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La economía brasileña, en picada: se contraería un 8% entre 2015 y 2016

El Banco Central estimó que el año pasado la recesión fue del 4,08% y la OCDE previó un retroceso similar para este año

Jueves 18 de febrero de 2016 • 09:51
Dilma Rousseff suma problemas a la crisis
Dilma Rousseff suma problemas a la crisis. Foto: Archivo
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SAN PABLO.- El mismo día, y casi al mismo tiempo, dos malas noticias ayudaron a pintar el sombrío estado de la economía brasileña. Esta mañana, el Banco Central del gigante sudamericano señaló que en 2015 hubo una recesión del 4,08 % en 2015, mientras que la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) empeoró sus previsiones para este año hasta una contracción del 4%.

El indicador del Banco Central forma parte del Índice de Actividad Económica del emisor brasileño (IBC), considerado una medición previa del comportamiento del Producto Bruto Interno (PBI) del país, y arrojó un resultado peor de lo previsto por los analistas del mercado financiero, que preveían un retroceso de alrededor del 3,70 %.

El PBI oficial será divulgado el próximo 3 de marzo y en caso de confirmarse el resultado del previo será el peor dato desde 1990, cuando la economía retrocedió un 4,35 %.

Para este año los expertos del sector privado prevén una caída del PIB del 3,33 % y, si se concreta, será la primera vez que el país registra dos años seguidos de contracción económica desde 1948, cuando comenzó la serie histórica del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El pronóstico, sin embargo, es aún peor según la OCDE, que hoy agravó sus previsiones sobre la recesión de Brasil, que será este año de 4%, frente a -1,2% previsto en noviembre.

"a recesión en Brasil será seguramente más profunda que la que anticipábamos previamente, con las actuales incertidumbres políticas y el alza de la inflación"
OCDE

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"La recesión en Brasil será seguramente más profunda que la que anticipábamos previamente, con las actuales incertidumbres políticas y el alza de la inflación", explicó el organismo.

Además de la debilidad del PBI, Brasil se enfrenta a un elevado índice de inflación, un aumento de las tasas de desempleo y unas maltrechas cuentas públicas que han obligado al Gobierno a llevar a cabo un severo plan de ajuste fiscal para enderezar el rumbo de la economía.

El país encara también una aguda crisis política que amenaza a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, con la apertura de un juicio con miras a su destitución y fuertes denuncias de corrupción que afectan al núcleo del oficialismo.

Este conjunto de factores llevaron a la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's a rebajar por segunda vez en cinco meses la nota para el crédito soberano de Brasil de "BB+" a "BB", considerado como grado especulativo.

Standard & Poor's y Fitch ya habían colocado la nota de Brasil en el llamado "bono basura", lo que llevó al país a perder a finales del pasado año su grado de inversión.

La calificadora alegó la víspera que el perfil del crédito de Brasil se ha debilitado desde el pasado septiembre, mientras que los desafíos políticos y económicos siguen siendo "considerables".

Crecimiento mundial del 3%

En su informe, la OCDE recortó además tres décimas su previsión de crecimiento mundial en 2016, que será de 3%, alertando sobre la ralentización de países emergentes, la caída de la demanda y un alto riesgo de inestabilidad financiera.

"Los riesgos de inestabilidad financiera son sustanciales", advirtió la organización, que urge a una respuesta colectiva para dinamizar la economía del planeta.

La OCDE, una entidad de 34 países, en su gran mayoría del mundo desarrollado, ya había recortado en noviembre en tres décimas, a 3,3%, su previsión sobre el crecimiento del PIB mundial en 2016.

Con el nuevo recorte, a 3%, la expansión de la economía mundial debería ser este año la misma que en 2015.

La organización, con sede en París, también recortó tres décimas (de 3,6% a 3,3%) su proyección para 2017.

Pero si las preocupaciones de noviembre se centraban en el estancamiento del comercio mundial provocado por la desaceleración de China, actualmente abarcan al conjunto del planeta y cuestionan las respuestas ideadas hasta el momento para dinamizar a la economía.

"Se necesita una respuesta política colectiva más vigorosa para fortalecer la demanda", proclama el informe, que apunta a las políticas fiscales "de contracción" de muchas economías avanzadas y al menor ritmo de las reformas estructurales.

La OCDE identifica riesgos mayores en países emergentes como Brasil, Rusia y Turquía, vulnerables a "choques cambiarios" por sus deudas ampliamente denominadas en dólares.

Agencias EFE y AFP

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