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Dos directoras que buscan subvertir el cine de género,Diversidad sangrienta

Tamae Garateguy y Jimena Monteoliva hablan de su productora, dedicada a la acción y el terror; apuntan al mercado internacional

Miércoles 03 de junio de 2015
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PARA LA NACION
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Hasta hace un par de años, cuando, en medio de una fiesta de cierre del Bafici, la charla sobre una historia de mafiosos ambientada en el barrio de Pompeya derivó en la posibilidad de trabajar juntas, ni Tamae Garateguy por entonces, en su debut como una de las directoras de Upa!, una película argentina ni Jimena Monteoliva -ocupada por entonces en la producción del documental Estrellas imaginaron que fundarían Crudo Films, la productora con la que vienen ganando posiciones en un terreno tradicionalmente ajeno: el cine de género.

Una marcada personalidad estética y argumentos osados constituyen el sello de fábrica de estas muñecas bravas del cine argentino. Garateguy, como directora, y Jimena Monteoliva, como productora, han realizado juntas Pompeya y el thriller erótico Mujer lobo, además de compartir la dirección de la sangrienta Toda la noche (All Night Long), un exponente del subgénero slasher cuya première internacional tuvo lugar el fin de semana último en el festival de cine fantástico de Porto Alegre (FantasPOA), uno de los más importantes en cine de género. Y la dupla va por más (ver aparte).

"La idea también es intercambiar un poco los roles. Desde nuestra productora estamos apuntando a hacer cosas que nos gusten a las dos, pero también en el rol que nos toque, tanto en proyectos nuestros como de otros cineastas. Ahora estamos produciendo Kryptonita, el nuevo film de Nicanor Loreti", explica Jimena Monteoliva, en pleno final de rodaje de la versión de la novela de Leonardo Oyola.

"Recuerdo que cuando estábamos haciendo Pompeya, con mucho esfuerzo, al principio había bastante incredulidad. Pero después el equipo fue creyendo y creciendo. Porque empezaron a ver que las escenas estaban bien, que eran creíbles, que a pesar del poco presupuesto se veían violentas, sangrientas. Y que era posible hacer una película de género, fuerte. En ese proceso, un día dijimos: «Qué bueno sería hacer este tipo de películas todo el tiempo»", evoca Garateguy sobre los comienzos con aquel film de mafias que andaban a los tiros por las calles porteñas. Parte del recelo, coinciden ambas, tenía que ver con que "nadie sabía cómo se hacía" este tipo de cine. "Y los que sabían -apunta Garateguy eran directores más grandes, de la época donde todo eso era muy caro y riesgoso. Tampoco había know how. Cuando nosotras empezamos, no había gente de nuestra edad que hiciera efectos especiales. Y la que sabía era inaccesible para los que venimos del ámbito independiente."

Después vino Mujer lobo, y de nuevo "no faltaron incrédulos" respecto de la eficacia de una película en blanco y negro, sobre una asesina serial, que mata hombres en el subte. "Cuando le conté la historia a Jimena, su respuesta fue: «Me parece una idea encantadora, hagámosla». Ésa es una de las claves de nuestra afinidad", dice Garateguy cerca del reestreno del film, pautado para mañana en el Gaumont. "Además, crecimos viendo los films de Ridley Scott, Indiana Jones, las películas de acción -agrega Monteoliva. Es el cine que nos gusta. Entonces, si nos gusta el género, y lo podemos hacer, y nos sale, ¿por qué hacer otra cosa? Nos interesa también cierto riesgo."

Subir el volumen

En Toda la noche, dirigida por ambas, filmada en ocho jornadas y con un "presupuesto bajísimo", la dupla incursiona en el subgénero slasher, generalmente protagonizado por jóvenes a merced de psicópatas asesinos. "En nuestro caso, es un grupo de veinteañeros en una zona rural. Llega un loco, con careta, un arma cortante, y los mata a todos -cuenta Garateguy. Esta historia en cierto modo sería como una definición de lo que es el slasher, un género con títulos paradigmáticos como Halloween, Pesadilla y Scream."

La búsqueda para ellas también pasa por la mezcla de géneros, "la reversión de lo que se suponen reglas genéricas". De hecho Toda la noche, según explican, toma motivos de ese género y los reformula. "El slasher -señala Garateguy tiene cierta desnudez, algo de primera experiencia sexual. Nosotros quisimos subir un poco el volumen de eso. En vez de tener 15 años, los protagonistas tienen veintipico. Lo erótico por ahí es un poco más fuerte." Al respecto, agrega Monteoliva: "Siento que también se dio así porque lo pedía el argumento. En Mujer lobo hay una mujer que mata a sus amantes. ¿No vamos a mostrar la escena de sexo? Sería medio raro no hacerlo. Y lo mismo pasa en Toda la noche, con un grupo de chicos que se van a un campo a «enfiestarse»".

"Nos da la sensación de que hay mucho por conversar respecto de estos temas. Eso nos interesa particularmente. Y siendo realizadoras, la respuesta de la platea tanto femenina como masculina es: «Uy, qué bueno, sos mujer e hiciste una escena hot». O cosas como «Es una mirada diferente». Notamos que se abre un espacio para dialogar", reflexiona Garateguy, al tiempo que reconoce que siendo una mujer la autora del film "se genera mucha fantasía respecto de que toque temas como la violencia o el sexo".

Diversidad sangrienta

Desde Crudo Films apuestan a diferentes esquemas de producción. "Hicimos rápido Toda la noche, con equipo reducido, y con la participación de distintos coproductores, que pusieron desde horas de trabajo hasta equipos. Con esa película funcionó así. Pero cada una tiene su forma", señala Monteoliva. Bien distinto es el caso de El Plata, una historia de vampiros e intrigas políticas con la cual participaron en 2014 en el mercado del festival de Corea. "Es una coproducción internacional. Es nuestro proyecto más ambicioso, con un presupuesto alto, que demanda otros tiempos justamente por eso, y en el que venimos trabajando desde hace cuatro años -comenta Garateguy. Queremos tener varios modelos, que nos permitan hacer distintos tipos de films." En pos de ese objetivo, siguen alimentando la cadena de producciones. Además de Kryptonita, este año esperan filmar Versus, codirigida por Nicanor Loreti y Tamae Garateguy, sobre luchadoras de artes marciales mixtas, un proyecto de mediano presupuesto, y tienen en carpeta otra película, que dirigirá Ayar Blasco, y que en términos de envergadura de producción está en la línea de Toda la noche; se hará en cooperativa.

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