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Mamás freelancers: eligen trabajar desde su casa para pasar más tiempo con sus hijos

Más del 20% de las mujeres de entre 19 y 35 años prefieren tener su oficina en casa; su objetivo es encontrar el equilibrio entre la vida profesional y persona; integran la "Generación Y" o "Millenials"

Domingo 18 de octubre de 2015 • 00:08
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Mariana junto a sus hijos
Mariana junto a sus hijos. Foto: Gentileza Mariana Páez Escalada

¿Trabajar o quedarse a cargo de las tareas del hogar? Años atrás esta pregunta era una dicotomía para las madres que tenían que decidir entre constituirse como mujeres independientes y generar su propio ingreso económico o resignar su desarrollo profesional para cuidar a sus hijos y que no lo haga una niñera por ellas. Pero ahora las nuevas tecnologías dan una solución a este problema con una modalidad antes impensada: ser freelancer o hacer homeoffice. Es decir, trabajar desde la comodidad de la casa.

La tendencia crece, y según Freelancer.com, una plataforma de mercado de trabajo independiente, el 20% de sus usuarios son mujeres de entre 19 y 35 años que buscan el balance perfecto entre la vida personal y la profesional. Se trata de la "Generación Y" o "Millenials", que, enfocados en su presente, buscan sentir lo que les apasiona y encontrar la felicidad en lo que hacen para lograr el equilibrio entre su trabajo, su familia y sus hobbys.

Así es el caso de Mariana Páez Escalada, de 42 años, quien con su marido y sus cinco hijos decidió en 2003 dejar la ciudad de Buenos Aires para vivir en familia en la tranquilidad de las sierras cordobesas. "Elegí ser freelance para pasar más tiempo con mis hijos. De Buenos Aires me vine a Córdoba con la idea de estar cerca de Villa Allende. Acá lo bueno es que no estás en plena ciudad sino que podés criar a los chicos tranquila, en un paisaje de montaña, nada que ver con Buenos Aires. Y una de las cosas que me permite hacer eso es trabajar desde mi casa", cuenta Mariana a LA NACION. Y reconoce: "Si tenés una vida estándar y trabajás en una oficina de 9 a 18, organizar los horarios para los chicos es muy difícil, pero haciendo homeoffice administrás mejor tu tiempo, que no significa laburar menos, de hecho a veces es más. Incluso trabajo los fines de semana".

Mariana es programadora y diseñadora. Se dedica al desarrollo de aplicaciones y hace consultoría. Tiene clientes en Australia, Inglaterra y Estados Unidos. Ser una mamá freelancer no implica para ella menos esfuerzo y, aunque puede acomodar sus horarios, tiene que organizarse muy bien. "Cuando acá es de madrugada en Australia es de día. Me ha pasado de cerrar mi computadora a las 6.30 y ver que mi hijo baja para irse al colegio", cuenta.

Mariana trabaja con su bebe siempre cerca de la computadora
Mariana trabaja con su bebe siempre cerca de la computadora. Foto: Gentileza Mariana Páez Escalada

Sus nenes tienen 12, 10, 7, 2 años y medio y nueve meses. Uno de ellos va al secundario y dos, a la primaria. "Yo hago muchos cortes para ocuparme de distintos horarios. Empiezo el día a las 5.30 de la mañana y no lo termino nunca. El trabajo como mamá no tiene fin, pero como freelancer tengo mis ratos libres. En eso los chicos son más demandantes que los clientes. Ellos no me dan vacaciones jamás", dice, entre risas.

Ella no tiene una oficina, pero sí wi-fi en toda la casa y la recorre con su notebook o iPad, según lo que deba atender en cada momento. Sus hijos saben que si mamá está en la computadora está trabajando, pero también saben que si la necesitan, la tienen ahí.

Con sus pro y sus contras, la modalidad homeoffice gana espacio entre las nuevas generaciones de mujeres. Pero no todo es color de rosas: acá no existen las licencias y no todos pueden tomarse vacaciones; por eso hay que desarrollar opciones para no estresarse. "Nuestro cable a tierra es la huerta, en casa tenemos 3 mil metros cuadrados y ahí toda la familia colabora, por lo que no pensamos mucho en vacaciones pero sí nos desconectamos a diario juntos y compartimos tiempo wi-fi free", comenta Mariana.

A pesar de que organizarse es un trabajo extra para ella, dice que ser mamá freelancer es la mejor opción para no separarse de su familia. "Siempre prefiero esta modalidad porque podemos comer todos juntos o ayudarlos con la tarea. Además, me genero mis espacios: por ejemplo, cuando los chicos duermen. Está bueno. Sólo hay que ordenarse y cambiar la forma de ver las cosas. La clave es tomar como parámetro los tiempos de los nenes. Sus horarios son un reloj, de ahí en adelante planifico mi día", dice. Parece haber encontrado la fórmula perfecta para conciliar obligaciones y deseos.

Milagros Moreni Nimer

mmoreni@lanacion.com.ar

Tw: @milagrosmoreni

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