Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Vejez: el 43% de los hijos ayuda con la economía de sus padres

Compensan con aportes propios las jubilaciones y pensiones

SEGUIR
LA NACION
Viernes 18 de diciembre de 2015
Marta María Caimil, de 87 años, junto a sus nietos
Marta María Caimil, de 87 años, junto a sus nietos. Foto: Emiliano Lasalvia
0

Marta María Caimi luce 87 radiantes años. Es una mujer coqueta e inquieta, que no pierde el buen humor, su pasión por el canto ni las ganas de hacer. Vive sola y no necesita que nadie haga las cosas por ella. Le gusta salir a pasear, hacer los mandados y, aunque reconoce no ser una gran cocinera, su especialidad es el revuelto Gramajo. "Muma", a pesar de la edad, transita esta etapa de su vida con buena salud y autonomía, pero el dinero que recibe de su jubilación y pensión mínimas no le alcanza. Su hijo la ayudaba a pagar el alquiler, las expensas y algunos otros gastos hasta que murió, en 2008, y desde entonces tomaron la posta sus nietos. A "Muma" la idea no le gusta nada, pero "no me queda otra", asume con algo de resignación.

¿Es responsabilidad de los hijos ayudar económicamente a sus padres si lo necesitan? Según una investigación que realizó en todo el país el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) Voices!, de la Fundación UADE -entrevistó a 1008 personas mayores de 16 años-, nueve de cada diez encuestados cree que sí y, de hecho, casi la mitad de los argentinos lo pone en práctica en su vida cotidiana.

¿A cuánto equivale esa ayuda? No hay un patrón común porque la colaboración es dispar según cada caso. Mientras algunos sólo aportan con el pago del celular, otros se hacen cargo casi por completo del mantenimiento de sus padres.

Sin embargo, los datos del estudio confirman que el porcentaje de adultos mayores que reciben ayuda aumenta en los segmentos socioeconómicos más bajos.

"Ayudar a mi abuela para mí es ayudar a mi papá. Es un deber que tengo y no lo cuestiono. Sé que si no la ayudamos nadie más puede hacerlo porque no tiene familia más que nosotros. Y jamás pienso en cuánta plata significa lo que le doy mes a mes", dice Bernabela Sugasti, nieta de "Muma".

"La Argentina y Uruguay son los dos países de América del Sur con mayor proporción de adultos mayores de 60 años, en un contexto en el cual la tendencia al envejecimiento poblacional es creciente -señala Andrés Cuesta, director de Investigación y Extensión de la Fundación UADE-. Por eso, comprender cómo es percibida la vejez en la vida cotidiana constituye un elemento básico para complementar la información demográfica necesaria y así poder hacer un diagnóstico de la situación y su impacto en distintos ámbitos sociales." Y agrega: "Entre los resultados del estudio, es relevante destacar que más del 40% de los adultos reconoció ayudar financieramente a sus padres. Sin embargo, el porcentaje trepa al 47% cuando se considera a los segmentos socioeconómicos más bajos".

"Voy a colaborar siempre"

Daniel Esteban, coordinador académico de UADE Business School, indica: "El fenómeno puede tener varias causas, pero la principal a tener en cuenta es que el 50 por ciento de los adultos mayores cobra una jubilación mínima [4300 pesos], y con eso no alcanza. Algunos podrán sumar una pensión por viudez, pero sigue sin ser suficiente para cubrir todos los gastos. Sobre todo cuando hay que pagar un alquiler, comprar medicamentos o, por cuestiones de salud y falta de autonomía, se necesita de una persona que los asista. Es imposible."

Lo sabe Paula Salas, que es hija única y desde hace algunos años también ayuda con dinero a su madre para que pueda tener una mejor calidad de vida. "Yo también tengo una familia y hago un gran esfuerzo, pero la ayudo en todo lo que puedo. Le pago la prepaga porque con PAMI todo se complica demasiado, la alarma de la casa porque ella vive sola en Glew y ya le entraron a robar dos veces. También le pago el celular y de vez en cuando le hago algunas compras en el súper para llenar la heladera. Ella se siente incómoda, no la hace sentir bien que a una determinada etapa de su vida no pueda pagar sus cosas, y yo la entiendo. Pero no hay otra opción y en la medida en que pueda, la voy a ayudar siempre."

Por una vejez más sana

Para Esteban, uno de los aportes del estudio es analizar la situación para poder tomar conciencia, para entender que no debe ser visto como un problema, sino como una realidad que hay que asumir. "Se estima que para 2030 habrá casi un 20% de personas mayores de 65 años. Hoy, ese porcentaje a nivel país es del 14,6%, y la Capital es una de las más envejecidas. Hay sociedades en esta misma situación que están tomando políticas de Estado interesantes, pensando en cómo hacer más eficientes los sistemas previsionales o que las prestaciones de salud no sean tan onerosas. Que fomentan la natalidad y capacitan a los adultos para trabajar en funciones que extiendan su etapa laboral activa. No podemos frenar el envejecimiento, pero sí se puede tener una vejez más sana", señala.

Alejandro Sugasti también forma parte de ese 43% de los argentinos que ayudan financieramente a sus padres. Cuando su padre murió, él tenía 18 años, y se convirtió en el sostén de la familia. Hoy vive solo, y a sus 25 años, además de costear los gastos de su propia vivienda, también se hace cargo del alquiler del departamento de su madre, que cobra una pensión mínima y tiene desde hace varios años su jubilación en trámite.

"Tenía dos chances: alquilar una sola vivienda más grande para los dos o que cada uno tuviera su independencia, y opté por lo segundo, aunque me cueste más plata", argumenta. Con respecto a esta situación, Alejandro confiesa que tiene sentimientos encontrados: "Por un lado, soy feliz de poder trabajar y ayudar a mi vieja, es un orgullo. Ella siempre me dio todo lo que necesitaba cuando yo era chico. Nunca me faltó nada. Pero también me da mucha impotencia ver que a esta altura de su vida no pueda tener una mejor calidad de vida. Que no se pueda dar un gusto. Que cada vez que hablamos de plata se ponga incómoda, como si yo estuviera en un lugar superior. Y hemos tenido varias discusiones por ese tema. Es injusto".

Para Dolores Dimier de Vicente, directora de la carrera en Orientación Familiar del Instituto de Ciencias para la Familia, de la Universidad Austral, "la familia continúa siendo el primer factor de apoyo de los adultos mayores. El estudio realizado menciona que entre el 80 y 90% de los argentinos (dependiendo del lugar de residencia) asegura que es responsabilidad de los hijos ayudar económicamente a sus padres ante la necesidad por la vulnerabilidad propia de su edad o de su subsistencia económica. Cabría entonces comparar estos datos con el trabajo del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral, donde señala que cuatro de cada diez argentinos consideran que una buena política laboral debería contemplar la flexibilidad horaria para atender las necesidades no sólo de sus hijos, sino también de sus familiares a cargo".

Preguntas y respuestas del relevamiento

¿A qué edad empieza la vejez?

El límite fijado son los 70 años. Para los más jóvenes, a partir de los 65. Según los mayores, recién después de los 80

¿Qué signos indican el inicio de la tercera edad?

Seis de cada 10 entrevistados opinan que es una etapa marcada por el deterioro de la salud y, en segundo lugar, la asocian con la pérdida de autonomía

¿Qué divide a los jóvenes de los adultos mayores?

La música y el uso de la tecnología son las brechas más fuertes. Otras diferencias: los valores morales, la ética de trabajo, los puntos de vista políticos y la tolerancia a las minorías

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas