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La nueva sede del gobierno porteño, más eficiente y amigable con el medio ambiente

Un conocimiento en profundidad de la nueva sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que busca distinguirse por la optimización de los recursos de luz, agua y energía

Miércoles 11 de marzo de 2015 • 00:14
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PARA LA NACION
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Una vista del interior de la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ubicada en Parque Patricios. Foto: Gentileza Sustentator
Una vista del interior de la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ubicada en Parque Patricios. Foto: Gentileza Sustentator
Una vista del interior de la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ubicada en Parque Patricios. Foto: Gentileza Sustentator
Una vista del interior de la sede del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ubicada en Parque Patricios. Foto: Gentileza Sustentator

A través de este espacio, siempre intento compartirles iniciativas, hechos, realidades, vinculadas al cuidado del planeta y al modo en que la tecnología puede ser una aliada estratégica en la búsqueda de soluciones sustentables a problemáticas sociales. Muchas veces se dice que el cambio cultural necesario para alcanzar un modo de vida más sustentable debe empezar en casa. Y sí, es cierto. ¿Pero qué ocurre en el ámbito de trabajo, allí donde pasamos la mayor parte del día?

Recientemente se dio a conocer que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está en pleno proceso de mudanza de sus actividades hacia Parque Patricios. Lo noticioso no fue solo el cambio de domicilio sino también el hecho de que la futura sede buscará ser un símbolo del cuidado ambiental de la ciudad.

Quise conocer en detalle de qué se trata esta nueva propuesta y conversé con Daniel Chaín, ministro de Desarrollo Urbano del gobierno porteño, para analizar los diferentes aspectos que contribuirán en esta "veta ambiental" de la nueva sede.

LAS CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

Bajo la mirada del prestigioso arquitecto Norman Foster, el edificio de 38.000 metros cuadrados ubicado en el Distrito Tecnológico se distingue por la búsqueda de responder a los parámetros de la certificación LEED (Leadership in Energy & Environmental Design o Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental), un sistema internacional que reconoce la eficiencia en construcciones nuevas y también las modificaciones realizadas en edificios existentes para alcanzar objetivos de eficiencia, según múltiples variables.

Para el nuevo edificio gubernamental, el foco estuvo puesto en maximizar el aprovechamiento de la luz natural por sobre la luz artificial -característica de las oficinas porteñas a cualquier hora del día-. "Se buscó crear un edificio que responda a su ubicación y microclima, abierto internamente y que ofrezca un ambiente aireado y luminoso, con su equilibrio entre la luz natural y la exposición solar", explica Chaín.

A partir de un análisis de la luz del día en el edificio, se resolvió ubicar los puestos de trabajo de tal manera que se pudiera aprovechar al máximo posible la luz natural. Dejando los ámbitos de temporal circulación en aquellos ámbitos donde la luz natural llega en menor tiempo y/o con menor intensidad. Chaín detalla las decisiones tomadas: "El sistema de iluminación se trabajó bajo protocolo DALI (Digital Addresable Lighting Interface), el cual, de acuerdo a la cantidad de luz natural, gradúa la necesidad de iluminación artificial".

En el caso de la ventilación, se combinará la ventilación natural con un sistema de ventilación por desplazamiento. ¿De qué se trata? Es un sistema mixto que funciona conforme las características climáticas de cada día. Es decir, en épocas de temperaturas bajas y moderadas, se aprovecha la ventilación natural en el perímetro y el aire desplazado mecánicamente en bajo volumen, mantiene el acondicionamiento de las zonas profundas. Si la temperatura del edificio se eleva por encima de los 21º, el edificio completo se transfiere al sistema de ventilación mecánica.

"La luz y la ventilación se complementan con las losas de hormigón dejadas a la vista para hacer uso de la masa térmica, maximizar la penetración de la luz y tener amplia altura libre que facilita el movimiento del aire", agrega Chaín.

Las aguas grises (aquellas que, por ejemplo, resultan del lavatorio y que aún pueden encontrar un nuevo uso) serán aprovechadas a través de un sistema especial para posterior uso en el riego de exteriores.

Con estas características técnicas, de alcanzarse los 58 puntos considerados hoy seguros, el proyecto podría alcanzar la categoría LEED NC (Nuevas Construcciones) "Silver". La tecnicidad se complementa con aspectos más recreativos, igualmente potenciales, como los bicicleteros para aquellos empleados que opten por este medio de movilidad, además de vestuarios y duchas.

ENTRE AVANCES Y ASPECTOS POR MEJORAR

Además de las diferentes características técnicas que conocimos anteriormente, me gustaría resaltar la importancia que el cambio de locación tiene en términos de sustentabilidad. El gran crecimiento de los grandes centros urbanos de las principales ciudades del mundo ha obligado a repensar el modo en que la gente se moviliza y en cómo se reorganiza el espacio.

Por ello, en lugar de que todos los habitantes (de la ciudad o los alrededores) se concentren únicamente en el Microcentro, es optimista que empiecen a abrirse nuevas posibilidades de crecimiento urbanístico, comercial y público a otras áreas. Al respecto, Chaín es contundente: "Esta obra ratifica la política por fortalecer el desarrollo en el sur de la ciudad. Es parte de una política en busca del equilibrio territorial. Esta acción contempla la relocalización de aproximadamente 7.000 personas generando, además de un fuerte impacto de demanda laboral, un crecimiento de oportunidades en el desarrollo social, económico, político y urbano".

Por otra parte, así como debemos intentar ser más eficientes en nuestros hogares, es importante que los ámbitos de trabajo se transformen en espacios de concientización de la ciudadanía, a través de actos muy simples como aprovechar más la luz natural o tener un cesto diferenciador de residuos. Y el hecho de que además sean oficinas de una dependencia pública, incrementa esas posibilidades de concientización a toda la ciudadanía.

Obviamente, como ingeniero especializado en renovables, puedo decir que aún hay mucho por hacer en la nueva sede. Quizás sería óptimo analizar la contribución que algunos paneles o colectores solares podrían tener para el consumo energético diario, o aprovechar los residuos orgánicos generados (aunque sean pocos) para realizar compost y utilizar el abono en alguna huerta local.

Lo importante es que lo que antes era simplemente una mudanza de las actividades, hoy se transforma también en un cambio de hábitos, en un repensar la arquitectura, en un poner la búsqueda de la eficiencia como el objetivo prioritario. Habrá que ver más adelante los resultados que esta propuesta tuvo en sus individuos y en las cifras concretas respecto del beneficio ambiental.

Rodrigo Herrera Vegas es co-fundador de sustentator.com

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