Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Expertos sostienen que el zika llegó en Brasil 2014 y temen que se propague mundialmente en los Juegos Olímpicos

Los cientifíficos brasileños estudian si el crecimiento de nacimientos con severas malformaciones en 2015 está relacionado con el virus

Sábado 30 de enero de 2016 • 18:08
0

Por Simon Romero y Rebecca R. Ruiz - NYT

Además de la crisis por recesión, Dilma debe luchar contra el virus del zika
Además de la crisis por recesión, Dilma debe luchar contra el virus del zika. Foto: EFE

RIO DE JANEIRO.- Mientras Brasil espera la llegada de medio millón de turistas para los Juegos Olímpicos de este año, los investigadores se desvelan por evaluar los potenciales riesgos que entrañan los Juegos para la propagación global del virus del zika.

Los infectólogos están especialmente abocados a estudiar la posible propagación del zika en Estados Unidos. Se espera que hasta 200.000 norteamericanos viajen a Río para los Juegos de agosto. Cuando regresen al tórrido verano del hemisferio norte, habrá muchos más mosquitos dando vueltas, con la capacidad de transmitir el virus en territorio norteamericano.

Los investigadores brasileros dicen creer que el zika, relacionado con severas malformaciones en el feto, ingresó a su país durante otra importante justa deportiva en la que también confluyeron en Brasil cientos de miles de visitantes extranjeros: la Copa Mundial de Fútbol 2014. Aquí en Río, los rastreadores de virus dicen que el brote que azota actualmente a Brasil probablemente llegó de Polinesia, donde el virus estaba haciendo estragos en pequeñas islas del Pacífico.

Se cree que desde entonces, alrededor de 1,5 millones de brasileros contrajeron el virus, y ahora las autoridades están investigando miles de casos de recién nacidos con daño cerebral y microcefalia. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el zika se ha esparcido a más de 20 naciones y territorios del hemisferio occidental, reflejo de la velocidad con la que una epidemia puede propagarse sin mediar ningún evento en el que converjan personas de todo el mundo.

El virus no es letal en sí mismo, y muchos de los infectados ni siquiera manifiestan síntomas.

La gran pregunta es si el zika es responsable del exponencial aumento de malformaciones congénitas que informan los médicos, los hospitales y diversas autoridades sanitarias de Brasil durante los últimos meses. Esa conexión todavía no está probada.

"Existe una creciente preocupación por una posible relación causal entre ambos hechos, pero nos queda mucho trabajo por hacer para descartar otras posibles causas", dijo el jueves el doctor Bruce Aylward, subdirector general de la OMS, y agregó que saberlo con certeza llevará todavía unos seis a nueve meses.

Cuando le preguntaron si la OMS le recomendaría a la gente no viajar a los Juegos de Río, Aylward respondió: "Me parece sumamente improbable".

Funcionarios norteamericanos dijeron el jueves que hay pocas posibilidades de un brote de zika en Estados Unidos, y agregó que la larga historia de combate contra el mosquito en ese país ha reducido significativamente otras enfermedades transmitidas por el insecto, como el dengue y el chikungunya.

En Brasil, combaten el virus con mosquitos transgénicos que les transmite un gen letal al Aedes aegypti y muere joven
En Brasil, combaten el virus con mosquitos transgénicos que les transmite un gen letal al Aedes aegypti y muere joven. Foto: EFE

Pero como el virus puede ser transportado en la sangre de una persona hasta un nuevo país y luego retransmitirse por la picadura de mosquitos autóctonos, los investigadores intentan determinar si un gran evento internacional como los Juegos Olímpicos puede disparar el contagio de la enfermedad a nivel global.

"Los viajeros infectados que salgan de Brasil regresarán a regiones están dadas las condiciones para la transmisión del virus", dice Moritz Kraemer, académico de la Universidad de Oxford que investiga la propagación global de los virus. Kraemer enfatiza que muchos de esos viajeros regresarán a sus países en época estival, "así que la propagación global del virus podría aumentar sustancialmente, debido a una mayor presencia de mosquitos".

Basándose en registros de temperaturas y rutas aéreas de todo el mundo, Kraemer y otros colegas descubrieron que el 60 por ciento de la población de Estados Unidos vivi en zonas donde el zika puede transmitirse durante el verano boreal, o sea durante la realización de los Juegos. Según los investigadores, una porción mucho más pequeña, de unos 23 millones de norteamericanos, viven en regiones donde el zika puede transmitirse a lo largo de todo el año, como los estados de Texas y Florida.

