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Jimena Andersen: el gobierno formal e informal de las cárceles

Domingo 21 de febrero de 2016
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Aunque puede resultar difícil de decodificar para los extraños, la cárcel tiene su propio sistema de gobernabilidad, sus mecanismos de mantenimiento del orden y tolerancia al desorden que dan forma a la convivencia y al reparto de poder en esos espacios.

Jimena Andersen se dedica a mirar de cerca esas formas de gobernabilidad penitenciaria, formales e informales, como objeto de estudio académico. Desde hace ocho años forma parte del Grupo de Estudios sobre Sistema Penal y Derechos Humanos que funciona en el Instituto Gino Germani de la UBA, en cuyo marco hoy está realizando su tesis doctoral. Y como integrante de ese grupo es a la vez parte del equipo de coordinación del Registro Nacional de Casos de Tortura y Malos Tratos, creado en 2010.

En su tesis anterior, la de maestría -que realizó en la Universidad de Barcelona y la Universidad Nacional de Mar del Plata-, Andersen trabajó en los pabellones evangelistas de cárceles de máxima seguridad bonaerenses, espacios cuya organización y funcionamiento también han sido objeto de indagación científica por parte de antropólogos interesados en los fenómenos religiosos.

"Son espacios en los que el Servicio Penitenciario terceriza el mantenimiento del orden interno en pequeños grupos de detenidos que establecen el régimen de vida dentro del pabellón", cuenta. No se trata, aunque en una primera mirada lo parezca, aclara Andersen, de una situación de Estado ausente o que prescinde de sus funciones. "Es en realidad una estrategia de gobierno penitenciario, porque las autoridades se reservan la posibilidad de desarmar ese régimen. Es una de las variantes en las que hoy se aplica el castigo penal", explica.

En esa misma línea, en su tesis doctoral en curso trabaja sobre el Régimen de Resguardo de Integridad Física (RIF) -es decir, el aislamiento de algunos detenidos en celdas individuales de máxima seguridad- en cárceles federales de Ezeiza, Marcos Paz y Devoto.

Según cuenta la investigadora, que entre 2007 y 2011 fue parte del equipo del Observatorio de Cárceles Federales, ambos tipos de pabellones tienen un hilo invisible que los conecta, siguen una lógica común. "Son refugios y muestran dos aspectos de un mismo fenómeno que vertebra el gobierno de la cárcel: el Servicio Penitenciario genera espacios de orden y desorden, conflicto y violencia. Fomenta la producción de violencia entre pares y al mismo tiempo produce respuestas institucionales para resolver esa violencia endógena."

Edad: 36 años

Perfil: socióloga, magíster en Criminología y Sociología Penal, becaria doctoral del Conicet e investigadora en el Instituto Gino Germani

Su tema: sociología del sistema penal

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