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Hacer masajes como forma de vencer prejuicios

En Buenas Manos ofrece ese servicio para mitigar el estrés en las empresas; los especialistas en shiatsu son personas ciegas

Lunes 16 de febrero de 2015
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LA NACION
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Masajes descontracturantes en la oficina para reducir el estrés laboral. Ése fue el beneficio que disfrutó Hernán Español mientras trabajó un tiempo en Australia, en un laboratorio internacional que realizaba esa actividad para mejorar el clima laboral y contribuir a la salud de sus empleados. Pero estos masajes tenían una característica particular: eran dados por personas ciegas. Hernán quedó fascinado con la idea y se propuso traerla a la Argentina como una forma de lograr la inclusión de personas con discapacidad al mundo laboral.

Cuando en 2008 llegó al país compartió su propuesta con algunos conocidos y especialistas que le aseguraron que, si bien la iniciativa era interesante, dudaban que a las empresas les resultara atractivo y tampoco creían que las personas ciegas se fueran a sentir cómodas con este trabajo. Por suerte estaban equivocados. Hernán no se dejó abatir fácilmente y dos años más tarde hizo frente al desafío. Hoy son más de 20 empresas las que contratan este servicio, y numerosos los masajistas no videntes que se alegran de ponerlo en práctica.

Es así como nació En Buenas Manos, una organización social cuya misión es generar un cambio de mirada respecto del empleo de personas con discapacidad, mediante el desarrollo de emprendimientos autosustentables, de valor agregado que inspiran a la sociedad a ser más inclusiva. Actualmente ofrece dos servicios a empresas: masajes relajantes a cargo de personas no videntes capacitadas en la técnica japonesa shiatzu y también delivery de fruta fresca y ensaladas seleccionadas preparadas y distribuidas por el equipo de personas sordas que comenzará a implementarse a partir de marzo.

"Hay un estudio de Fundación Par que muestra que las principales barreras para la inserción laboral de personas con discapacidad son nuestros prejuicios y la falta de información sobre sus capacidades y competencias para agregar valor en las empresas", explica Hernán y añade: "Nosotros queremos demostrar todo el potencial que ellos tienen. Ese punto es clave, porque si no sabés en qué te va a sumar una persona con discapacidad, no la vas a contratar. Mediante En Buenas Manos armamos proyectos para mostrar algunos de los atributos que tienen los chicos."

Entre uno de estos aspectos Hernán destaca que "las personas ciegas tienen un sentido del tacto muy desarrollado que hace que los masajes sean especiales". Es por eso que los empleados de las empresas que visitan, siempre los esperan ansiosos y con una sonrisa para experimentar los múltiples beneficios de esta práctica, como por ejemplo: ayuda a reducir el cansancio laboral y la fatiga acumulada en el cuerpo, aumenta la productividad, incrementa la vitalidad y la energía y mejora la concentración.

Leandro Tabaj, es uno de los 27 masajistas que trabajan en En Buenas Manos. Cuando era chico, un tumor en la cabeza le dañó el nervio óptico y desde entonces su visión disminuyó notablemente. El talento por los masajes, viene de familia: "Mi madre también se dedica a este oficio, entonces yo ya tenía una buena base. En Buenas Manos me capacité en la técnica del shiatzu que incluye movimientos suaves, presiones, amasamientos y golpeteos para generar un alivio de tensiones, dolores y otros síntomas producidos por el estrés", dice.

El masaje cubre las áreas del cuello, la espalda, hombros, brazos, manos y cabeza y tiene una duración aproximada de 15 minutos. El empleado permanece vestido durante el mismo y el espacio requerido puede ser una oficina o sala de reuniones que es equipada por En Buenas Manos con sillas ergonómicas (especiales para masaje), más música de relajación y aromaterapia.

"Notamos que los empleados están esperando el masaje con ganas. Lo sienten como un momento para ellos mismos, los ayuda a desconectarse de la presión del trabajo y lo ven como algo positivo. A mí me gusta dar masajes principalmente por el bienestar que produce en la otra persona", confiesa Leandro, a quien este empleo no sólo le aporta un ingreso económico sino también "una razón para levantarse todos los días y estar activo".

"En Buenas Manos me parece una idea excelente no solo por darnos trabajo a nosotros sino por lo que genera en la sociedad y en la gente, porque una de las mejores cosas que hacemos es romper prejuicios", sostiene Leandro.

El fundador de este emprendimiento, profundiza sobre este punto: "El prejuicio está basado en el desconocimiento y el desconocimiento te lleva al miedo, a tomar distancia. Es importante entender que antes de la discapacidad hay una persona. Cuando encontrás a esa persona delante, el prejuicio se desarma. Nuestra misión es generar un cambio de mirada y el empleo es un medio para lograrlo."

En marzo próximo En Buenas Manos comenzará con el emprendimiento de fruta fresca y ensaladas, operado por personas con discapacidad auditiva que se encargarán de la selección, testeo de frescura, lavado natural, armado en bandejas de material reciclado y distribución a empresas en triciclos eclógicos. Para ello necesitan heladeras grandes para el depósito de la fruta. Quienes quieran colaborar o contratar alguno de los servicios pueden ingresar a www.enbuenasmanos.org.ar o escribir a hernan@enbuenasmanos.org.ar

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