Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Tevez volvió a ser Tevez y Boca se sintió más aliviado

El Apache marcó el tanto del éxito por 1-0 frente a San Martín de San Juan, cortó una racha del equipo de 597 minutos sin anotar y un registro personal de 786 minutos sin festejos: "Me ayuda para intentar volver a ser el de antes", dijo el 10

Jueves 18 de febrero de 2016
SEGUIR
LA NACION

SAN JUAN.- Extraño esto del fútbol. Puede reservar lugares impensados o momentos inesperados para torcer un rumbo. Y Carlos Tevez puede dar cuenta de ello. Porque el Apache necesitaba una actuación como la de anoche. Él sabía que en este magro comienzo de año estaba en deuda. Con sus compañeros. Con el entrenador. Con los hinchas. Pero fundamentalmente consigo mismo.

"Soy el principal que juega mal. No sé lo que me pasa", decía después del empate sin goles con Temperley, en la primera fecha del campeonato local. Entendió que debía absorber la responsabilidad de todo un grupo al que se veía sin reacción y lejos de su mejor versión. Y en esta ciudad, que tan bien le sienta a Boca y a Tevez, se vio una luz de esperanza. Un atisbo de ilusión de que lo peor parece estar pasando. Aquí y en este estadio, justamente se había dado el último éxito xeneize (3-0 a Emelec, el 16 de enero, por un encuentro amistoso). Y casualmente también es donde el Apache había marcado su último gol, cuando anotó el 2-0 ante Lanús, el 23 de octubre de 2015, por la Copa Argentina. Y así cortó una racha negativa de 786 minutos sin convertir. Una gran noticia para el número 10 xeneize. "Por suerte se dio el gol, es un plus para mí. Es para recuperar la confianza. Poder marcar me ayuda para intentar volver a ser el de antes".

Ante San Martín, a Tevez se lo vio más preciso. Como si se hubiera reconciliado con el balón. Mucho más confiado a la hora de pedir la pelota, de dar un pase o tomar la opción de ejecutar un remate al arco. Es cierto, todavía no es el líder determinante de 2015, aquel que por momentos resolvía partidos que parecían imposibles de desatar. Pero se parece bastante. Internamente, el 10 se retiró con una sensación distinta, con un sabor de boca más dulce.

La confianza de Tevez se tradujo en cómo asumió la conducción del equipo. Como si todo lo que sucedió en los días previos, con reuniones y muchas versiones que lo señalaban con diferencias con Arruabarrena, lo hubieran obligado a tener la producción de anoche. Incluso, pareció dispuesto a aniquilar los rumores que decían que su merma en el rendimiento obedecía a problemas domésticos, ya que aseguraban que se había separado de su esposa y que estaba viviendo en el Hotel Faena, junto a su amigo Daniel Osvaldo.

La impronta del Apache fue determinante, tomó el control y puso el balón debajo de la suela. Se hizo cargo y marcó el tanto que cortó una racha negativa de Boca de 597 minutos sin goles. Más claro: en partidos por los puntos, el equipo xeneize no había convertido. Anoche se sacó la mufa.

En lo que va de 2016, el conjunto conducido por Rodolfo Arruabarrena apenas señaló cinco goles, pero todos en amistosos. Le hizo tres a Emelec (3-0) y dos a Racing (2-4). Luego, la red rival no volvió a sacudirse. Se encadenaron seis encuentros sin festejos: 0-1 vs. River y 0-2 vs. Estudiantes, en Mar del Plata y otro 0-1 contra River, pero en Mendoza. Todos por torneos de verano. Por el Torneo Transición, arrancó con un opaco 0-0 ante Temperley, en Banfield. Después llegó el durísimo 0-4 ante San Lorenzo, en Córdoba, por la Supercopa Argentina. Y antes de venir aquí, sufrió la derrota con Atlético Tucumán (0-1), en la Bombonera, por el torneo doméstico. Seis encuentros, cinco ciudades, sin gol.

Quien trajo un poco de agua en ese desierto fue el emblema. Porque Tevez, además de su conquista, se mostró activo, rápido, encarador, lúcido con y sin el balón. "De a poco vamos volviendo. Es importante empezar a ganar y hoy me parece que jugamos bien. Me gustó lo que hicimos dentro de la cancha. Estábamos convencidos de la propuesta, trabajamos todos los días para ésto. Me pareció que hoy estuvimos más liberados. Adentro de la cancha tenemos que respaldar a Arruabarrena. Jugamos como debíamos y eso me pone contento", dijo el Apache tras la victoria en esta ciudad.

Fue una noche muy especial para Tevez y para todo el plantel. Dentro de su condición de líder es que salió al cruce. Porque así como reconoció que debían mejorar y que no podían seguir jugando tan mal, anoche el hombre tomó la palabra y fue contundente: "Hay muchos anti Boca, es normal que se hable y que se ponga en duda a un DT. Hay que salir a ganar y a jugar así todos los partidos. Hay que dejar que hablen, así se cierran las bocas. Los que más sufrimos somos nosotros. No nos merecemos este trato, que no se olviden que hace dos meses salimos campeones El sábado tenemos que seguir demostrando y no se puede tener esa relajación que tuvimos en los primeros partidos."

Una noche Tevez volvió a ser Tevez y le dio aire a todo el mundo Boca.

Te puede interesar

Debido a la veda electoral estas notas estarán cerradas a comentarios hasta el domingo a las 18hs. Muchas gracias.