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City Bell: crece con inversiones y una gran oferta cultural y gastronómica

A 20 kilómetros de La Plata, en sus calles, bares o restaurantes es posible cruzar tanto a vecinos comunes como a políticos; sus festivales atraen incluso a turistas

Martes 21 de abril de 2015
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LA NACION
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LA PLATA.- El apacible pueblo de City Bell, fundado un siglo atrás en las afueras de esta capital, es hoy el sitio de moda, elegido por políticos y empresarios de toda la región. Una inversión privada de unos 15 millones de dólares empujó en el último lustro el crecimiento de este lugar, que combina una dinámica actividad comercial, cultural y social en un ámbito arquitectónico de reminiscencia colonial, embellecido por grandes espacios verdes.

Según la Cámara de Comercio de City Bell, el centro de esta localidad creció en los últimos cuatro años de manera "exponencial", y sostienen que la millonaria inversión supuso una puesta en valor del patrimonio arquitectónico "respetando la esencia de paseo que propone City Bell".

Hoy, City Bell, con 80.000 habitantes, tiene un extendido paseo de compras a cielo abierto con numerosos cafés y restaurantes, lugar de encuentro de encumbrados dirigentes políticos de los gobiernos provincial y nacional. En sus calles es posible cruzar a un ministro de Daniel Scioli haciendo running, a un ex gobernador camino a un driving de golf o a un ministro de la Suprema Corte de Justicia haciendo "los mandados".

Así, diputados, senadores y funcionarios se reúnen a tomar café en una mítica confitería sobre la calle Cantilo, convertida en un ícono entre los políticos, que siguen una sola regla para sentarse a conversar, de cara a miles de transeúntes: sin traje ni corbata.

Aquí, a contramano del apuro que rige el ritmo citadino, muchos de los lugareños eligen desplazarse en bicicleta. Incluso los automóviles llevan una calcomanía que dice: "Despacio, estás en City Bell".

Los clubes deportivos, el Rotary Club y la biblioteca pública son tan antiguos como visitados. Los teatros underground -como La Caterva- conviven con el exquisito Teatro de Cámara Lumen Artis y vanguardias de jóvenes reunidos en un interesante espacio de exposición plástica y musical: DICE.

Lo moderno y lo antiguo tienen espacio en esta comunidad: el fin de semana que pasó se inauguró el primer hotel de City Bell con un grand prix de autos clásicos. Allí desfilaron unos 40 autos. El circuito concluyó en el Batallón de Comunicaciones 601, que abrió sus puertas para el Club de Autos Clásicos Sport City Bell.

Hace un año, ese inmenso predio del Ejército Argentino fue lugar de una singular batalla que movilizó a los vecinos de esa pacífica localidad: fue en defensa del espacio verde, en contra de una iniciativa gubernamental para erigir allí un complejo habitacional del plan Procrear.

El predio del Ejército es una reserva ecológica, declarada así por ordenanza municipal en 1996. La propuesta de erigir en ese pulmón verde un plan habitacional con 350 viviendas movilizó a unos 500 vecinos, que se convocaron en el Club Atlético de City Bell y dieron pelea hasta lograr frenar la iniciativa, que pretendía cambiar el verde por un espacio habitacional a gran escala. Los vecinos movilizados ante el Concejo Deliberante de La Plata lograron frenar la iniciativa. Y desde entonces crearon una organización sin fines de lucro, llamada DNI City Bell, que lucha por conservar el patrimonio urbanístico y cultural del lugar.

Pablo Alvares, de la Cámara de Comercio local, destacó las múltiples actividades que atraen a miles de turistas, como las muestras denominadas Arte y Vino, City Bell Jazz o el Festival de Gastronomía y Cerveza. Este notable progreso comercial es observado de manera diferente por los vecinos autoconvocados en la agrupación DNI City Bell.

Esta agrupación advierte sobre los peligros del crecimiento desmesurado. "La localidad ha visto crecer su número de habitantes motivado por su ubicación estratégica (cerca de La Plata y de la ciudad de Buenos Aires) y por el desarrollo de un mercado inmobiliario pujante donde se ha visto demoler casas para construir locales comerciales", dijeron.

"El aumento poblacional también se ha dado en barrios surgidos en zonas que hasta diez años atrás eran verdaderos campos que rodeaban el casco histórico", expresaron en un documento entregado a la municipalidad. Las consecuencias de este impactante desarrollo, según advirtieron estos vecinos, son un preocupante aumento del parque automotor, carencia de vacantes en la oferta educativa, deficiencia de centros de salud, entre otros aspectos vinculados con el crecimiento exponencial de los últimos años.

Frente al desarrollo, la agrupación DNI City Bell propuso cuidar el patrimonio cultural del pueblo. Motivada con este objetivo, la agrupación censó un listado de 53 casonas históricas que pretende conservar sin reformas. Marcela Rogg, vocera de la agrupación, dijo a LA NACION que se busca proteger la identidad del pueblo. Sin duda, la esencia de esta comunidad son sus habitantes, como Mauricio Brotto, hijo de Juan Brotto, legendario bicicletero del pueblo; o el doctor Álvaro Cortes, que atiende desde hace 40 años a generaciones de niños que crecieron y hoy llevan a sus niños al mismo médico que los atendió en su infancia.

El pediatra atendió por años en una antigua casona frente a la estación de ferrocarril de City Bell. Con las décadas, el médico ganó la confianza y el cariño de su comunidad. Tanto fue así que una vez que el pediatra enfermó, todos los chicos del pueblo hicieron cadena de oración por su vida. Hoy, el médico recibe a los niños y los atiende aun si no tienen obra social. Ése es el espíritu que aún no ha perdido este pujante pueblo centenario, hoy convertido en un lugar de moda.

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