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José Luis Meiszner deja de ser secretario general de la Conmebol y su lugar lo ocupará otro argentino

La AFA hizo pública una carta con su dimisión durante el Congreso Extraordinario de la Confederación Sudamericana de Fútbol en Río de Janeiro; además quedó ratificada Buenos Aires como próxima sede de reunión

Jueves 26 de noviembre de 2015 • 11:59
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LA NACION
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Los presidentes e reunieron en la sede de la CBF
Los presidentes e reunieron en la sede de la CBF. Foto: CBF

RIO DE JANEIRO.- Apenas cuatro horas y 32 minutos duró el congreso extraordinario de la Conmebol en las flamantes oficinas de la Confederación Brasileña (CBF), en esta ciudad. En la reunión quedaron ratificadas las renuncias de José Luis Meiszner, como secretario general, y del brasileño Marco Polo del Nero, a la representación sudamericana ante la FIFA. El Congreso, que tenía previsto dos días de intensas charlas para analizar el presente sombrío del fútbol sudamericano, quedó reducido a una mañana de debate y un almuerzo de camaradería.

El flamante edificio de la CBF, bautizado hace un año y medio con el nombre de José María Marín pero quitado de la marquesina tras su implicancia en el FIFA-gate, fue sede de una temprana convocatoria que reunió a ocho de las diez asociaciones miembros. Bolivia y Chile, la primera sin reconocimiento oficial de la nueva conducción por parte de Conmebol y la segunda en plena crisis tras la salida de Sergio Jadue, su ex presidente, fueron los grandes ausentes de este cónclave regional.

La delegación argentina, compuesta por el presidente Luis Segura y Alejandro Marón, uno de los grandes referentes argentinos a nivel internacional tanto en la Conmebol como en la FIFA, fue la encargada de presentar la carta de renuncia de José Luis Meiszner a su cargo de secretario general, con fecha del 3 de diciembre. "No puedo confirmar su dimisión porque hasta el día de hoy no se ha presentado nada", fue la frase elegante que eligió el español Gorka Villar, director general de la Conmebol, ante la consulta de LA NACION. En rigor, la salida del histórico dirigente de Quilmes del organigrama del fútbol continental se dará el mismo día en que la AFA elegirá a su próximo presidente. Será su tarea designar a su reemplazante, aunque se descuenta que Marón será el candidato para el puesto.

Un tecnicismo de fechas también le permitió al hijo del actual presidente de la Federación Española de Fútbol ratificar que tanto el chileno Jadue, vicepresidente de la Conmebol, como el colombiano Luis Bedoya, representante ante la FIFA, continúan en sus cargos pese a estar investigados en Estados Unidos por los escándalos de corrupción.

Sin embargo, el gran foco de atención local fue la renuncia de Marco Antonio del Nero a la representación de Conmebol ante FIFA y el reemplazo en su lugar de Fernando Sarney, vicepresidente de la CBF e hijo del ex presidente brasileño José Sarney. "En este momento se optó por darles atención integral a los temas y debates del fútbol brasileño", fue la escueta justificación de Del Nero, dirigente que está bajo la lupa tanto de la justicia local como de la estadounidense, y que desde mayo pasado, cuando huyó del Congreso FIFA en Zurich, no se ha movido de Río de Janeiro.

Frente a un escenario de noveles dirigentes y sin una exposición pública del presidente Juan Angel Napout, el español Gorka Villar aparece como la figura actual de mayor peso y la única capaz de tomar la voz institucional. Ante los rumores sobre una posible declaración ante el FBI por el caso FIFA-gate, tanto Napout -a través de su vocera- como su par ecuatoriano Luis Chiriboga, que abandonó Quito en el más discreto sigilo, desmintieron esta posibilidad. "No es cierto. Ambos estuvimos desde ayer cumpliendo estrictamente el cronograma de trabajo del Congreso de la Conmebol", sostuvo un muy cortante Chiriboga.

Con respecto al futuro de la Conmebol, la próxima reunión será en Buenos Aires, luego de las elecciones en la AFA que determinarán la continuidad de Luis Segura o el ingreso de Marcelo Tinelli. "Es muy importante para la región esa definición de la presidencia de la AFA y, sin dudas, ameritará una nueva reunión de los dirigentes sudamericanos. Además, hay que determinar la nueva composición del Comité Ejecutivo", confió a LA NACION una alta fuente de la Conmebol.

"La dirigencia de la Confederación Sudamericana está intentando cumplir con los objetivos marcados después de todas las situaciones que se han generado", fue la última reflexión de Gorka Villar.

Fue un corolario escueto para cuatro horas y 32 minutos de reunión en esta ciudad, un tiempo muy escaso para intentar un atisbo de reconstrucción de una institución golpeada a destajo durante este año y que pretende volver a erigirse como la guía del fútbol sudamericano. Una ardua tarea, por cierto. Y que parece apenas estar dando sus primeros pasos.

fc/av

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