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Lo busca la Argentina por narco y Bolivia lo dejó libre

El Superior Tribunal de ese país ordenó su captura con fines de extradición cuando aún estaba preso y lo soltaron igual

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PARA LA NACION
Lunes 22 de febrero de 2016
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ROSARIO.- El Tribunal Supremo de Bolivia libró una orden de detención con fines de extradición contra el empresario boliviano José Luis Sejas Rosales, procesado en la Argentina en 11 causas por contrabando agravado de cocaína. Curiosamente, la medida fue tomada dos semanas antes de que el transportista saliera en libertad, ya que estaba preso en una cárcel de Santa Cruz de la Sierra. Ahora, su paradero es una incógnita.

Este hombre de 56 años, que pasó de ser un simple camionero del altiplano a dueño de seis empresas y propietario de 250 camiones con los que trasladaba hidrocarburos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB) hacia la Argentina, es considerado por la justicia local como uno de los principales alfiles en el manejo de la logística del contrabando de droga desde Bolivia.

A pesar de la decisión del máximo tribunal boliviano, las fuerzas de seguridad dicen no haber aprehendido aún al supuesto narco, y crecen las sospechas en ese país -donde ayer se realizó el plebiscito para cambiar la Constitución y habilitar a Evo Morales a un nuevo período presidencial- de que Sejas Rosales aprovechó el contexto político para fugarse.

En el juzgado federal N°1 de Salta confiaron a LA NACION que durante las últimas horas se habían enterado de la nueva orden de captura con fines de extradición y señalaron que hoy se insistirá ante Interpol para que se concrete su detención.

El 10 de diciembre pasado el máximo tribunal boliviano ordenó, en la causa 122/15, la "detención con fines de extradición" del empresario. Pero nadie supo de esa decisión hasta ahora. Sejas Rosales estuvo preso en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, hasta el 23 de diciembre, cuando el juez N°4 Erwin Jiménez le concedió la libertad condicional.

La propia justicia boliviana dejó libre al imputado a pesar de que había una orden de detención con fines de extradición en su contra. Lo que argumentó el Tribunal Supremo de Bolivia es que recién se notificó al juez el 21 de enero de la decisión que se había tomado. Mientras, el abogado Jerjes Justiniano, defensor del empresario procesado por narcotráfico, presentó un hábeas corpus para evitar que Sejas Rosales sea juzgado en la Argentina.

Recién el 11 de febrero pasado se notificó a la policía y a Interpol. Pero nada sucedió. "Sejas Rosales no está prófugo sino que espera que se solucione el conflicto por la extradición, que es ilegal y no corresponde porque no puede ser juzgado en Bolivia y en la Argentina por el mismo delito", dijo Justiniano a LA NACION.

Tomás Monasterio, diputado boliviano que es querellante en una causa en ese país contra Sejas Rosales, opinó: "Esto muestra las complicidades del Estado con el contratista de YPFB". El fiscal Fredy Guzmán Zapata, que está al frente de la investigación por supuesto lavado de dinero y narcotráfico en Santa Cruz de la Sierra, dijo estar convencido de que "Sejas Rosales pagó millonarios sobornos a ministros y a senadores para que sus empresas ganaran las licitaciones para trasladar a la Argentina hidrocarburos de YPFB". La droga iba camuflada en el combustible.

Buscado desde hace tiempo

Sobre Sejas Rosales pesa una captura internacional desde el 26 de junio pasado, cuando el fiscal federal N°1 de Salta, Ricardo Toranzos, y el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias, pidieron la detención a Interpol.

Luego quedó bajo la lupa el juez de Orán, Salta, Raúl Reynoso, quien favoreció a Sejas Rosales al dejarlo libre, por lo que éste se refugió en Bolivia. En noviembre, el juez Bavio procesó a su par federal de Orán y le trabó un embargo de $ 15 millones por dar presuntos beneficios a narcos en las causas que tramitaban en su juzgado.

El testimonio de Guillermo Méndez Mena, un empleado del juzgado, complicó a Reynoso. "Hubo rumores de que Sejas Rosales habría pagado una suma importante en dólares por su libertad", declaró en el expediente. Se le sumó el testimonio de uno de los denunciantes contra Reynoso, el abogado David Leiva, quien afirmó que había tomado conocimiento de que en la causa de Sejas Rosales se pagaron 350.000 dólares por la libertad del empresario boliviano.

Sejas Rosales es considerado por la justicia argentina como uno de los principales engranajes de la logística de contrabando de cocaína desde Bolivia. En los 11 hechos que se investigan en la Argentina se introdujeron más de 500 kilos de cocaína de máxima pureza y 30.000 litros de tolueno, un precursor químico que se utiliza para "estirar" esta droga. Los vehículos de carga de las empresas Transanic, Trans GTI, Transporte JAC La Sierra, Creta y Trans Land Cargo tenían como destino Rosario y San Nicolás, entre otros.

En la causa por narcotráfico que Sejas Rosales enfrenta en Bolivia se detectó que de 116 camiones suyos inspeccionados en los galpones de Santa Cruz de la Sierra, 46 tenían restos de cocaína. Unos días antes la justicia allanó la planta del empresario en Yacuiba, en el límite con Argentina. "Fueron registrados y sometidos a peritajes de microaspirado para detectar si había en ellos restos de droga. Nos encontramos con que los camiones habían sido lavados y aspirados antes de que se realizara el allanamiento", advirtió el fiscal Guzmán Zapata.


Del editor: qué significa. El "traspapelado" de la notificación del pedido de captura de Sejas Rosales cuando éste aún estaba preso denota una turbia trama de impunidad.
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