En el hemisferio sur, por el contrario, es verano ahora, y los mosquitos están esparciendo rápidamente la enfermedad por Brasil y otras zonas calurosas de Latinoamérica y el Caribe, un riesgo particularmente grave durante importantes eventos turísticos como el Carnaval de Río, que llegará a su clímax durante febrero.

Pero los funcionarios olímpicos recalcan que cuando se realicen los Juegos, en Río ya será invierno, que limitará la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos.

Aun así, los virólogos brasileros contraargumentan que los mosquitos pueden transmitir virus fácilmente durante todo el año en Río y otras ciudades tropicales del mundo, y señalan que la propagación del zika en Brasil puede haberse iniciado durante el invierno de 2014.

Brasil ha sido uno de los países más golpeados por el brote, y más allá de los Juegos Olímpicos, las autoridades locales ya están de por sí bajo intensa presión para frenar la epidemia.

Mario Andrada, vocero del comité organizativo de los Juegos Olímpicos de Río, dijo que no han evaluado la posibilidad de cancelar los Juegos o trasladarlos a otra ciudad a causa de la enfermedad.

Andrada agregó que hay equipos que inspeccionan diariamente las instalaciones olímpicas para eliminar cualquier foco potencial de aguas estancas, donde se reproduce el mosquito. Señaló que las autoridades también trabajan sobre los "aspectos psicológicos" que podrían influir en los atletas, asegurándoles la provisión de repelentes y manteniendo informados a los equipos olímpicos de cada nación sobre cualquier novedad sobre el virus.

"El riesgo no es ninguna broma, así que mantendremos el programa de inspecciones hasta que terminen los Juegos Paraolímpicos", dijo Andrada, en referencia al evento multideportivo que se realizará en septiembre, tras la finalización de los juegos tradicionales.

El temor al zika es apenas el más reciente de los desafíos que enfrentan los Juegos de Río. Los remeros ya se han quejado de tener que competir en la bahía de la ciudad, infestada por las aguas cloacales. Los fiscales tienen pruebas de las coimas pagadas por los constructores para alzarse con los contratos de las instalaciones olímpicas, cuya construcción ya ha generado choques con los vecinos desalojados o expropiados. Como si esto fuera poco, Brasil atraviesa su mayor recesión en décadas, y ha implementado un severo recorte del gasto público.

"Con la cantidad de problemas que tiene, Río es un capítulo aparte en la historia reciente de las ciudades anfitrionas de los Juegos", dice Andrew Zimbalist, académico en economía del deporte del Smith College.

Y como la venta de entradas viene siendo descorazonadora, los organizadores ahora temen que muchos visitantes de Estados Unidos y otros países cancelen su viaje a causa del zika.

"La gente llama para preguntar como hace para cancelar su viaje si la situación se agrava", dice Anbritt Stengele, presidenta de Sports Traveler, una empresa de Chicago especializada en paquetes de viajes para los principales eventos deportivos. Stengele dice que alrededor de un 15 por ciento de sus clientes con reservas para los Juegos llamaron en los últimos días para informarse sobre el zika y la posibilidad de cambiar sus planes de viaje.

"Para nosotros es una situación conflictiva, porque todo está pagado de antemano: pasajes, hoteles y transporte terrestre", dice Stenegel, y agrega que la mayoría de los grupos que suelen viajar a los Juegos Olímpicos incluyen mujeres y familias con chicos.

"La composición de los grupos es completamente distinta a la de la Copa Mundial de Futbol 2014, donde los turistas eran casi todos varones adultos. Las olimpiadas son un evento familiar."

Ahora, atletas y fanáticos por igual intentan decidir si vale la pena viajar a Río. Alysia Montaño, una atleta estadounidense que corrió los 800 metros llanos del Campeonato de Atletismo de Estados Unidos estando embarazada de 8 meses, dice que el virus del zika podría afectar su decisión de viajar a Río con su hijita de menos de dos años.

"Lo mejor es que para los Juegos de Río no voy a estar embarazada", dijo Montaño, que aspira a competir en Río. "Tener a mi hija allá conmigo es realmente muy importante para mí, pero tengo que pensar bien si verá los Juegos desde casa o desde la platea".

(Traducción de Jaime Arrambide)

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas