras la peor crisis financiera mundial en 80 años.

La Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara) informó ayer que, en el acumulado de 2014, se patentaron 683.485 vehículos. Ese número significó un derrumbe interanual de 28% en comparación con el año pasado y sólo 3,15% más en ventas de unidades que cuatro años atrás, cuando se vendieron 662.591.

En diciembre, las ventas llegaron a 29.167 unidades, un retroceso de 42% en relación con el mismo mes del año pasado. Con esas cifras, diciembre se convirtió en el peor mes de 2014, situación que se debe a la crisis, pero también a la decisión de los compradores, que suelen esperar hasta el primer mes del año siguiente para patentar sus vehículos.

Escasa actividad en los concesionarios
Escasa actividad en los concesionarios. Foto: Marcelo Gómez

Expertos consultados por LA NACION estimaron que en un contexto recesivo y de escasez de divisas -tendencia que parece que se mantendrá este año- será positivo para la industria lograr en 2015 un número similar de ventas al que se registró durante el año pasado.

Sin embargo, afirmaron que es probable que en un año electoral aparezca otro plan gubernamental para intentar incentivar la compra de autos.

Las causas del desmoronamiento del mercado interno son variadas, pero una aparece como primus inter pares: el Gobierno privilegió la urgente necesidad de dólares por sobre la producción, exportación y venta de autos. Esto terminó golpeando a la industria y al empleo. Por caso, en el sector se perdieron más de 2000 puestos de trabajo, según cifras del Indec para el tercer trimestre de 2014.

El cuidado de la balanza comercial y de las divisas influyó, por ejemplo, para que el Gobierno avalara la fuerte devaluación de fines de enero de 2013 y la suba de los impuestos internos a los autos de alta gama, medidas que dispararon un 48% el precio de los autos en el año. El gravamen fue actualizado un 15% el 31 de diciembre pasado, cifra considerada insuficiente por la industria.

A eso se sumaron las restricciones de oferta de autos por la caída de la producción, que tuvo como principal causa la implementación de un cupo de US$ 100 millones mensuales impuesto por el Gobierno a las terminales automotrices. Como consecuencia -y pese a que el oficialismo impulsó planes de financiamiento barato (Procreauto I y II) para contrarrestar la fuerte suba de tasas de interés en el año-, muchas concesionarias se encontraron con que no podían absorber la demanda por falta de stock. Fueron momentos en los que la presidenta Cristina Kirchner acusó al sector de "encanutar los autos".

Además, la profundización de la recesión económica -los consultores privados registraron una caída del PBI de alrededor del 3% en el tercer trimestre del año- impulsó la incertidumbre entre los actores económicos y frenó la demanda de bienes durables, entre ellos, la de los automóviles. Según los expertos, esta situación coincidió además con una saturación en el sector, luego de años de boom de ventas.

"Más allá de las vicisitudes acontecidas es justo decir que el Plan Procreauto ha colaborado para poder finalizar el año en estos niveles de patentamiento de más de 680.000 unidades", estimó Abel Bomrad, presidente de Acara. "En las próximas semanas observaremos cómo se acomoda el mercado en enero, que siempre suele ser importante y representativo", completó. Los especialistas confirman que probablemente el plan oficial ayudó a desacelerar la caída de la comercialización de unidades.

Los protagonistas de las mayores bajas en las ventas fueron Renault (-62,5%), Peugeot (-49,5%) y Citroën (-60%), cuyas versiones full -incluso algunas de producción nacional- fueron alcanzadas por los impuestos y quedaron muy relegadas en su estrategia comercial de precios.

Audi (-85%) y BMW (-81%), para citar a algunas marcas de vehículos de alta gama, volvieron a quedar prácticamente fuera del mercado de ventas como consecuencia del impacto del gravamen interno. Los que se movieron al unísono con el repliegue del mercado en general fueron Toyota (-18%), Ford (-28%) y Volkswagen (-28%). En tanto, las ventas de Fiat (-36,4%) y General Motors (-52%) fueron golpeadas por las trabas existentes para importar los autos que más comercializan y por el mayor impuesto a la alta gama.

A fin de año, el Gobierno actualizó 15% la base de ese impuesto. Ahora los autos que tengan un precio de $ 195.000 pagarán una tasa del 30%, mientras que los que superen los $ 241.500 serán gravados por una tasa del 50%. En rigor, esas imposiciones terminan multiplicándose en el precio real. Hasta el año pasado esas tasas eran de $ 170.000 y 210.000, respectivamente.

"El año fue malo", afirmó Dante Sica, director de la consultora abeceb.com. "Hay que tener en cuenta que se lo compara con 2013, año de burbuja porque el «dólar auto» hizo subir las ventas en aproximadamente unas 100.000 unidades", indicó Sica, que recordó que se esperaba vender 840.000 autos en 2014.

"Es claro que el mercado se está reacomodando y que el piso histórico seguirá siendo bueno. Para 2015 estimamos que las ventas serán un poco menores, en torno de las 630.000 unidades, ya que este año había un arrastre de 2013 en enero", pronosticó.

Para el ex secretario de Industria habrá que poner el foco en el año político y en los "ruidos" que crea, y en la brecha del dólar.

"Va a haber un nuevo Procreauto seguro, pero cuanto mayor éxito tenga ese programa más presionará sobre la necesidad de divisas del sector y sobre la oferta de autos. La sensación es que con el actual cupo, la producción se estaciona", cerró Sica. Según fuentes del sector, entre esta semana y la que viene el Gobierno comenzará las negociaciones para establecer el cupo de importaciones tanto de la industria automotriz como de la de electrodomésticos.

"El balance de 2014 es negativo", confirmó Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina. "Hay muchas razones que explican estos números, pero el primer punto es la cuestión de las divisas. El consumo de autos implica consumo de dólares y el Gobierno tiene pocos", explicó.

"Será difícil que se libere la importación de autopartes cuando este año se esperan menores precios para las exportaciones de commodities, el doble de vencimientos de deuda y una estabilidad neta de las reservas", esgrimió el especialista, que recordó además el encarecimiento de los servicios asociados al auto .

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