Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Señales y mensajes para Del Potro, en una semana más positiva que la pensada

En su regreso al circuito tras 11 meses, el tandilense llegó a las semifinales de Delray Beach, le ganó al 30° del mundo y cayó anoche por 7-5 y 7-5 con el norteamericano Querrey

SEGUIR
PARA LA NACION
Domingo 21 de febrero de 2016
0

DELRAY BEACH.- La inesperada travesía de Juan Martín del Potro en su regreso al circuito, una vuelta que había superado holgadamente expectativas propias y ajenas, encontró anoche en Sam Querrey a su verdugo: el estadounidense, 61º en el ranking, lo derrotó por doble 7-5 en las semifinales de Delray Beach.

Fue un desarrollo de bajísima intensidad entre el tandilense, quien acusó recibo de su cansancio tras tres noches consecutivas de tenis, y el local, que el viernes había batallado durante más de dos horas. Demostró señales notorias de agotamiento en sus desplazamientos e incluso en sus golpes. Es una respuesta física lógica a una inactividad de casi un año. Aún así, fue un partido parejo que Querrey dominó desde el saque: Del Potro ni siquiera tuvo una chance de quebrarle el servicio. Con el poco combustible que le quedaba tras un periplo extenuante, el tandilense luchó hasta el final, pero no pudo. Aunque el balance arrojó señales positivas y mensajes:

1.- Se reencontró con sus golpes

Después de once meses de inactividad, Del Potro probó la vigencia de sus dos principales virtudes: su drive y su saque fueron imparables. Aún falto de timming y de regularidad, rescató del arcón de los recuerdos sensaciones de otros tiempos, como si fuese ayer, estiletazos que hicieron estallar a un público maravillado por ser testigo de una derecha que causa estragos.

El revés, por supuesto, corre con cuidado aunque fue evolucionando gracias a la creciente exigencia a la que fue sometiéndose durante la semana. Frente a Chardy, un jugador de primer nivel, se animó a pegar más y por primera vez en el torneo adoptó una postura ofensiva a dos manos: el primer set lo definió con un incontestable revés paralelo, un winner que dejó sin respuesta al francés.

Conclusión: si la muñeca lo deja en paz, su tenis florecerá nuevamente. Del Potro certificó que aún conserva el potencial para volver a entrometerse en los planes de los primeros cinco del mundo.

2.- "The Comeback Kid"

El hombre de las remontadas escribió un nuevo capítulo en su historia en Delray Beach, tal vez el más importante de su historia y el prólogo de una nueva carrera. Después de superar un calvario de insoportable incertidumbre y sufrimiento, su carácter reapareció en las pocas situaciones de adversidad que debió afrontar durante el campeonato. Al fin y al cabo, levantarse tras un quiebre de servicio podrá parecer un juego de niños para una mente y un espíritu pulidos en días negros.

3.- Ir tomando ritmo

Del Potro se sorprendió a sí mismo en una semana cuyo objetivo era poder practicar el día después de su debut. En cambio, jugó cuatro partidos e hilvanó tres en noches seguidas. Al margen de la muñeca, asimilar la intensidad y agresividad con la que se disputa el tenis profesional también conlleva un proceso que requiere tiempo y minutos en la cancha.

Después de Chardy, el tandilense estaba extenuado: "Estoy muy cansado, todo mi cuerpo, pero no hay dolores peligrosos. Necesito cansarme, que me exijan". Aunque practique horas y horas con sparrings y otros jugadores, sólo sumando partidos podrá ajustar su cuerpo a la cadencia del tour. Contra Querrey acusó recibo.

4.- Una semana de sonrisas

Delray Beach fue testigo de un Del Potro minuciosamente analítico, sincero, prudente y maduro. Ni siquiera los triunfos, sorpresivos para él, despertaron su ansiedad. El tandilense mantuvo la misma tendencia desde la previa del debut: lo importante no es ganar o perder porque su único objetivo es poder estar sano. "Por más que haya ganado un par de partidos, mi realidad es otra. Lucho con mi cabeza para entender mis momentos" reveló.

Inmerso en un entorno sumamente amigable, se lo notó distendido, disfrutando de una rutina que llegó a pensar que no volvería a gozar e incluso divirtiéndose con él mismo, como cuando le cantaron malo un revés y, riéndose, convirtió en cómplice a la tribuna: "Un revés que meto y me lo cantan malo". Tal vez sea por aquello que expresó en conferencia tras su resurrección ante Kudla: "Sufrí tanto que ya nada me molesta".

5.- El niño mimado

Fue un romance instantáneo entre Del Potro y Delray Beach, un torneo que se sintió bendecido por haber sido elegido por el argentino para su regreso. Su director Mark Baron reconoció que estaban emocionados por darle la bienvenida al circuito y encomendó la preparación de un cuadro que le regaló con una foto del festejo de su primer triunfo.

Sus colegas también se deshicieron en halagos. Ex jugadores, futuros rivales y tantos otros que confesaron su alegría por el retorno del tandilense y hasta la ATP le preparó un video con los testimonios de sus compañeros a modo de homenaje.

Del Potro fue rockstar en un clima tan calmo que coqueteó con la apatía. Cada paso generaba una arritmia en la tranquilidad de un ecosistema cuyo único elemento revulsivo fue el tandilense. Filas interminables en los puestos de comida, decenas de fanáticos intentando quedarse con un recuerdo, hinchas que fueron su estruendosa banda sonora en cada partido y emocionaron a Delpo: "Gracias de corazón a todos, no me voy a olvidar nunca de ustedes".

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas