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Construcciones

Adoquines en el jardín o el patio

En Casa

Luego de desaparecer de las calles, muchas veces cubiertos por el asfalto o directamente retirados para ser reemplazados por otros pavimentos, vuelven al ruedo con su agradable aspecto y resistente función

En muchas ciudades se tiende a adoquinar calles que tienen una motivación turística (como en los barrios de San Telmo o La Boca). Por otro lado, en los countries, barrios privados o residencias individuales más elegantes se recurre al revestimiento con estas piezas de granito aplicadas en patios, terrazas o accesos peatonales y de guardacoches.

Incluso los dueños de casa (y hasta algunas señoras animosas) se atreven a colocarlos, ya que es una labor artesanal cuya terminación depara grandes satisfacciones.

Preparar el terreno

  • Como siempre, antes de lanzarse a improvisar conviene hacer un pequeño plan de la obra. Un dibujo sencillo y las medidas de la zona por cubrir son los primeros recaudos para que el trabajo quede bien. En las ilustraciones de esta nota se sugieren algunas ideas para aplicar.
  • "En nuestro medio los adoquines se diferencian por su forma y también por su origen", explica Atilio, de una firma proveedora.
    En cuanto a las medidas y formas figuran : 1) el granitullo , que se fabrica partiendo en cuatro los adoquines provenientes de calles. Miden aproximadamente 10 cm de ancho x 10 cm de largo x 7 o 9 cm de espesor. 2) Los plota , que se elaboran partiendo esas mismas piezas en dos partes. Quedan más delgados, con un espesor de 2 a 4 centímetros.
  • Por su origen, además de los tradicionales de granito gris azulado o claro están los de porfido patagónico, en gris moteado o con tonalidades rojizas. Sus precios oscilan entre $ 14,50 el m2 para algunos plota y 35 el m2 en los de porfido.
  • Una vez calculada la cantidad de piezas por colocar ( Los materiales necesarios ) se procede a preparar la base, cavando con una pala el terreno. Para los adoquines más grandes bastará (igual que en las calles urbanas) una cama de arena de un espesor de 5 cm. Si se trata de piezas más delgadas, habrá que preparar un contrapiso hecho con cemento y cascote, leca o pedregullo de unos 5 o 7 cm de espesor.
  • Si el lugar será muy transitado o soportará el peso de vehículos pesados, convendrá disponer una armadura hecha con varillas de hierro (puede ser de malla cuadriculada de 10 cm de ancho x 10 cm de largo). Se la nivelará de modo que los adoquines queden a la altura deseada.

Una curiosidad

  • Los primeros e históricos adoquinados de las calles de Buenos Aires se hicieron con material traído desde la isla Martín García. Los afloramientos y canteras graníticas de donde se los extrajo aún se pueden apreciar.
  • Con el tiempo, otras dos ciudades facilitaron el material para su utilización: fueron traídos desde Tandil y Sierra de la Ventana, provincia de Buenos Aires.

La colocación

  • Primeramente se tienden hilos clavados entre estacas para determinar los niveles buscados. Es importante prever una leve pendiente hacia los costados. Evitará que el agua de lluvia o riego se acumule y, además de producir molestos charcos, pueda infiltrarse en la base. Bastará darle una pendiente de 2 cm por cada metro. En el caso de los tendidos decorativos, conviene cavar con la pala hasta formar un desnivel plano de unos 15 cm bajo la medida deseada.
  • A continuación se apisona bien la tierra. Si no se tiene un pisón, se lo puede fabricar llenando una lata o una botella plástica de gaseosa descartable de más de dos litros con cemento o mezcla preparada. El material se coloca alrededor de un mango hecho con caño y espigas. También se puede apisonar golpeando el suelo con un poste en madera de quebracho u hormigón.
  • Seguidamente se extiende una capa de arena seca de 5 cm de espesor, a la que también se apisona. Se colocan los adoquines golpeteándolos con una maza o martillo hasta dejarlos en la posición y nivel deseados.
  • Si las piezas tienen una separación mayor de 2 cm, convendrá rellenar esa junta con tierra y arena en partes iguales, apisonando con martillo o maza. Usar una madera o listón en forma de cuña hasta que queden libres unos 5 cm del nivel superior. Después, se coloca tierra más suelta para que crezca el césped.
  • Cuando se pretende cubrir espacios rectangulares conviene que el adoquinado tenga un cordón o borde alrededor, fijado mediante una junta de hormigón o mezcla preparada. Si ese cordón va a quedar como borde de cantero o creando un pequeño macetero, se lo puede levantar varios cm. Pero si se lo quiere dejar sobre el césped, su nivel deberá ser igual al de la tierra (de ese modo, al pasar las máquinas de cortar pasto no se dañarán sus cuchillas).
  • Si se desea que los adoquines queden como pavimento, será mejor que la junta no sea mayor de 1 cm. Una vez nivelados, se podrán rellenar los intersticios con arena seca hasta una profundidad que llegue a la mitad de cada pieza. Entonces, se esparcirá cemento en polvo sobre toda la junta y se aplicará agua con la manguera (el chorro no debe ser fuerte ni excesivo), procurando que el cemento no manche los adoquines. Es conveniente repasar la superficie con un trapo limpio cuando aún está húmeda.
  • La forma más graciosa y simple de colocar adoquinados en senderos o tramos longitudinales es la de abanico. La alineación se guía mediante un compás centrado en un hilo clavado en el centro del trayecto por cubrir. Si se quiere formar un círculo, habrá que emplear el mismo recurso.
  • Es posible crear distintas combinaciones alternando adoquines con baldosones, ladrillos o piedras irregulares. Pero cuidado: la tentación de armar excesivas combinaciones puede redundar en diseños sobrecargados y de dudoso gusto. Una fórmula sencilla sugiere mezclar hileras o zonas regulares con distintos grisados de adoquines, y disponer franjas de colores más fuertes en los bordes o sectores que se quiera destacar.
  • El único cuidado que hay que tener es que al colocar los adoquines no queden bordes vivos o aristas que obstaculicen el tránsito. Después, su arreglo resultará difícil. El nivelado se supervisará siguiendo la guía de los hilos tendidos a nivel.

Fuentes consultadas

Mabe: Avda. Córdoba 6152; 4553-8327. Distor SCA: Salguero 2030; 4824-5227.
Calera Pueyrredón: Bolivia 5243; 4571-0879.
Easy Home Center: Avda. Cruz y Escalada; 4605-5169. Avda. Antártida Argentina y Frías, Llavallol; 4231-2318. Cerviño y Avda. Bullrich; 4778-8031/35.

Los elementos necesarios

  • Herramientas: una pala común de puntear, una cuchara de albañil, un nivel de burbuja, piola o hilo grueso para nivelar (con cuatro o seis palitos de unos 25 cm de largo), un pisón o un tirante grueso y pesado para apisonar.
  • Materiales: hay que calcular la superficie por cubrir considerando unas 85 piezas por m2 si cada una mide 10 cm de ancho x 10 cm de largo. También habrá que contar con arena gruesa en cantidad suficiente (con 1/4 de m3 se cubren unos 4 m2); 1/4 de bolsa de cemento (si hiciera falta, sirve para revestir una superficie similar).

Los Precios

  • Adoquín: el m2, aproximadamente, $19 + IVA.
  • Pala común: de puntear, desde $ 7,50 hasta 17,12 + IVA.
  • Cuchara de albañil: número 7, desde $ 4,30 hasta 10,60 + IVA.
  • Nivel de burbuja: de aluminio, de 40 cm, $ 4,90 + IVA.
  • Nivel de burbuja: de alto impacto, de 40 cm, $ 12 + IVA.
  • Pisón: de cromoníquel, $ 29,70 + IVA.
  • Tirante en madera de quebracho: 8,50 pesos.
  • Malla Cima: de 1,20 m de ancho x 1,20 m de largo, desde $ 14 hasta 15 + IVA.
  • Cascote: el m3, 20 pesos.
  • Leca: el m3, 60 pesos.
  • Pedregullo: el m3, 41 pesos.
  • Cemento: bolsa de 25 kg, 17,95 pesos.
  • Arena: el m3, 16,95 pesos.
Oscar Fernández Real
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