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Ignacio Correas: “Nunca tuve un caballo como Ídolo Porteño”

El entrenador argentino, radicado en los Estados Unidos hace 14 años, toma la posta en la puesta a punto del campeón 2014, y se ilusiona

Martes 08 de septiembre de 2015 • 21:22
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LA NACION
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El último campeón argentino
El último campeón argentino. Foto: Telam

Para el último campeón argentino, un entrenador de la misma nacionalidad. Ídolo Porteño, el ganador de los grandes premios Dardo Rocha y Carlos Pellegrini de 2014, transita sus primeras semanas de aclimatación en Kentucky e Ignacio Correas ya le tiene reservado un box en su stud de Churchill Downs "para cuando tenga que correr".

No hay apuro en hacer competir al caballo que fue uno de los representantes nacionales en el último Latinoamericano de Palermo y llegó a los Estados Unidos, por iniciativa de sus propietarios, el 6 de agosto pasado. "Está muy bien. Posiblemente pase un mes y medio en el haras descansando", comenta Correas, de 55 años y con 14 de experiencia en los hipódromos y cabañas norteamericanos.

"Ya anduve por Virginia, California, Maryland, Florida… Acá no te podés quedar quieto. Hay carreras por todos lados y uno tiene que ir buscando el mejor lugar para cada caballo. Sobran opciones, pistas, categorías, hipódromos. Aquí crecés profesionalmente, se te abre la cabeza", comenta, enfocado en lo que está viviendo. Es una nueva etapa. "Estoy reiniciando mi carrera, después de entrenar para un solo dueño, y no podía tener más suerte", analiza.

Ignacio, perteneciente a una familia ligada al turf mucho más allá de la crianza de Yatasto, sabe que afronta una gran oportunidad con la llegada de Ídolo Porteño. "Uno sueña con tener caballos de esta categoría y yo nunca tuve uno así. Ha ganado desde la milla en la arena a los 2400 metros en pasto. Es especial. Que hayan pensado en mí para entrenarlo es un orgullo", sostiene, en comunicación telefónica con canchallena.

Correas, con Ídolo Porteño en el horizonte
Correas, con Ídolo Porteño en el horizonte.

Ya hubo contacto entre ellos. Fueron los primeros. "No lo había visto correr nunca y busqué sus videos antes de que llegara. No parecía tan grande. Es muy lindo caballo. No vamos a imponerle ningún calendario. Competirá cuando esté listo", menciona Correas, que en territorio norteamericano sólo tuvo en sus manos un ejemplar argentino, Calvados, al que imagina "llevando a Keeneland para octubre" después de que un diluvio obligara a retirarlo días atrás de la cita en la que estaba ratificado "porque no le gusta el barro".

Sereno, Ignacio esperó la oportunidad que anhelaba. "Mis caballos han corrido carreras importantes, pero aún sueño con un éxito en un clásico de los grandes", confiesa. Ahí está Ídolo Porteño en el horizonte para, juntos, intentar cumplir el objetivo.

Dos animadores del Pellegrini en el stud

Por algunas semanas, al menos, Correas tendrá en su caballeriza dos caballos que han corrido el último Carlos Pellegrini. A ídolo Porteño se le suma Ordak Dan, que con su victoria en el Gran Premio 25 de Mayo (G 1) clasificó por segunda vez para competir en la versión Turf de la Breeders’ Cup. "Sólo le voy a dar una mano a Carly [Etchechoury] hasta que llegue", explica, dejando en claro que lo suyo será una asistencia amiga en la cuenta regresiva del desafío previsto para el último fin de semana de octubre. Allí, entre los rivales podría estar el francés Prince Gibraltar, que este domingo ganó el Grober Preis von Baden (G 1), en el hipódromo alemán de Baden Banden.

El Grober Preis von Baden (G 1)

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