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Las adicciones también impactan en el mundo del trabajo

Gremialistas, empresarios y funcionarios ponen en marcha acciones de asistencia y prevención

Domingo 30 de agosto de 2015
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LA NACION
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Gerardo Martínez habla de dealers y "carteles en las grandes obras". El líder de los obreros de la construcción de la Uocra lo dice con naturalidad, aunque inquieto y preocupado. Antonio Caló, jefe de la CGT oficialista, advierte que "la drogadicción es el peor flagelo que tiene el país" y que ya "penetra en las fábricas". El tema, que para algunos puede ser tabú, se volvió dominante en los encuentros entre gremialistas, empresarios y funcionarios.

Hace ya un tiempo que la escalada del consumo de droga en el ámbito laboral alertó a un sector del sindicalismo que decidió poner la guardia en alto para intentar contener el avance del flagelo. La problemática pasó de las charlas informales a enhebrar las primeras coincidencias de una suerte de acuerdo social entre empresarios, sindicalistas y el Estado. Un dato: ya se firmaron 70 convenios en el Ministerio de Trabajo para instalar el asunto en los lugares de trabajo. Consisten en programas de prevención y capacitación dirigidos a delegados sindicales, empleados con personal a cargo, trabajadores de las áreas de recursos humanos, seguridad e higiene medicinal laboral.

El último de los convenios firmados fue hace diez días con la Federación de Luz y Fuerza, que reúne a 19 organizaciones de todo el país. El gremio rompió su pasividad ante la muerte de un afiliado de la seccional de Corrientes, que era adicto.

A pesar de las catarsis de Martínez y Caló, el flagelo, sin embargo, golpea a todas las actividades, según un informe del Ministerio de Trabajo, del que surge otro dato alarmante: el índice de ausentismo se dispara entre 20 y 30 por ciento los lunes. ¿La razón? El consumo de drogas u otras adicciones, como el alcohol o la automedicación.

"La prevención es clave y sirve para evitar problemas a futuro. Las adicciones suponen violencia laboral, ausentismo y accidentes, a veces de mucha gravedad", enumera Lucía García Blanco, coordinadora de Políticas de Prevención de Adicciones y del Consumo de Sustancias Psicotrópicas y Drogas con Impacto en el Mundo del Trabajo. García Blanco es abogada y psicóloga, y está a cargo del área en el Ministerio de Trabajo desde 2008. "No vienen a pedir ayuda porque somos los mejores. Vienen porque somos los únicos", dice, preocupada.

Y añade: "Los controles son efectivos, pero deben acordarse por consenso entre la empresa y sus trabajadores". Según la funcionaria, cada vez son más las empresas públicas y privadas que controlan qué consumen sus empleados. Es un trato de común acuerdo del que también deberían ser parte las aseguradoras de riesgos del trabajo (ART).

Paralelamente a esta iniciativa del ministerio que encabeza Carlos Tomada, la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) selló el año pasado convenios con varios gremios para capacitar a delegados, médicos y personal sanitario de la obra social para prevenir y asistir en adicciones en el ámbito del trabajo.

Uno de los tratos fue con la UOM de Caló, que, por estos días, gestiona con el Estado la cesión de un predio para instalar "una granja" para la recuperación de adictos. De no conseguirlo, el metalúrgico invertirá parte de los ahorros del gremio para concretar el proyecto.

Aquella vez, por la Sedronar, asistió Julio Postiglioni, subsecretario de Control de Sustancias Psicoactivas. "Vamos a trabajar en capacitación preventiva para que no haya más adictos y para que los que ya son adictos no se transformen en violentos y se puedan recuperar y reinsertarse socialmente. Si no vamos a las distintas organizaciones y a la comunidad, no tenemos posibilidad de empezar a solucionar el problema", dijo el funcionario, luego relegado por el cura Juan Carlos Molina. El programa de la Sedronar con los gremios quedó ahora congelado, tras la salida de Molina y el ingreso de Gabriel Lerner.

" El flagelo de las adicciones afecta de manera transversal a la sociedad sin distinguir clases sociales y el mundo del trabajo no es ajeno a esta problemática. Desde la Uocra fuimos el primer sindicato en firmar un convenio de colaboración mutua con la Sedronar cuando Rafael Bielsa estaba al frente de ese organismo. Llevamos adelante un programa de prevención en distintos puntos del país y, desde la acción gremial, estamos en alerta permanente para evitar la penetración de carteles del narcotráfico especialmente en las grandes obras", dice Gerardo Martínez a LA NACION.

Hace un año, el jefe de la Uocra, ejemplificó cuán complicado se volvió el asunto. "La droga está haciendo estragos. En Atucha II teníamos unos 6000 trabajadores. Y la comisión interna elegida por los trabajadores se había convertido en dealer. Estos muchachos, arreglados con narcos, enfermaban a nuestros compañeros. Ellos también se habían enfermado. El 25% de todos los trabajadores de Atucha II sufría de adicciones."

El caso de Atucha II fue paradigmático, ya que detrás del episodio habría funcionado una red de complicidades que involucraba a los delegados gremiales, policías y funcionarios de la zona [Zárate].

La comercialización de drogas en el ámbito laboral no toca de cerca únicamente a la Uocra. "Pasa en todas las actividades. Hay puestos de ventas dentro de las fábricas o en trabajos más administrativos. La verdad es que esas personas van al trabajo porque realmente les interesa otro trabajo: vender droga", sostiene García Blanco, la funcionaria a la que recurren gremialistas y empresarios, que siente que el problema los comenzó a inquietar.

Un problema grave

Ausentismo

Entre el 20 y el 30 por ciento falta los lunes por el consumo de drogas y alcohol, de acuerdo a datos del ministerio de Trabajo

En Atucha II

Según el líder de los obreros de la construcción, Gerardo Martínez, hace un año el 25% de los 6000 trabajadores de Atucha II tenía problemas de adicción

Controles

Lucía García Blanco, a cargo del área de prevención de adicciones en el Ministerio de Trabajo, dice que cada vez más empresas realizan controles

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