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Cuatriciclos: pese a la muerte de un chico, sigue el descontrol

Ayer, cerca de donde ocurrió la tragedia, se veían muchos menores al volante; seis drones vigilarán la zona

Sábado 09 de enero de 2016
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Chicos conductores, una situación que se repetía ayer en Cariló
Chicos conductores, una situación que se repetía ayer en Cariló. Foto: Fabián Marelli

CARILÓ.– Como hizo en los últimos diez años, Pablo viajó desde La Plata con su familia para veranear en Cariló. En 2016, volvió a elegir Divisadero, el último balneario antes de los médanos que terminan en Villa Gesell, y una de las zonas preferidas por quienes vacacionan con sus cuatriciclos. La noticia de Nicolás, el chico correntino de 12 años que murió anteayer en un accidente mientras conducía un cuatriciclo por una zona de médanos, lo tiene conmocionado pero no lo sorprende. Es uno más de los que conviven con la negligencia y la ausencia de control durante cada temporada. A tal punto que él mismo, minutos antes de conversar con LA NACION, andaba en uno de sus "cuatris" junto a un menor. Ninguno llevaba casco.

La escena ocurre menos de 24 horas después y a poca distancia del lugar del accidente, que fue durante todo el día tema de conversación en las decenas de gazebos desplegados por la arena, y a cuyas espaldas siguen pasando cuatriciclos, motos y areneros a toda velocidad, muchos de ellos conducidos por menores de edad sin ningún tipo de protección.

"Mientras más lejos te vas, más liberado está todo. Es tan fácil como pasar el control de tránsito que está en la puerta del balneario: es hacer 200 metros y dejarle el cuatriciclo a tu hijo. Lo vemos todos los días", cuenta uno de los bañeros que trabajan desde hace varios años en esas playas. Su versión coincide con lo que repiten una y otra vez los oficiales que participan de los operativos. "El caso se conoce porque lamentablemente el nene falleció, pero accidentes menores tenemos todos los días", señala uno de los responsables de la comisaría de Cariló.

Según autoridades municipales, en Cariló hay tres puestos de control permanente: uno en Avutarda y Lambertiana, otro en Cerezo y Divisadero y uno más en Avenida Constancia y la playa. En este último, LA NACION pudo constatar, durante la tarde de ayer, cómo se detenía a jóvenes y se secuestraban vehículos por un abanico de infracciones. La falta de papeles y la ausencia de casco eran las más numerosas.

"El Estado tiene una capacidad limitada. Hacemos los controles pertinentes, con la limitación de que asumimos hace 20 días. Tampoco el Estado puede andar atrás de cada familia. Es mucha la gente que lo hace y está evidentemente mal", dice a LA NACION el intendente Martín Yeza. Y alerta: "Ahora recrudeceremos los controles, con mucha mayor vehemencia en el control de cuatriciclos".

Además, existe otra cuestión que colabora con la falta de conciencia. Ésta es una de las zonas de veraneo más exclusivas de la costa atlántica y los turistas que concurren creen tener, o tienen, un poder adquisitivo y un status del cual a veces sacan provecho. "Nos pasa todo el tiempo con los agentes, que los chapean: ‹‹Vos no sabés quién soy yo, mi papá es juez, es político››", explica Yeza, en sintonía con lo que dice el responsable de uno de los operativos. "Acá todo el mundo es amigo de alguien. Piensan que pueden hacer lo que quieran". Lo piensan y lo hacen.

El jueves, pasadas las 16.30, Nicolás, de 12 años, murió luego de volcar un cuatriciclo Gamma Mountaineer de 800 centímetros cúbicos, uno de los más grandes del mercado. Según pudo reconstruir LA NACION a partir de algunos testigos, entre ellos un hombre que subió a la víctima a su camioneta y lo trasladó hasta el centro de Cariló, el niño viajaba solo en el vehículo.

Daniel Kumorkiewicz, el tío del menor, dijo en declaraciones televisivas que la familia utiliza habitualmente ese cuatriciclo para el campo. "Traerlo a un lugar turístico fue un error muy grande", señaló.

Conforme la resolución Nº 108/03 de la Secretaría de Comercio Interior de la Nación, la mayoría de estos rodados fueron diseñados para ser utilizados en superficies blandas y en zonas pedregosas, nunca en caminos pavimentados. La mayoría de los modelos tienen un palier fijo y son de tracción trasera por lo que no están preparados para circular por el asfalto. Se ha observado, en este sentido, que pierden estabilidad fácilmente al realizar maniobras de giro. Se puede conducirlos desde los 17 años si el vehículo es chico, y desde los 21 si son de mayor porte.

"No existe legislación para los cuatriciclos", dijo Carlos Pérez, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. Y explicó que existe un proyecto de ley que fue enviado al Congreso para regularizar el uso de esos vehículos, pero que aún no fue tratado. Para febrero planean volver a enviarlo. Dicho proyecto habla de crear un registro para los cuatriciclos, regular los lugares por donde puede circular y crear una zona especial para uso, entre otras cosas.

"Estamos controlando los dos ingresos naturales por donde se puede entrar, pero siendo tan extenso el territorio dentro de las dunas el control se hace muy difícil", admitió Pérez. A partir del lunes, seis drones sobrevolarán la zona de la frontera entre Cariló y Villa Gesell, y entre Pinamar y el Partido de la Costa.ß

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