Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Nueve vinos para descubrir Gualtallary

De allí salen hoy algunos de los más premiados y personales vinos argentinos; cuáles probar para conocer este terruño

Viernes 22 de mayo de 2015 • 02:10
SEGUIR
LA NACION
0

De un tiempo a esta parte, tener como amigo a un fanático del vino de esos que gustan de estar a la moda significa escuchar el nombre propio Gualtallary, mencionado una y otra vez como incuestionable certificado de garantía. Sucede que en esta pequeña extensión de tierra que se encuentra dentro del departamento de Tupungato, Mendoza, se producen algunos de los vinos argentinos que más reconocimiento han obtenido dentro y fuera del país; basta citar como ejemplo al Gran Enemigo Gualtallary Single Vineyard 2010, que obtuvo el puntaje más alto de la última revisión de vinos argentinos de Wine Advocate, la publicación del crítico norteamericano Robert Parker.

Ubicado en una pendiente que baja de la montaña, Gualtallary ofrece alturas que van de los 1500 a los 1100 metros sobre el nivel del mar, suelos de origen marino con un perfil de arena calcárea y una gran amplitud térmica. Todos esos elementos de la naturaleza permiten obtener vinos que no sólo acumulan premios y altos puntajes de la crítica, sino que resultan ser algunos de los más inspirados y personales que hoy se pueden encontrar en el país. Veamos entonces una lista de algunos de los grandes vinos que permiten entender por qué Gualtallary es hoy una de las niñas mimadas de la vitivinicultura argentina.

1. Angélica Zapata Vineyard Designated Adrianna Cabernet Franc 2010, Bodega Catena Zapata ($1140). "Vinos intensos y elegantes, con gran concentración y longitud": así define Alejandro Vigil, enólogo de Catena Zapata lo que uno puede esperar de Gualtallary. Este súper alta gama es, según Vigil, "un vino clásico bordelés, de gran carácter, frescura y longevidad. Las características de esta parcela permite obtener una acidez única que nos da la posibilidad de ver el real potencial de Gualtallary".

2. El Enemigo Cabernet Franc 2010, Bodega Aleanna ($280). "Los vinos en Gualtallary tienen la particularidad de parecer cuchillo: la longitud y acidez hace vinos frescos y minerales. El balance entre la acidez y el alcohol es único y permite tener vinos fáciles de beber con muy buena concentración", continúa Vigil, cuyo proyecto personal compartido con Adrianna Catena alumbró a El Enemigo, un vino de culto para muchos, que reúne en la copa todos esos atributos (¡y más!).

3. Demente Gualtallary 2013, Passionate Wine ($370). En la presentación de las nuevas añadas de su bodega realizada días atrás en la vinoteca Mr. Wines, Matías Michelini resumió el espíritu de este vino: "Quería un mapa de Gualtallary puesto en una botella, y para eso usé uvas de ocho fincas ubicadas a distinta altura, cuatro de malbec y cuatro de cabernet franc". ¿El resultado? Un vino de una acidez desafiante, calificado como "outstanding" (excepcional) por la prestigiosa revista Decanter.

4. Otra Piel 2014, Gen del Alma ($260). Este inusual blend creado por Gerardo Michelini (hermano de Matías) y Andrea Mufatto combina cabernet franc, cabernet sauvignon y pinot noir, destacando una de las características de muchos de los tintos de Gualtallary: cierta austeridad que se traduce en elegancia. Pero ¡ojo!, su nariz austera y mineral oculta lo que ofrece en boca: notas herbáceas y a frutos rojos, y una acidez que lo hace enormemente jugoso y que cierra con un largo final de boca. El año pasado, Decanter también lo tildó de "outsanding".

5. Trapiche Terroir Series Ambrosía Malbec 2010, Bodega Trapiche ($500). Cada año, Daniel Pi, director de enología de Trapiche, selecciona los tres mejores malbec de cada cosecha para la línea Terroir Series. Tiene muchos viñedos para eligir, pero tanto la cosecha 2010 (hoy en el mercado) como la 2011 (pronta a salir), provienen de Gualtallary. Pi destaca de los vinos de este terruño, como Ambrosía, "un perfil tánico levemente intenso, conocido como "tanino de tiza", ya que recuerda a la sensación que deja en la boca el mojar la tiza con la boca para escribir en el pizarrón. Eso lo aporta el suelo. El clima, por su parte, influye sobre la característica aromática de fruta roja fresca y algo de especies en la que resalta el tomillo".

6. Imperfecto Malbec 2012, Bodega Tres 14 ($480). En su tiempo libre, Daniel Pi también hace vino. Este Imperfecto es un malbec "contaminado con un 3% de cabernet franc", considerado por el crítico inglés Tim Atkin como uno de los 10 mejores blends de la Argentina; para el crítico chileno Patricio Tapia, es el mejor vino (el "elegido") de Gualtallary. Vino de culto como El Enemigo, es un tinto suave pero complejo, con muchas capas de aromas y sabores; también, un vino increíblemente gastronómico, capaz de sacar lo mejor de una comida.

7. Lagarde Guarda Chardonnay 2013, Bodega Lagarde ($250). No sólo grandes tintos salen de Gualtallary, y este chardonnay es un buen ejemplo. "Elegimos Gualtallary para hacer este chardonnay por la altura, el clima frío y el suelo calcáreo que aporta mineralidad, y porque hicimos pruebas de varios suelos y nos resultó que el vino de aquí fue increíble", resume Sofía Pescarmona, de Lagarde. Y es cierto: es un blanco de una gran frescura, buena acidez y un delicioso trasfondo cítrico.

8. Riglos Gran Cabernet Franc 2010, Bodega Riglos ($290). Todos los "grandes" vinos de esta bodega proceden de Finca Las Divas, en Gualtallary: el Gran Malbec, el Gran Cabernet Franc, el Gran Cabernet Sauvignon y el Gran Corte. Todos son grandes vinos, pero puestos a elegir hablemos del franc, que se destaca por su elegancia. Es, quizás, el más clásico de esta lista; ofrece en la copa todas las características que distinguen al cabernet franc, variedad que la célebre crítica de vinos Jancis Robinson define al decir que es la versión femenina del cabernet sauvignon.

9. Zorzal Field Blend 2011, Zorzal Wines ($265). Setenta por ciento cabernet sauvignon, 30% malbec, este blend elaborado por Juan Pablo Michelini (sí, otro Michelini enólogo; son cuatro) y Andrea Mufatto es un tinto ágil y superbebible, pero a la vez intenso y complejo, en el que destacan las notas a morrón del cabernet y a frutos rojos del malbec. Pronta a salir está la añada 2012 que, según sus hacedores, sigue el buen camino de la 2011, que cosechó galardones como el trophy (premio máximo) de los Argentina Wine Awards (AWA).

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas