Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

René Gómez Manzano: "No hubo ningún cambio puertas adentro de Cuba"

De visita en la Argentina, el líder de la opositora Unión Patriótica, que pasó varios años de su vida en prisión, dio una visión negativa sobre los avances en este primer aniversario del deshielo con EE.UU.

SEGUIR
LA NACION
Viernes 18 de diciembre de 2015 • 22:57
0

El disidente René Gómez Manzano conoce a fondo las calles y también las cárceles de Cuba, luego de un total de cuatro años y medio tras las rejas, innumerables detenciones y varias décadas de lucha contra el régimen de los Castro. Desde ahí expresó su desilusión con los "nulos avances" puertas adentro de Cuba en este aniversario de la reanudación de las relaciones con Estados Unidos. "Lo único que sucedió es que dos Estados normalizaron el diálogo y solucionaron algunos de sus temas pendientes. Pero nada más, ningún cambio en la situación interna", dijo.

Gómez Manzano, de 73 años, que lidera la Unión Patriótica, no expresó temor de que se publiquen sus opiniones contra el gobierno comunista ni cree que esto le dificulte la libre entrada y salida a la isla, donde reside. "A esta altura creo que ya me consideran incorregible", se ríe.

Como especialista en Derecho Internacional, formado en la Unión Soviética, viajó invitado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América latina (CADAL) para una serie de charlas en Buenos Aires.

René Gómez Manzano
René Gómez Manzano. Foto: Wikipedia

–¿Cómo viven los cubanos este aniversario?

–El cubano de a pie tuvo hace un año la ilusión de que todo se iba a resolver, que se iban a terminar los innumerables problemas que padecemos a diario. Ahora ven que en esencia es la misma situación. Yo creo que lo novedoso fue la normalización de relaciones entre dos estados que tuvieron un vínculo tirante, básicamente, por la política de hostigamiento del gobierno cubano. Ya en sus tiempos de Sierra Maestra, Fidel Castro escribió que su "verdadero destino" era derrotar a los norteamericanos… ¡imagínese! Y el pobre pueblo sufrió las consecuencias de ese sueño personal.

–Pero, ¿en qué se avanzó en este año?

–-Las principales concesiones fueron de los norteamericanos. Lo único que hizo Cuba, y hace un año, fue liberar a Alan Gross, el contratista estadounidense que estaba preso por regalarnos equipos de comunicación satelital, que son aparatos de tenencia legal en cualquier país del mundo salvo en Cuba y Corea del Norte. Luego, no hubo ningún otro paso de los cubanos. La situación es la misma. La represión continúa. La ONU acaba de denunciar que sólo en las dos primeras semanas de diciembre el régimen realizó 1500 detenciones arbitrarias.

–¿Cuál es la situación actual de esos presos de conciencia?

–Las organizaciones de derechos humanos estiman hoy en varias veintenas la cantidad de cubanos presos por expresar sus ideas. Una de las tácticas que utiliza el gobierno es enmascarar las prisiones políticas como causas comunes. Entonces, por ejemplo, hay una reunión en una casa y el gobierno envía a sus militantes a hacer lío y protestar. Apenas empiezan los gritos cae la policía y lleva presos a los dueños de casa por "promover el desorden público".

–¿Cómo recuerda sus tiempos de prisión?

–En la sede de Seguridad del Estado en Villa Marista la luz está encendida las 24 horas del día. Pero en la cárcel de delitos comunes, donde también estuve preso, sólo encienden la luz para traer la comida. Así que uno está todo el tiempo a oscuras o con poca iluminación natural. Aunque no sufrí golpes ni malos tratos, el sólo hecho de estar en esa situación, con ropa de presidiario, es difícil.

–¿Qué aportó la visita del Papa a Cuba?

–Desde el punto de vista del cubano común y corriente, no agregó demasiado. Ayudó a seguir mejorando las relaciones entre el Estado y la Iglesia. Cada vez son más frecuentes, por ejemplo, los espacios que el gobierno le concede a la Iglesia en los medios, pero son pequeñas migajas, media hora o una hora cada tanto para que difundan sus mensajes.

–¿Cuáles son entonces sus esperanzas de cambio en Cuba?

–A esta altura algunos hablan de la "solución biológica", por el envejecimiento o desaparición de los líderes ancianos. Y si no, yo pensaría también en un cambio al estilo de lo que ocurrió en Europa del Este con la caída de los regímenes comunistas.

–Pero eso ocurrió hace más de un cuarto de siglo... y no parece que Cuba esté en la misma dirección.

–Lo que digo es que en todos estos regímenes totalitarios las rajaduras empiezan por arriba, no desde abajo. Cuando digo "arriba" me refiero al propio Partido Comunista. Sencillamente llega un momento en que la cúpula dirigente se da cuenta de que hay que cambiar porque el sistema ya no funciona. Y si hay un acuerdo generalizado en la sociedad cubana es que la cosa así no va, por todas las trabas que hay para alimentarse, para vestirse, para transportarse. Son muchísimos los cubanos que siguen soñando con irse de la isla, y no por un deseo de libertad o más derechos, sino porque la vida cotidiana así, es insostenible.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas