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Maximalismo, una tendencia que se viene

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El minimalismo cede terreno a un estilo que transita sus primeros pasos

 
 

El minimalismo es una corriente que nació en el siglo XX, abarcando todo tipo de disciplinas. En la decoración, este estilo revive las viejas fórmulas de Mies Van Der Rohe, diseñador que en los años 30 convulsionaba al mundo con su teoría menos es más . Ese lema contenía la esencia de la tendencia, que intentó conseguir la máxima expresividad por medio de la mínima expresión. Propuso un arte totalmente preconcebido y de gran claridad, rigor conceptual y simplicidad.

¿Sus principales características? Superficies inmaculadas, colores puros y utilización de materiales industriales. Era la estética ideal para quienes buscaban la calma en medio del caos de la ciudad. El minimalismo demostró que no era necesario vivir con una repisa repleta de adornos ni con varios metros de cortinados, y desechó un gran número de muebles. Propuso, en cambio, el gusto por lo esencial, el color como elemento unificador y pocas piezas en el mobiliario (por lo general, de líneas geométricas).

Opiniones que valen

En la actualidad esta tendencia que se impuso en los años 90 cede terreno en favor del maximalismo. Sin embargo, no todos los especialistas están de acuerdo. El arquitecto Gustavo Peláez, de Concepto Urbano, afirma: "No es que el minimalismo esté retrocediendo. Lo que ocurre es que ahora se tiene mucho más criterio estético en materia de decoración. El gusto se ha personalizado. Ya no se adquiere un mueble porque esté de moda, sino que se opta por enseres confortables. Se prioriza, por ejemplo, la comodidad de un sillón a que sea moderno".

La decoradora Mónica Caballero agrega: "Lo que ocurre es que van cambiando las modas. Hace tiempo que estos ambientes despojados están en auge. Por lo tanto, se necesita ver y comercializar algo diferente. Seguramente va a ser dejado de lado y el maximalismo rescatará su buen diseño".

La opinión del decorador Fernando Viceconte, estudioso de las tendencias, es muy clara al respecto:"En realidad nunca formó parte de nuestro entorno, ni aun estando de moda. No podía satisfacer nuestras necesidades y nunca formó parte de lo cotidiano. Quienes lo adoptaron lo han tenido que modificar, día tras día, buscando aquello que los identificara y que se adecuara a su modus vivendi". Destaca que es sólo una moda, una corriente que conquista y capta a quienes no tienen un estilo personal.

Otros expertos aseguran que el minimalismo llegó a su fin. El empresario textil Coco Visconti sostiene:"Esta tendencia ya se extinguió. En materia de telas se pueden ver texturas mucho más trabajadas y suntuosas, con materiales ricos y colores vivos".

Si bien se pueden encontrar opiniones diferentes, todos coinciden en afirmar que deja un legado. Según Gustavo Peláez,"lo que dejó el minimalismo es la idea de síntesis. Se necesitó de esta tendencia para barrer con todo lo superfluo que se utilizaba en la decoración de la casa.

Si hay algo que va a perdurar es su criterio, que se ve en el maximalismo: se decora con lo necesario; nunca más lo abarrotado". "Aportó una pauta estética, revalorizando el espacio simple", añade Viceconte.

Causas de un cambio anunciado

Mónica Caballero afirma que se debe a una cuestión de ciclos o etapas que se cumplen. Por su parte, Peláez ha elaborado una teoría al respecto: así como la arquitectura ha marcado el inicio de tendencias que después se vieron reflejadas en las demás artes, en la actualidad es la moda la que pauta qué corriente se impondrá en la decoración. Existe hoy una mirada sobre ella para después aplicarla en la estética hogareña.

A su vez, Juan Ricci, más pragmático, opina que el abandono del minimalismo se debe a las necesidades cotidianas. "Ellas nos obligan a precisar de más enseres en nuestro hogar. Es, también, una cuestión afectiva: nuestra casa debe contenernos y unos pocos muebles no pueden hacerlo."

¿En dónde se encuentran los cambios? Las tendencias que vienen se relacionan con el confort, la calidad y el diseño, pero de una manera más acogedora. Se usan colores fuertes y alegres. Vuelven las formas curvas y se incorporan detalles que otorgan una mayor calidez. Las telas y texturas son más ricas y elaboradas. Valen los ornamentos para los objetos. Sin embargo, la principal consigna es la libertad. La decoración ya no es estructurada y está librada al gusto de los dueños de casa. La mejor manera de expresar la nueva corriente es con la opinión de Peláez: "La decoración de una casa debe ser un recorrido por la vida de sus habitantes. Hay que rescatar los muebles de la abuela y ubicarlos con los diseños de avanzada".

Así como nuestra personalidad se define con las vivencias, en el hogar nuestra forma de ser se refleja en la decoración. Por eso, los enseres con valor afectivo y los diseños actuales se combinan. Siempre considerando qué estilo nos representa.

Ha llegado finalmente la hora de la libertad.

Modelos y precios

  • Velas: perfumadas, de colores vivos, con aplicaciones de estrellas y rositas, $ 2 (Quitapesares).
  • Floreros: artesanales de cerámica, $ 20 (Wayra).
  • Manteles: indios, desde $ 18 (Bepinel).
  • Taburetes: en cuerina, de colores (rosa chicle, amarillo, naranja), de diferentes formas, desde $ 55 (Quitapesares).
  • Tapices: multicolores, con paisajes, desde $ 75 (Wayra).
  • Vaso: para cepillos de dientes, de acrílico con base transparente y peces móviles flotando, $ 18 (Bepinel).
  • Mantas: tejidas en telar, de colores vivos, aproximadamente $ 200 (Wayra).
  • Ceniceros, portasahumerios, juegos de tatetí: en vidrio, en colores vibrantes, desde $ 5 (Quitapesares).
  • Vasijas: en cerámica y arcilla, levantadas a mano, desde $ 12 (Wayra).
  • Jabonera: con ranas móviles, $ 19 (Bepinel).
  • Lámpara: de PVC, en colores vivos, $ 45 (Quitapesares).
  • Floreros: en porcelana china azul, desde $ 42 (Bepinel).
  • Individuales: con serigrafías, desde $ 2 (Quitapesares).
  • Tetera: con manijas de bambú, en porcelana china roja, con capacidad para 2 litros, $ 42 (Bepinel).

FUENTES CONSULTADAS: Juan Ricci, decorador: 4812-4003. Fernando Viceconte, decorador: 4821-9808. Mónica Caballero, decorador: (15-5) 323-4003. Arquitecto Gustavo Peláez, de Concepto Urbano: Soler 5858; 4777-2292. Coco Visconti, de Visconti Bepinel: Arenales 1143; 4812-2014. .

Roxana García
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