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El test de VIH ya no será una puerta cerrada para entrar a trabajar

El exámen, que funcionaba hasta ahora como una barrera para conseguir un nuevo empleo, ya no se exigirá más cuando se realicen los estudios preocupacionales

Domingo 26 de abril de 2015
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LA NACION
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Es, o era, una zona gris dentro de la legislación laboral. Durante los tests preocupacionales se pide una muestra de sangre y entre los análisis se verifica, con consentimiento previo firmado, si la persona tiene o no Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Qué se hace luego con la información, permanece puertas adentro de la organización. Según la Fundación Huésped, cada año en su departamento legal se atienden 2900 consultas y muchas corresponden a discriminación laboral. Su director ejecutivo, Kurt Frieder, afirma: "Este examen muchas veces funciona como una barrera a la hora de emplear a una persona con VIH".

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la discriminación contra las personas con VIH

SIDA atenta contra los derechos laborales fundamentales y afecta las posibilidades de obtener un trabajo decente. "En la Argentina hay entre 110.000 y 120.000 personas con VIH", dice Leandro Cahn, director de Comunicación de Huésped. "Entre un 30 y un 40% no lo saben, por eso es muy importante promover el testeo de VIH, pero no en el preocupacional."

Aclara Cahn que VIH no es lo mismo que sida, ya que el síndrome de inmunodeficiencia adquirida es un estado avanzado de la enfermedad. "Si tenés el virus es mejor saberlo, porque hoy hay tratamientos simples y seguros que te posibilitan llevar una vida normal", dice.

Sin embargo, el 71% de las personas con HIV están en edad de trabajar y el 23% afirma haber sido discriminado en el trabajo. Hace unos días entonces, el Ministerio de Trabajo emitió la resolución 270

15, aún no publicada en el Boletín Oficial, en la que prohíbe el test por parte de posibles empleadores.

Hasta ahora, el examen preocupacional se regía únicamente por la resolución SRT 37

2010, y estipula que estos exámenes tienen como propósito determinar la aptitud del postulante conforme a sus condiciones psicofísicas para el desempeño de las actividades que se le van a requerir. "En ningún caso pueden ser utilizados como elemento discriminatorio para el empleo. Servirán, asimismo, para detectar las patologías preexistentes y, en su caso, para evaluar la adecuación del postulante... para aquellos trabajos en los que estuvieran presentes agentes de riesgo..." Es decir, se trata de exámenes que protejan al empleado de trabajos que no le son favorables en materia de salud para él mismo y para otros.

"Cuando la persona va al examen médico ya sabe que es finalista en el proceso de selección -dice el consultor Bernardo Hidalgo-. Si algo del examen físico da mal puede que no entre si la tarea que tiene que realizar está relacionada con su dolencia. El médico entonces le hará una devolución de sus estudios. Hay que darle argumentos muy sólidos por los cuales no entró en la compañía."

En la resolución del SRT 37/2010 se excluye la detección de la enfermedad de Chagas. También indica que la realización de los preocupacionales es obligatoria, que se debe realizar antes del comienzo de la relación laboral y que es responsabilidad de empleador, aunque también los puede llevar adelante la ART.

Además se enumeran los estudios que se deben hacer: examen físico completo, incluyendo agudeza visual; radiografía de tórax; electrocardiograma; exámenes de laboratorio (hemograma completo, eritrosedimentación, uremia, glucemia, orina completa); estudios neurológicos y psicológicos, y declaración jurada sobre las patologías de su conocimiento. Nada más.

Hay casos, según una consultora que prefirió no ser nombrada, en que las empresas piden, bajo conformidad, el análisis de droga en sangre. "Buscan cocaína", dice, no del todo de acuerdo con un procedimiento que da pare el debate.

Aunque no figura explícitamente en la lista, según los especialistas consultados, el análisis de VIH es, y pronto se dirá fue, casi de rutina en este tipo de estudios.

"El preocupacional también es conveniente para el empleador porque ante una acción civil, el daño puede tener otras causas", dice el abogado laboralista Gustavo Gallo. "El contenido del preocupacional tiene lo básico, pero lo que roza el derecho a la intimidad, como el tema del VIH, no estaba regulado. Hace tiempo se indagaba hasta la condición sexual, algo que hoy está vedado en los tratados internacionales. De todas maneras, en la Argentina y en los países desarrollados la libertad de contratación está por encima de todo."

El médico infectólogo Daniel Stamboulián declara estar totalmente de acuerdo con la medida que pondrá en marcha el Ministerio de Trabajo. Stamboulián es fundador de la Asociación Panamericana de Infectología y miembro fundador de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI). "No hay ninguna razón para usar el test de VIH en los exámenes preocupacionales", dice en diálogo con LA NACION. "El hecho de que dé positivo no debería ser un elemento que no permita a las personas trabajar, dado que la infección es controlable y los pacientes no tienen ninguna discapacidad. El preocupacional se trata de un control de la salud ya que todo depende de dónde va a trabajar esa persona y si está físicamente apta para la tarea -dice Stamboulián-. Pero en materia de VIH, no hay posibilidad de contagio en la oficina."

Posibilidad de transmisión

El VIH es una enfermedad de transmisión sexual o también puede contagiarse si se comparten jeringas o a través de una transfusión de sangre. "No hay riesgo de contagiarse de un compañero de trabajo -dice Stamboulián-. Desde los años 80, que es cuando se descubrió la enfermedad, nunca se corroboró un tipo de contagio que no sea alguno de los mencionados", añade.

En la página www.compromisolaboralVIH.org, la Fundación Huésped aclara: "El VIH no puede ser transmitido por el contacto casual o cotidiano. Abrazar, besar, un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir el mate, el baño, la ropa, la saliva, las lágrimas, el sudor, el aire, el agua o los alimentos, no tiene ningún riesgo de transmisión". Allí mencionan también empresas que han realizado por lo menos dos acciones de sensibilización o capacitación con sus empleados, familias, comunidades o cadena de valor. Entre ellas, Coca-Cola, Telecom, IBM, L'Oréal y Pepsico, entre muchas otras.

"Se trata de un gran prejuicio el que se ha formado alrededor del VIH. Nosotros siempre hemos tratado de que no se discrimine a quienes tienen la enfermedad porque pueden hacer perfectamente su vida normal. La empresa tampoco deberá preocuparse por el ausentismo. Estamos hablando de un paciente que está controlado, con su medicación, y que de esta manera anda muy bien. Si no está medicado, el riesgo es para él mismo, pero no para otras personas", explica Stamboulián

En materia de divulgación de la enfermedad, ¿debería o no informarle a la empresa y a sus compañeros que tiene VIH? "Es una cuestión personal", cierra.

Los límites a la ciencia en materia de selección de personal seguirán debatiéndose. ¿Cuán lejos puede estar el pedido de información genética? Nadie sabe si es lo que viene o ciencia ficción.

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