En Europa, crece el antisemitismo y cada vez más judíos emigran a Israel

El año pasado Francia fue el país con mayor cantidad de emigrantes hacia aquel país; "Los esperamos con los brazos abiertos", dijo Netanyahu, que aprobó un plan para favorecer a los viajeros

Domingo 22 de febrero de 2015

PARÍS.- Los judíos europeos tienen miedo. Tanto, que muchos consideran seriamente la perspectiva de emigrar a Israel. El espectro de los trágicos episodios que precedieron el ascenso de Adolf Hitler al poder en Alemania resurgió con fuerza durante los últimos meses con los atentados antisemitas de Bruselas, Francia y Dinamarca.

Esa tentación del regreso a la tierra de Israel se profundizó aún más esta semana en Francia cuando -al grito de "sucios judíos", "maldita raza" y "Heil Hitler"- cinco adolescentes de 15 a 17 años profanaron con aplicación 250 de las 400 tumbas del dos veces centenario cementerio de Sarre-Union, en el este del país.

"Jamás un cementerio judío fue ultrajado con semejante encarnizamiento, jamás con esa intensidad, jamás con tanto frenesí", se indignó el presidente François Hollande, que viajó especialmente a honrar la memoria de los israelitas sobresaltados en su reposo eterno.

Sarre-Union, pequeño poblado de 3000 almas, quedó consternado. Los cinco menores no tienen antecedentes policiales. Jóvenes normales de familias normales, que hacen sus estudios en el colegio de la ciudad: uno es hijo de una maestra, otro nieto de un director de escuela.

El enigma que plantea el comportamiento de esos cinco adolescentes se sumó a la multiplicación de actos de carácter antisemita en numerosos países de Europa, donde -además- se registra un sensible avance de los partidos xenófobos y racistas.

En Francia, los actos antisemitas se duplicaron en los últimos siete meses de 2014, según el Consejo Representativo de Instituciones Judías (CRIF): 527 contra 276 en el mismo período del año anterior.

En Gran Bretaña, la cifra fue récord en 2014. El Community Security Trust (CST), una asociación de defensa de la comunidad judía, anunció un total de 1168 agresiones antisemitas contra 535 en 2013. "El número más alto desde que comenzó la medición en 1984", afirmó el CST.

En Alemania, la canciller Angela Merkel presidió en septiembre un acto en el que pidió a sus conciudadanos que se sumen al "combate contra el antisemitismo". El presidente del Consejo Central de Judíos germanos, Dieter Graumann, lamentó en el acto que "se ataquen sinagogas", "se amenace a judíos" y que "en las calles alemanas se escuchen palabras antisemitas".

Actualmente unos 150.000 judíos viven en ese país, contra 26.000 que residían en Alemania Occidental cuando cayó el Muro de Berlín en 1989. Esto los transforma en la tercera comunidad europea, después de Francia (550.000) y Gran Bretaña (300.000).

Naturalmente, los sangrientos ataques antijudíos que vivió Europa recientemente, protagonizados por terroristas islamistas, fueron vividos por numerosos miembros de esa comunidad como la gota que podría rebasar el vaso.

Consciente de ese temor, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, puso en duda la capacidad de las democracias europeas de defenderlos, y lanzó un llamado "a todos los judíos de Europa" para que vayan a instalarse a su país.

"Israel los espera con los brazos abiertos", dijo Netanyahu en París el 11 de enero, inmediatamente después de participar en la marcha de repudio a los atentados de la revista Charlie Hebdo. También anunció que su gabinete acaba de aprobar un plan especial de 47 millones de dólares para favorecer la inmigración de judíos de origen francés, belga o ucraniano.

Si bien sus arengas irritan profundamente a los líderes europeos, la actitud del primer ministro no debería asombrar: porque Israel, en definitiva, fue creado como un refugio y porque Netanyahu está en campaña electoral.

A pesar de una airada respuesta de las autoridades francesas en aquel momento, el líder israelí reincidió un mes después. Y esta vez consiguió enfurecer a daneses, austríacos y alemanes, incluidos los mismos judíos.

Sin embargo, pocos saben que en 2014, por primera vez, Francia fue el primer país de emigración hacia Israel con 6600 judíos que emigraron. Daniel Benhaim, director en Francia de la Agencia Judía, anticipa, por su parte, que este año se irán entre 8000 y 10.000 personas.

Un año de gran cambio en el flujo poblacional

Francia al tope

El número de inmigrantes franceses a Israel se duplicó en un año, y en 2014 Francia encabezó el listado israelí por primera vez en la historia, con 6600 inmigrantes

Otros países europeos

Después de Francia, los otros países europeos con emigrantes a Israel fueron Gran Bretaña, con 570 personas, y Bélgica, con 260

Un cambio histórico

El director de la Agencia Judía, Natan Sharansky, destacó un dato histórico: En 2014 "la cantidad de inmigrantes que llegó a Israel del mundo libre fue mayor que la de países en conflicto"

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